Estas son Simples ideas con detalles y tal vez alguna que otra escena que les dejo,
Algunos son cuentos que apenas empece, otras solo introducción.
También como pueden ver hay One Shots e Imaginas.
Si toman alguna idea de estas hay dos simples regl...
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Lo escuché quejarse mientras caminaba hacia el mueble y se quitaba la camiseta de entre casa que tenía. Me tiré para atrás de modo que pude ver el momento exacto en el que se tiró con toda la bronca sobre su cama logrando que esta haga un chirrido por correrse y otro por el intenso peso que le cayó de una.
-¿Que pasa Gordo? -Pregunté cariñosamente, Allá por mi barrio suelen llamarse así las parejas, y es algo en lo que lo acostumbré. Yo me estaba cambiando los aritos de las orejas porque los que anteriormente tenía puesto me hacían picar. Además estaba desinfectándome el nuevo que tenía atravesado en el cartílago, el cual, debo admitir, que dolió mucho realmente. Soy muy maricona, lo sé. Estaba en el baño de su habitación, todo es celeste, gris, azul y negro, y algún que otro toque violeta y purpura, algo femenino.
-Ese partido que tus amigos me obligaron a jugar... Me mató. -Dijo haciendo énfasis en "Tus amigos" mientras dejaba caer la cabeza sobre la almohada estando boca abajo.
-Te recuerdo que son tus amigos también, y que tú te les uniste sin problemas. -Comenté entrando a la habitación con mi celular en manos ya en pausa la canción de BtoB - Its Okay que había puesto en Youtube.
-Lo que sea... Siento que un tren pasó por encima de mí. -Logré escucharlo apenas teniendo que hablar a través de la almohada.
-Bueno, tenías el balón, era obvio que mi primo y los demás iban a tirarse encima de ti... ¿Que esperabas? ¿Creíste que tu súper cuerpo iba a soportar toneladas encima?
-Ya deja de regañar y ven a hacerle unos masajes a tu novio... -Lloriqueó mirándome. Enarqué una ceja. -¿Por favor? -Sonreí, cómo iba a negarme aquello. Asentí y me dirigí la cama, él solo quitó la almohada y quedó así boca abajo.
-Pobrecito el gordo... Está sensible hoy. -Comenté chistosa a lo que gruñó. Para mejor movilidad, me puse sobre su trasero, el cual debo admitir que está más duro que el mío, y chequee su hermosa espalda morena. No era que hacía ejercicios todos los días, no es tan fanático así, pero si le gusta mantenerse en forma, algún que otro abdominal hace, como también esas flexiones de brazos en las que lo ayudo sentándome sobre él.
-¿Y? -Se quejó.
-Espera... Debo sacarle una foto a esto. -Dije entusiasmada. Yo odiaba sacarme fotos, pero cuando estaba con él no se, como que salía linda, y eso me encantaba.
-Pero que sea rápido. -Se quejó. -Quiero sentir tus manos sobre mí. -Lo golpee en el hombro haciendo que soltara es ronca carcajada que siempre amé. -¿Pero que te pasa?
-Eso sonó a otra cosa.
-No es mi culpa que tu mente sea tan pervertida. -Rió y rodee los ojos. Tomé mi celular y lo puse justo en posición, como era verano y sus padres no estaban este domingo en casa, aprovechamos para vestirnos tan cómodamente como se nos era posible, así que yo tenía un short demasiado corto, casi como la ropa interior junto a una camisa blanca transparente suelta, y él solo tenía su boxer de Calvin Klein gris.
-Listo... -Dije una vez sacada la foto. -Ahora empecemos con las caricias. -Comenté tirando mi celular a un lado para comenzar a masajear su ancha espalda casi más como placer que por sus órdenes.
-Justo ahí... -Soltó todo el aire en un fuerte suspiro de relajación. -Mi gorda bella... No sabes como te adoro. -Entiendo también que si yo le decía así a él, debía tranquilizarme que él me llame así también.
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