Capítulo 9

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—Eu Seo, ¿podes bajar a la tierra? Parecía que te aprendiste la coreografía ayer —dijo con un tono molesto el líder del grupo, Johnny no había parado de cometer errores durante la prueba de sonido —

—¿Dijiste algo? No te escuche. —Respondió el más alto sin siquiera devolverle la mirada, sus ojos se perdían en la nada.

Por obvias razones, ese comentario solo elevó más el temperamento de Taeyong, quien prefirió ignorarlo y alejarse de él, no era momento para estresarse más. Sin embargo, su compañero de grupo estaba todo menos estresado por el concierto.

—¡Tomaremos un descanso de quince minutos! —gritó un integrante del staff.

Sentado en las gradas lejos de todos estaba johnny, quien no podía quitar de su cabeza al chico pelinegro, ¿Fue la ansiedad de no querer llamar la atención de nadie más? ¿Fue que alguien lo había descubierto a través de su super traje? no estaba seguro, pero no podía dejar de darle vueltas a la idea de que estuvo esperando ese re encuentro durante por lo menos 10 años, habiendo re-creado tantas veces esa situación en su cabeza y sin embargo había sido incapaz de reconocer a un chico tan único e incomparable. Más aún, ¡su compañero, con el cual ni compartía habitación, había sido capaz de reconocerlo antes que él! Pero no todo era malo, agradece con todo su ser no haber perdido nunca la humildad porque de actuar ególatra como tantos que conocía, ni hubiera visto la cara del chico.

Pero aun así, ¿siquiera la había visto?¿le prestó atención a aquella piel de porcelana?¿A esa perfectísima nariz?

No podía dejar de maldecirse, todo lo había hecho mal.

Más aún, ni siquiera tenía el contacto del chico o se acordaba de su nombre «¡¿Tan difíciles iban a ser los nombres de los tailandeses?!» podría habérselo pedido con la excusa de enviarle la foto... aunque, si se enteraban de que tenía una foto con un fan su manager lo mataría pero, ¿Qué más podía haber hecho? Cuando el celular del chico se puso en negro, la cara de este se puso pálida como papel, su mano se entumeció junto al teléfono y sus ojos se cristalizaron. No podía dejarlo así, y reaccionó como mejor se le ocurrió.

Pero que su manager se enterara no era un problema porque de igual manera el terminaría relacionándose con él, o eso esperaba. Porque ahora por lo menos sabía en qué país estaba viviendo y que era fan de su grupo.

Una sonrisa se moldeó en su rostro.

Él era su fan...

¡Claro había sido eso! El no quería llamar la atención de otros fans y cuando escuchó que habían terminado su pedido lo sintió como si los ángeles le abrieran las puertas de la libertad, se acercó rápidamente al mostrador y con ayuda de una amable señora volvió rápidamente al hotel. ¡Ni la decencia de despedirse del chico, que había estado esperando por él anda a saber cuanto! Si tan solo hubieran tardado unos minutos más en preparar las bebidas quizás hasta lo habría reconocido con sus propios ojos...

—¡Reto de mierda!¡Váyanse todos bien al carajo! —Puteaba para sí mismo.

Estaba más que enojado, pero no se iba a tirar abajo ahora. Él no se daba por vencido tan fácilmente, iba a encontrar a ese chico cueste lo que cueste.



That's me, i'm a Fanboy ; johntenDonde viven las historias. Descúbrelo ahora