Asgore se levantó colocándose su camisa abierta solamente y sus pantalones holgados. Descalzo, cómodo, relajado, atravesó la sala y escuchó que echaban a andar la cafetera. Gaster silbó apreciativamente cuando vio pasar a su novio y él le lanzó una mirada matadora.
-Tú tampoco estás tan mal, Wingdings
-Ven- le llamó él y lo recibió en sus brazos. Asgore se acurrucó hacia él, apoyó su cabeza en el hombro y comentó.- Hueles a café, me gusta.
-No te gusta el café.
-Me gusta el olor que tiene cuando se mezcla con el tuyo- le aclaró el.
-A mí me gusta el té solo cuando te beso.- y entonces le dio una probada, luego rozó su nariz con la de él y anunció:
-Voy a revisar el buzón
-Si llegó el libro que pedí llévalo a la mesa, ya hace un mes que lo estoy esperando.
Asgore se acercó al buzón, el pasillo del apartamento estaba vacío. Sin miedo salió y revisó el cajón hasta llevarse los tres sobres. Cuenta de Internet, cuenta de su móvil. ¿Una carta del M.I.T.?, ¿para Gaster?, la curiosidad le mató y la abrió. Programa de Doctorado en ciencias Aeronáuticas y Espaciales... aceptación, clases comienzan en Agosto... En Boston... En Estados Unidos. Asgore se afirmó del marco de la puerta, dejó los otros dos sobres sobre la mesa, distraídamente y fue a la cocina sosteniendo firmemente la carta de la Universidad.
-¿Qué es esto?-preguntó autoritario, peligroso. Gaster dejó de freír los hotcakes y le observó con cierta cuota de miedo.
-Esto es... puedo explicarlo.
-Más te vale, porque me parece que has estado planeando irte a vivir a otro país sin decirme nada.
-Te lo iba a decir... hey, cariño, no tengo pensado dejarte, quería proponértelo, pero no sabía si iba a ser aceptado
-Bueno pues lo estás- ladró el, lanzando la carta sobre el mesón.
-Ven conmigo
-¿Qué?
-Eso, que te vengas conmigo
-Oh claro, debería mudarme contigo a otro continente, porque obviamente yo no tengo ningún proyecto personal que cumplir por mí mismo y por eso debo seguirte ¿o no?
Y luego de eso habían venido los gritos, el llanto, Asgore cargando maletas de vuelta a su casa, la incomprensible pelea, el viaje a Boston, la separación sin despedida. Luego la terrible resolución, la mudanza a Atenas, luego el caos, la confusión, la angustia, Eligos Daimonas, el tratamiento, la hipnosis, la hierba, los sueños en blanco.
El agujero negro.
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Agujero Negro
Short StoryÉl con su sola presencia podía ponerlo furioso, haciéndole reaccionar de modos inesperados (comenzando con aquel primer encuentro en que el, fuera de sí, intentó abordarlo borracho) y luego llevarlo a actuar guiado por la desesperación. Toriel le ha...
