One-shot~12
"La Princesa Kaguya"
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La lluvia cae como un susurro en el aire, grita mi nombre y yo correré hacia ti...
"Princesa, los principes han llegado."
Rukia miró a su sirvienta y sonrió triste. "Ya no hay salida" pensó. Acomodándose su kimono camino hacia su tatami de princesa, donde una cortina de bambú la cubría de la vista de el exterior.
Allí vió a los principes, consejeros y ministros. Según lo que había leído eran 5 personas, pero había una 6ta que no tenía cara de hacer amigos.
Era el más joven... Tal vez... Pero sus ojos eran fríos y experimentados, seguramente más caliente que los demás presentes.
Todos se sentaron ansiosos menos el, parecia obligado.
Su cabello era de un extraño pero bello color naranja como el fuego, sus ojos eran como topacios y su piel era ligeramente de un tono melocotón. Era diferente.
Escuchó el discurso de cada uno de los hombres. Cada uno la comparó con una piedra preciosa.
El árbol de ramas de oro y frutos de joyas del monte metsatsuco de china por un príncipe.
La sagrada piedra esbelta del gran buda por otro príncipe.
El manto de pelo de rata que al quemarse no se consumía si no que se eliminaban las impurezas y relucía más por un ministro.
La piedra de siete colores en el cuello del dragón por un general.
La suave concha que escinde un bello tesoro dentro por el consejero.
Y el último y más extraño.
"No la eh visto nunca, no puedo asegurar que tenga sentimientos por usted princesa, pero sé que su voz me trae paz y me recuerda a un lago en total calma en una noche de luna llena al aire libre de un campo, no deseo casarme con usted si no conocerla y tal vez, se sólo amigos..." los demás hombres le miraron incrédulos y ofendidos, le recriminaron sus groseras palabras y casi hacían que lo sacaran pero la princesa habló.
"Me alaga que me comparen con tesoros tan valiosos sin conoserme, Príncipe Sukoo, Príncipe tokimaru, Ministro Miyatsuko, general gokyuuru y consejero tokinada. Son todos muy amables pero, para probarme su amor, les pido que por favor me traigan aquellos tesoros con los que me compararon y asi podré ver claramente el amor que me profesan y me convertiré en su esposa." declaró la princesa con su suave y bella voz, todos la miraron incrédulos mientras ella nombraba los tesoros por orden, el joven de cabello naranja se reía entre dientes ante lo astuta que era la princesa.
"Y... General kurosaki, me conmueve su sinceridad y acepto su propuesta de amistad, será un gusto conocerle" dijo con aprecio en su voz al ser el único que realmente no deseaba casarse con ella.
Cuando la conoció por primera vez, lo admitió. Era la mujer más bella que había visto y se animó a bromearle un poco.
"Casi me arrepiento de haberle dicho sólo amistad princesa" con una sonrisa y ella sonrió igual.
"Mal plan general" siguió su broma.
A lo alrgo de 3 años, ellos eran inseparables, mientras la guerra no estallara, el estaría con ella protegiéndola.
Pero llegó el príncipe sukoo con la rama de oro y frutos de joyas y perlas que había prometido, Ichigp estaba junto a la princesa, viendo la tristeza en sus ojos al resignarse ante la idea de casarse. El deseaba hacer algo, no le gustaba verla triste y... Tampoco quería que se fuera de su lado.
Pero por suerte los aldeanos que construyeron la rama irrumpieron diciendo que les debía por la rama barata.
Ella sonrió muy feliz y aliviada, pidiendo a su padre que les pagara por el exelente trabajo que habían hecho. Inconscientemente abrazó a ichigo en su alegría, este feliz e incómodo al ser alguien tan solitario.
Cada hombre llegó pero nada era aunténtico, hasta que uno llegó sin el tesoro, solamente con una flor, y le dijo exactamente lo que rukia quería oir, lo que quría hacer. Ecapar y correr por la maleza crecida entre las bestias.
Ichigo la abrazó mientras lloraba y su madre se hacía pasar por ella.
Ella se aferró a el como si no hubiera un mañana. Y el decidió llevarla un tiempo a ver el campo, pero la gente al ver su ropa, la trató como princesa y esto sólo causó más tristeza en ella, una tristeza que hizo el corazón de ichigo desear ecapar con ella.
No fué hasta la llefada del caprichoso emperador que ella gritó a la gente del cielo que la salvaran, su corzaón no lo aguantó. El emperador asustado y viendo su inhumana belleza se alejó resignado a algo que no podría tener, ichigo que apenas regresaba de un conflicto en la frontera se enteró de esto y todos pudieron asegurar que su mirada ardía como el sol y parecí estar a punto de asesina a quien se le atravesara. La princesa al verle corrió y abrazómientras sollozaba, contándole que ella venía de la luna para correr entre la maleza y bestias, reir y cantar a la luz de la luna.
Y entonces ichigo la miró serio.
"Pues no te entregaré, escaparemos y viviremos como realmente deseamos, libres"
Corrieron y dejaron todo atrás, rieron y bailaron entre las hojas de cerezo, rukia por primera vez vió a ichigo reir a carcajadas cono el joven que era. Prontamente decidiendo ser libres y amarse tanto como habían ansiado.
Desvelandose ante la luna, bella pero aterradora.
Entonces llegó el día, una nube bajó hacia ella y lloró. Despidiéndose de ichigo, este rió y rukia lo miró confundida, pero calló al ver los ojos de ichigo. Hermosos pero inhumanos.
"No te dejaré ir"
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One-shots ICHIRUKI.
RomansaEl shipp más bello, entra y ve pequeños oneshots de cualquier cosa linda que se me ocurra. Escritos directamente desde mi kokoro :3
