Eso era imposible, increíble, inimaginable y cuantos adjetivos mas así existieran. Seguro fue un santo en su vida pasada como para que la suerte le pegara tan fuerte ese día y algo así le este pasando a él.
Johnny, quien mide 1,84 de altura, pesa 68 kg , con tipo de sangre B y la cara más linda que hubiesen podido moldear los dioses estaba parado a tan solo unos veinte metros de él.
No lo dudo, levanto sus cosas del suelo lo más velozmente que pudo y comenzó a seguirlo desde atrás intentando que este no lo viese.
Camino en esta situación solamente dos cuadras, que estaban casi vacías.
Y lo vio entrar a un Starbucks que estaba cerca de ahí. "Lo sabía" Pensó Ten, pues había tenido razón, acertó cuando dijo que en algún momento irían ahí.
Seguido de este, Ten también entro al Starbucks. Y no fue hasta que paso por el umbral, que como un balde de agua fría, un manojo de nervios y emociones sin sentido comenzaron a llenarlo por completo.
No supo que hacer y se sentó en una mesa lejana al mostrador.
Jugo con sus dedos sobre la mesa, apretó las servilletas y miro tratando de disimular, a aquel ídolo que se paraba como cualquier persona normal en la fila para tomar su pedido.
Se le helo la sangre cuando vio a este darse vuelta y sentarse en una mesa cercana al mostrador.
Estaba muy nervioso como para acercarse, no quería quedar como un idiota frente al chico que tanto admiraba. Pero tampoco iba a perderse de esta oportunidad con la que tanto había soñado. Se armó de valor, se levantó de su silla y se acercó a él.
Tenía una gorra negra y un barbijo que cubría parte de su cara, una campera oscura y unos pantalones de jogging haciendo juego. Cuando obviamente se dio cuenta del chico que se paró a su lado, lo miro y como si hubiese nacido sin lengua, Ten no supo que decir.
—Hola, ¿Necesitas algo? —Johnny pronunció en inglés con su voz varonil y agradable.
Ten estaba por caer desmayado en ese instante, pero no era el momento y debía ser fuerte.
—Eh... H-hola, me gusta tu música... —En el mismo idioma que, aunque sabía perfectamente, hace muchos años que no usaba.
—Oh si, haremos un recital dentro de poco. —Le contestó en el mismo idioma. Y Ten pensó que había sido bendecido por los dioses, porque a pesar de su nerviosismo y sus pintas de no haber tocado una cama en tres días, Johnny le hablaba amablemente.
—Sí, ¡ya tengo mi entrada! —Dijo ya con un poco más de confianza— ¿Te molesta si me saco una foto contigo?
—No hay problema, préstame tu celular.
Ten rápidamente se apuró en sacar su celular de su mochila, y se comenzó a preocupar cuando no lo encontraba en el bolsillo donde comúnmente lo guardaba. Lo busco por arriba y por abajo, sacando todo lo que estaba adentro.
Y como si de una broma se tratara se dio cuenta que lo llevaba en el bolsillo contrario del pantalón. Avergonzado lo desbloqueo y se lo alcanzó al otro chico sentado frente a él.
Que lo aceptó y soltó una pequeña sonrisa al mirarlo.
—Me gusta tu fondo de pantalla.
Se le pusieron las mejillas rosadas. Obviamente su fondo de pantalla era él.
Su ídolo se paró del asiento y se colocó a su lado; agachándose un poco para estar a la altura de el. Pero al momento de posicionar el teléfono frente a sus caras, salto una notificación que decía [Sin batería suficiente] y posteriormente se apagó.
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That's me, i'm a Fanboy ; johnten
Fanfiction❝Ten tiene 17 años, le gustan los grupos de k-pop y en especial Nct 127. ¿Algo más? Tiene mucha suerte.❞ 🍒Johnny&Ten Fluff; Short Caps