— Primeramente, quiero que entiendas— se le dificultaba hablar por la cantidad de alcohol que había consumido— QUE ERES ESPECIAL— Grito de la nada con un tono de voz bastante distinto. Taehyung estaba despierto por la llamada del menor y no entendía el fin de está.— Me tiene harto— suspiro— escúchame bien— se levanto tambaleandose por la pequeña habitación.— Me tiene harto que no lo creas así— Vio el teléfono y grito— ERES MALDITAMENTE TAN BUENO— empezó a enredarse con las palabras—INOCENTE, PURO, LINDO, CASTAÑO MUY CASTAÑO— Y eso fue lo que le aseguro a Kim que el menor estaba borracho— ¿CREES QUE ES FÁCIL PARA MÍ VERTE LLORAR PORQUÉ FUI UN HIJO DE PUTA?— Pregunto. Sin esperar respondió a sí mismo haciendo voz fingida— tu eres rudo, solo te burlarias— Empezó a dar saltos en la habitación y Taehyung solo tapaba sus sollozos con su gran mano.— ¡LA RESPUESTA ES NO!, TENGO SENTIMIENTOS KIM TAEHYUNG— Señalaba al celular mientras gritaba— MALDICIÓN, ESTABA AHÍ ARRODILLADO SIN SABER QUE HACER. SI ABRAZARTE ERA LO QUE QUERÍA O SECAR TUS LÁGRIMAS O MALDECIRME POR SER UN HIJO DE PERRA.— Grito desesperado pateando una silla— Estoy confundido...— se dejo caer apoyado de la pared, dejando salir sus sollozos. El mayor escuchaba atentamente.— Me tienes tan confundido...— Resoplo en la bocina del teléfono mientras mojaba su rostro con lágrimas de frustración, sintiendo su mano libre estrujar su pantalón con fuerza y su pecho agitarse.— Realmente desearía que fuera a mí la persona que dejaron tendida en aquel asfalto, pero no puedo retroceder el tiempo.— Taehyung esbozó un ya basta muy oscuro, muy retenido, casi imperceptible.— he cometido tantos errores en mi vida— Dijo con una sonrisa rota en su rostro— Que esté solo sería una pequeña estrella en una gran constelación de errores y de acciones irrevocables, llamada mi vida— El mayor escuchaba los pequeños sollozos bastantes notables en la llamada, y aún estando roto solo quiso abrazar al menor.
— Ju-Jungkook, no sig...— y fue callado por un sshh.
— cállate, te dije que no hablaras— Pidió con una mano en su rostro.— Y lo que mas me jode, es que mientras mas te voy conociendo... me doy cuenta de que tu solo eres alguien con muy mala suerte— Taehyung estaba arrullado en su habitación abrazándose a sí mismo con la luz que entraba de la calle por su ventana— Mala suerte, porqué no hay nada en toda tu anatomía, personalidad y/o sentimientos que no se asemeje a un ángel.— Y eso fue suficiente, los roncos sollozos del mayor salieron con aquellas palabras como si hubiera tocado el punto mas débil del mayor, como si retenerse delante de Jeon Jungkook le fuera imposible.— Mi pobre ángel...— se sentía su llanto en sus palabras— Esta bien que un desgraciado como yo sufra por sus pecados...
— Jeon, Yo...
— Pero tu no mereces sufrir, y mucho menos por errores que no son tuyos.— Y Jeon Jungkook nunca había sido tan sincero en su vida como se sentía esa noche.— Mi madre estaría muy decepcionada de mí si siguiera con vida— Limpió sus lágrimas con su mano— Ella no merecía un hijo como yo, y estoy seguro que estaría mas encantada de conocer a alguien tan maravilloso como tú.— Kim no sabía que la madre del menor había fallecido, así que esa información lo tomó por sorpresa.
— Tu madre seguramente esta orgullosa Jeon— Dijo tratando de que su voz sonará tranquila.
— ¿Orgullosa de que?— pregunto— ¿De un drogadicto con apenas 16 años?
— Son cosas remediables— y Jungkook solo negaba.
— Mi vida ya esta hecha mierda con tan solo 16 años. Ahora escúchame— Advirtió— Tu serás una persona exitosa, tu serás todo lo que quieras ser en esta vida. Por eso no dejes que nadie maltrate tus alas, porqué te garantizo que tu viniste a esta vida a algo más que sufrir.— los ojos de Taehyung picaban cada vez mas.
— Tu serás muy feliz Jungkook y todo lo malo que vives ahora se remediara— sonrió un poco mientras su nariz goteaba.
— Entiendo si aún las heridas que deje en tu alma duelen— asentía por inercia— pero por favor no me alejes de ti— esta vez los sollozos eran mas fuertes— Recuérdame a diario lo maldito que estoy, pero no me alejes de ti Taehyung— trataba de controlar sus sollozos para poder hablar— Ahora que encontré mi paz, no pienso perderla. Por favor no te alejes, prométeme que no te alejaras.— Y su alma pedía a gritos sentir el consuelo del mayor.
