(Jake)
Veo a la estúpida chica acercarse hasta el lavabo que está cerca de mi mesa. Cuando pasa por mi lado me mira desganada y enfadada. Pagaría por volver a ver esa cara roja de enfado. Emmily aún no ha vuelto de pedir la comida al camarero, por lo visto se conocen y han comenzado a charlar. Comienzo a juguetear con mi pulsera de cuerda, una que me regaló mi abuela antes de morir, cuando yo tan solo tenía 4 años. Todo esto me hace pensar en un plan. Me dirijo al hombre medio calvo que hay en la barra y le pido un vaso de agua fría. El me lo da de inmediato y justo a tiempo cuando la chica sale. Me dirijo hacia mi mesa y ella hacia la puerta. Cuando estamos suficiente cerca sonrió maliciosamente y hago que se me cae el agua encima de ella "accidentalmente".
-¡Seras cabron!- grita ella empapada. Comienzo a reír como un loco.
-Vaya... Lo siento. Como antes te he visto tan acalorada....
-¡Que te den!- ella me mira penetrantemente mientras se dirige al baño de nuevo, supongo que a secarse.
-Ya estamos en paz chica del aeropuerto. Tu despiste y mi despiste.- Le digo antes de que entre y sintiéndome todo un triunfador.
Me vuelvo a sentar y espero a mi hermana. Recuerdo que ya puedo encender mi móvil, y eso decido hacer ya que seguro que mis padres quieren saber si he llegado bien. Efectivamente tengo varios whatsapps de ellos, pero también de mis amigos. Teniamos un grupo para quedar y tal pero creo en mi caso es triste conservarlo. Mi abuelo antes de irme me dijo que es mejor no aferrarse a las cosas y menos por el simple hecho de que en el pasado me hicieron feliz. Para mi es muy difícil, por soy propenso a aferrarme a las cosas, personas... Pero intentó seguir su consejo. De esa manera abandonó el grupo y no contesto a los mensajes de "¿Porque te has ido?"
Al fin estamos de nuevo en casa. Estoy tan cansado que decido echarme la siesta tranquilamente. Estamos en verano y estamos como a 20 grados. Mi hermana ya me avisó de que era un país muy frío. Lo último que veo en mi mente antes de dormirme es la imagen de la chica enfadada despuès de haberle tirado el vaso de agua en el restaurante. Una última risa me recorre todo el cuerpo.
Cuando despierto deben de ser sobre las 6 de la tarde. Bajo a la cocina a por algo de comer y veo a Emmily hablando por teléfono. Cuando termina me sonríe y me dice dulcemente:
-Esta noche vendrán los vecinos nuevos a cenar. Les he invitado yo, hay una chica de tu edad.-genial pienso yo, ojala y que este buena.
-Umm vale no hay problema.
-Pero comportate que nos conocemos señorito Dessen.
-¿Des de cuando suenas como mamá?- Preguntó irritado y sin intención de seguir manteniendo esta conversación. Ella suspira y se dirige al salón. Yo decido acabar de deshacer mis maletas. Y supongo que cuando acabe Emmily me obligara a vestirme bien para la cena.
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Besos helados
Novela Juvenil¿La gente cambia? ¿O simplemente aprenden de sus errores? ¿Hasta que punto se separan la ficción a la vida real? El amor y el odio siempre van cojidos de la mano ¿no?
