Piper Chapman
Desperté con una angustia enorme, no sé de qué se trataba, pero espero que Alex no este involucrada. Mientras sacaba toda la ropa de esas estúpidas cajas, me di cuenta de cuanto odiaba los colores, naranja. caqui, azul. Entonces me di cuenta de que no era tan mala idea lo que se me había ocurrido, tomé todos en una bolsa, y aunque suena tonto, me dispuse a quemarlos en la parte trasera del jardín, era como despegarme de una parte de la prisión, era como decir adiós a esos colores que me destrozaron la vida. Tomé un encendedor y ¡PUM! estaba hecho, todo ardía frente a mí, era excitante deshacerme de ellos. Era reconfortante saber, que nunca más los usaría.
- ¿Qué haces realmente? – pronunció a mis espaldas.
- ¿Tú de nuevo?, tengo muchas cosas que hacer ahora mismo. – dije mientras buscaba las llaves del coche en mi bolso.
- ¿Puedo llevarte si quieres? – indago dudoso.
- Larry, estoy bien, necesito que te alejes de mí. – dije molesta.
- Lo siento Pipes...
- ¡No me digas Pipes!, para ti soy Piper. – le respondí mientras caminaba de vuelta a la cochera.
- Bien Piper, en serio déjame llevarte.
No tenía muchas opciones, no encontré la maldita llave, y tenía prisa, Caputo debía estar esperándome. Tenía que comenzar.
- Bien, llévame a esta dirección. – le extendí un pequeño papel, que él tomo sonriente, el leve contacto de nuestros dedos, hizo que mi piel se erizara, pero basta de tonterías.
- Gracias por per...
- Cállate Larry, no voy a hablar contigo. Tú solo conduce, yo tengo mucho que escribir.
Y comencé sin saber exactamente como, pero lo hice. Plasme lo siguiente en la pequeña libreta que cargaría a todos lados.
Soy Piper Elizabeth Chapman, nací en una familia con un nivel económico afortunado, nunca me he quejado de ello, sin embargo, siempre he creído que debo luchar por mi propia vida, por mi propio nivel y, sobre todo, por mis propias convicciones.
Hace algunos años conocí a una hermosa chica, llamada Alex Vause, en aquel bar que aun recuerdo con tanta emoción, pues esa chica, se convirtió en mi mayor desgracia en ese momento, para posteriormente convertirse en el ser más maravilloso, mi esposa.
Supe desde el momento en el que, se sentó a mi lado, para reírse de mi curriculum e invitarme una margarita, que ella, era la indicada. Me sedujo con su hermoso cabello negro, con sus imponentes ojos, que muestran más allá de la belleza, con esos labios perfectos, estatura y demás hechas a la perfección, que ella se convertiría en mi yang.
Comenzamos a salir, no me importaba que ella fuera una traficante, ni me importo con quien trabajara; hasta que la misma vida me llevó a convertirme en mula.
Algo cambio, ya no estaba segura de querer hacerlo, pero lo hice, nadie me obligo, después de todo, me alejé de ella, y aun así, caí en la prisión de Litchfield.
Ahí es donde comienza todo o quizás fue antes, pero la vida se encarga de acomodar todo como un jodido rompecabezas. Lo más estúpido de todo, es que adentro las personas como yo, desafortunadamente tienen privilegios, las personas blancas, de dinero, de apellido, podemos ser escuchadas. Tenemos una oportunidad.
Mientras que las personas de raza, son olvidadas en esos lugares, maltratadas y pisoteadas, las personas transexuales son ultrajadas, y la ley lo permite.
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Séptima Temporada OITNB, Karen Romero
Fiksi PenggemarSoy escritora, por tanto, amo escribir, amo crear historias después de historias. Espero puedan disfrutar esto que he creado para mí, y poder compartirlo con ustedes. Después de concluir la sexta temporada de la famosa serie Orange Is The New Black...
