Justo en este cuarto tuve mi primer beso con mi mejor amigo, lo recuerdo con el olor a mentas que Andrés tenía.
-¿Aún recuerdas lo que pasó?-, me pregunta Andrés.
Vaya pregunta, no creo que olvidaría algo así, le digo que si lo recuerdo y me relajo en la cama, recordarlo no es que me haga especial ilusión, no crean que todo esté tiempo estuve enamorado de Andrés o algo parecido, el siempre ha sido mi amigo, cuando se hizo novio de Julieta me preocupe porque no quería que terminaran por mi culpa, pero no estoy celoso de su relación y mucho menos quiero que Andrés sea mi novio, me agradan ellos dos juntos y por separado, lo único tal vez que me incomoda es lo que él dijo en ese entonces: No significa nada. Para mí sí fue importante, es cierto que no me gustaba, pero fue el primer beso de los dos hasta donde se, y me hubiera gustado que fuera algo más significativo, y no solo en un no significa nada, igualmente no le guardo rencor a Andrés por eso, tampoco planeo quedarme soltero para siempre, algún día tendré pareja y podré tener mi tan esperado beso.
-Si lo recuerdo, pero en tus palabras no significa nada-, le respondí.
Luego de eso le pregunté que ropa iba a prestarme para cambiarme, seguía estando mojado, Andrés me dió su ropa advirtiéndome que tal vez era un poco grande, le di las gracias y fui al baño para cambiarme. Me quite toda la ropa mojada, use una toalla para secar algo del agua impregnada en mi cuerpo por la ropa mojada, luego analice rápidamente la ropa que me prestaron, la camisa era sencilla y blanca, algo que combina a la perfección con mi piel de leche quemada, el pantalón era corto y azul claro con rayas, finalmente ví el boxer, era uno gris y de una marca que no conocía, no le di tanta importancia y empecé por ponerme este último, no era ajustado pero tampoco se caía, lo mismo con los pantalones y extrañamente la camisa quedaba muy bien, como si fuera una de las mías, con la ropa puesta me mire en el espejo, parecía un turista tostado, las gafas no me ayudaban precisamente, sería incómodo dormir con estas quemaduras y también con esta ropa, siempre duermo en boxer por el calor, aunque ahora no estoy en mi casa, sería un poco raro hacerlo en casa de Andrés, no quiero incomodar ya que si fuera por mí no tengo problema en dormir así con él.
Salí del baño buscando un teléfono para llamar a mi casa, mi madre ya sabe lo que sucedió pero estará más tranquila tras hablar conmigo, lo mismo Val. Andrés arreglaba una cesta, le quitaba ropa hasta dejarla sin nada, al terminar tomo mi ropa mojada y la puso en la canasta, supuse que para lavarla, antes de que se fuera le pregunté por un teléfono, dijo que podía usar el de él, estaba sobre la cama. De un brinco llegue a la cama y tome el teléfono percatandome de la falta de seguridad y del fondo de pantalla, la foto era de Andrés con Julieta, estaban ambos en un parque, ella recostada en su hombro y ambos sonriendo, les tengo un poco de envidia, me gustan mucho como pareja.
Llamé a mi casa rápidamente y así de veloz mi madre contestó, hablamos por un buen rato, me regaño por quemarme y casi ahogarme, del resto estaba contenta de escucharme, pudo ser peor, Val también habló conmigo, ella fue más sagaz y no tardó mucho, le dije que ojalá la hubiera traído conmigo, le conté sobre todas las personas que asistieron y ella estuvo de acuerdo en que debió asistir. Nos despedimos y Andrés ya estaba preparando todo para dormir, se hizo de noche y no es como si tuviera algo de sueño, pero seguro que Andrés si y ajá, había que dormir.
-Vamos a hacer una piyamada-, dijo Andrés.
-¿Ahora?, ¿Con quién?-, pregunté.
-Solo nosotros, hace años que no vienes a mi casa y dormiste mucho, deberíamos aprovechar para hacer algo-.
Tenía su punto, pero no entendía que se supone que haríamos en esta piyamada sorpresa, Andrés fue a buscar unos juegos de mesa y cuando los trajo me imaginé que el resto de la noche estaría jugando Ludo, ajedrez, Jenga, etc, pero mi amigo tenía otra cosa en mente, el quería hablar conmigo y al mismo tiempo jugar, no me parecía una mala idea para pasar el tiempo y sin más que decir iniciamos por el Ludo.
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El destino que escribimos
RomanceTrata de un chico muy tranquilo que pasa por una situación algo delicada con su madre y hermana menor, pero cuando conoce a otro chico de su escuela todo cambia a su alrededor, como si el destino supiera que eso es lo que necesita para superar sus p...