Parte 15. "Lejos de ti, ¿Existe una prueba mayor que esta?

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Piper Chapman.

Finalmente apareció la enfermera, me permitieron pasar al área de urgencias y finalmente podría ver a Alex, cuando iba llegando a la habitación 101 donde ella se suponía que debía estar, no había guardias en las puertas, primera señal de alarma, aún me faltaba como seis metros, cuando vi salir a ese tipo, estoy segura de que era él, era Kubra. Corrí hasta la habitación, en la puerta había una hoja pegada con su nombre "Alex Pearl Vause reclusa: Vigilancia 24 horas". Pero no había vigilancia, que mierda, abrí de golpe, ¿Cómo lo había logrado?, ¿Cómo la había encontrado?, para sorpresa mía y en colapso de emociones, la que estaba ahí, sonriendo era Frieda. ¡Qué mierda está pasando!.

- ¿Dónde esta Alex? – pregunté desesperada.

- Cálmate Chapman, ¿Sabías que el veneno de la serpiente massasauga es letal cuando no tienes un antídoto inmediato?

- ¿La mataste?, ¿Por qué hiciste eso? – grite.

- No seas tonta Chapman. – dijo mostrándome el gafete, era la foto de Frieda, pero el nombre de Alex, no entiendo.

- Tu novia...

- Esposa. – interrumpí.

- Tu esposa, es más inteligente de lo que parece, pero es mejor que te lo explique ella. Estoy muy cansada. – dijo dándose la vuelta, su aspecto era una mierda.

Salí de la habitación más conflictuada de lo que ya estaba, a tan solo dos puertas visualicé un papel "Frieda Berlin reclusa: Vigilancia 24 horas", ella tenía que estar ahí, desafortunadamente, ya había cuatro guardias, dos en cada puerta.

- ¿A dónde va? – dijo un guardia.

- Voy a ver a mi esposa. – respondí.

- El pase que trae en la mano es para ver a la reclusa Vause. – dijo cuando vio la pequeña hoja que llevaba conmigo. – Es justo de donde acaba de salir. – señalo la otra puerta.

- Pero hay una confusión.

Caputo, Figueroa y Hopper entraron en ese momento. Yo estaba destrozada, ni siquiera sabía que pensar, no entendía que había pasado y necesitaba ver a Alex, necesito que Al este bien.

- Caputo, ayúdame por favor, necesito ver a Alex. – implore.

- ¿Ella es de quien me hablabas? – dijo Figueroa.

- Si, ella es Chapman. – sonrió, a pesar de que estaba hecha mierda, pude notar, que había cierta tensión entre ellos, estoy casi segura de que habían tenido sexo recientemente, vaya.

- Por favor ayúdenme, necesito ver a Alex. – dije de nuevo, porque nadie podía entender, que me estaba muriendo por dentro.

- Piper, intentaremos ayudarte en todo lo que sea posible. Tendrás solo diez minutos, ¿Bien? – respondió al fin Caputo.

Estaba muy nerviosa, no sabía que esperar, esperaba que Alex estuviera bien, también esperaba que me explicará esa estúpida carta, la verdad es que ahora mismo no sé si la odio o la amo; pero sé que necesito verla. Figueroa había entrado antes y me había dicho que ella estaba bien, pero treinta y cinco minutos, fueron una agonía. Finalmente pude entrar.

Abrí la manija y mi corazón dio muchas pulsaciones, lo primero que vi fue una cortina blanca, me olvide de respirar lo juro, tomé la cortina blanca y tiré de ella; Alex se veía muy lastimada, su ojo derecho estaba muy inflamado, su labio estaba partido justo en medio, tenía un vendaje por todo el brazo, estaba dormida o sedada no lo sé, me pare al pie de la camilla, solo éramos ella y yo, y ese sonido de las máquinas conectadas a ella. Ver a quien amas de esa forma, es horriblemente devastador.

Séptima Temporada OITNB, Karen RomeroHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora