Al acabar de explicar estaba con una sonrisa sincera, brillante y tranquila. Una sonrisa contagiosa. Como si se hubiera quitado un gran peso de encima. Me encanta esa sonrisa. No pude evitar contagiarme para acabar con una sonriendo también. Como alguien puede tener una sonrisa asi?
Tardamos unos cinco minutos en llegar a la Universidad y separarnos para a nuestras respectivas clases, no sin antes quedar para comer en la cafetería.
Las clases pasaron lentas, muy lentas. Pero cuando por fin pude salir e ir a la cafetería mi sonrisa volvió de la nada. Me senté en una mesa cerca de la ventana y esperé mirando a la puerta gigante de la cafetería. Esperé, esperé, esperé y esperé pero no apareció. No me hubiera esperado que me doliera tanto el corazón por el simple hecho de que Lev no comió conmigo. Volví al aula, solo me quedaban dos horas mas de clases para dirigirme a casa y pasaron incluso mas lentas que las de la mañana. De camino a casa recibí una llamada y mi corazón se paró por un momento. Una llamada de Lev.
Rápidamente descolgue la llamaday me acerqué el movil al oído, pero lo único que pude oir fue un sollozo al otro lado de la línea telefónica.
-Lev...?
-Yaku-san... -sollozó- puedes venir a mi casa? Solo 10 minutos... Por favor... -me suplicó sin dejar de llorar.
-Voy de camino -dije casi comenzando a correr en dirección a su casa.
Cuando fui con Lev a su casa caminando tardamos casi 15 minutos pero esta vez en 5 minutos ya estaba allí. Me paré frente a su puerta recuperando el aliento y picando el timbre. Me abrió su hermana, se podía notar a leguas que estaba triste y preocupada.
-Yaku-kun... Pasa... -dijo haciendose un lado de la puerta, pero yo no hice casó, simplemente pregunte con el aire que me quedaba.
-Donde esta Lev? -estaba muy agitado y probablemente ella lo notó.
-En su habitación... Pero no deja entrar a nadie -su rostro se tomó un semblante oscuro. Pasé rapidamente por su lado, susurrando unas palabras.
-No dejaré que pase lo de la ultima vez -a los 20 segundos estaba frente a la puerta de la habitación de Lev.
-Lev... Soy Yaku... Dejame pasar -dije en un tono calmado apoyando una mano en la puerta. De pronto la puerta se abrió y alguien me arrastró dentro abrazándome mientras cerraba la puerta de un golpe.
-Yaku-san... -estaba llorando, estaba llorando mucho.
-No te preocupes, ya estoy aquí... No va a pasarte nada malo -dije esta vez cogiendo sus mejillas entre mis manos levantando su rostro, el cual estaba apoyado en mi hombro, para que me mirara. Cuando lo conseguí deje un pequeño beso en la punta de su nariz. No tardo ni tres segundos en dejar de llorar. Me encanta tener tanto control sobre él.
-Yaku-san... Porque... Porque has hecho eso? -preguntó cuado regresó de su estado de shook.
-La verdad, no lo se. Simplemente pense que era un buen momento para hacerlo, que dejarias de llorar y mira, a funcionado. -contesté sonriente y algo avergonzado- Ahora, que ha pasado? Por que te has puesto así?
-Yo... -antes de seguir hablando se separo de mi sorbiendo su nariz- llamé a mis padres... Nunca les dije que soy homosexual y les dije... "Que pensariais si vuestro hijo es homosexual?" a lo que ellos respondieron con comentarios homofóbicos terminando con un "Que suerte que ni tu ni tu hermana lo sois. " Lo único que pude hacer fue despedirme y me encerré aquí... Otra vez. -acabó de explicar sorbiendo de vez en cuando su nariz.
-Ya veo... -como puedo animarle? No tenía ni idea de eso en aquel momento. Y cual fue mi mejor idea? Lo podeis adivinar? Por que yo no entiendo porque lo hice- cierra tus ojos.
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Historias De Amor
FanfictionEstas són diferentes historias sobre los shipps que mas me gustan de haikyuu. Es mi primer fanfic a si que no se escribir muy bien ni nada, ya le ire pillando el truco... Espero...?