— Te-Te lo prometo Jungkook— Fue lo que pudo decir.
— Oh Taehyung, en serio creo que te estoy amando y esta bien si tu solo me odias.— ¿Acaso el castaño estaba escuchando mal?, ¿Jungkook lo estaba amando?, ¿Eran acaso los extraños efectos del alcohol?— deja tu ventana esta noche abierta, puede que mande una pequeña luciernaga— Y ahora solo estaba diciendo incoherencias— Para desearte dulces sueños.— Y eso fue todo antes de escuchar como el menor cortaba la llamada repentinamente.
Taehyung llevó el celular hasta la altura de su corazón y estaba seguro que sus ojos estarían demasiado hinchados al igual que su nariz. Limpio los restos de lágrimas en su cuello y se levanto para abrir la ventana al lado de su cama, pensaba que era muy estúpido el abrir la ventana haciendo caso a un chico de 16 años borracho, nunca llegaría una luciérnaga a decirle "dulces sueños", sin embargo el aire de la noche estaba frío y las luces entraban sin permiso alguno dándole un ambiente agradable a la solitaria habitación. Puso a cargar su celular y se recosto en su cama para tratar de conciliar el sueño.
Pasaban minutos y el solo se removía inquietamente para arrullarse mejor o sentirse mas cómodo. Recordaba aquellas lindas palabras del menor y su corazón se sentía rebosando alegría, una pequeña sonrisa se marcaba en sus lindos labios al recordar cada sílaba con su dulce voz. Sintió como el aire entraba de forma brusca en la ventana pero tenía tanto sueño que no quiso levantarse y arriesgarse a perderlo, el aire se tornaba caliente y lo pudo sentir mucho más en su oreja, abrió sus ojos y pudo encontrarse con los ojos negros que siempre se caracterizaron por ser los mas hermosos con los que sus brillantes pupilas se habían encontrado.
— Ju-Jungkook— Dijo nervioso pensando que era alucinaciones suyas, tallo sus ojos de manera dura buscando aclarar su vista.— ¿Que haces aquí?
— No encontré una luciernaga— Su voz era un poco mas ronca— Descubrí que si me pongo una linterna en el trasero parecería una— Y río mostrando su peculiar sonrisa y haciendo que el castaño pudiera sentir el olor a alcohol.— Sin embargo no lo hice— Aclaro— Dulces sueños mi dulce angelito— una sonrisa de niño pequeño se formó en sus labios sintiendo como el menor besaba su frente y se abalanzaba encima de el— No me dejaras durmiendo solo— dijo riendo mientras se acomodaba a su lado abrazando la cintura del mayor.— Me gusta tu aroma— Jungkook en serio estaba muy tomado.
Taehyung se trato de alejar un poco, pero el menor lo atrajo más hacía su cuerpo hundiendo su nariz en el hombro del mayor y entre veces acariciando su cabello con su rostro. Taehyung estaba nervioso, pero se sentía muy bien estar acostado con Jungkook y no con la vacía soledad, ¿Era así sentirse querido?, se preguntaba mientras tomaba con fuerza sus sabanas y cerraba sus ojos pensando que todo esto era un sueño.
— Me gustas mucho Taehyung— abrió sus ojos como platos y se volteó a ver al menor sintiendo como su corazón de pronto dejaba de latir.— No importa si no sientes lo mismo— dijo con una sonrisa— Te amo Taehyung, y eso...— dudo un momento cerrando sus ojos— Eso no lo podrás dudar.— Sin permiso con una singular intromisión junto sus labios pidiendo ansiosamente sentir la suavidad que poseían los del mayor, en una búsqueda de sincronía mordia sus labios marcando el ritmo. Taehyung no sabía que estaba haciendo, solo trataba de abrir su boca para que el menor tuviera un mejor acceso y poco a poco le iba siguiendo el ritmo. Su piel se erizo y disfrutaba sentir las manos del pelinegro en su cabello mientras con sus labios le explicaba lo mucho que lo deseaba.— Si— Dijo de la nada separándose y viendo los ojos confundidos del mayor— Mi sentimiento no es unilateral— y dejo un casto beso en los labios del mayor— Taehyung— susurro.
— ¿Qu-Que?— Respondió nervioso.
— El demonio alado nos recompenso— y río junto al mayor. Cuando Taehyung pensaba sincerarse con el menor, fijo su mirada en los ojos ya cerrados que dormían plácidamente. Se acercó al menor apegandolo a su cuerpo delicadamente como si tuviera miedo de tocarlo y romperlo por accidente.
Taehyung se sintió querido, y no sabía si era real o solo eran efectos del alcohol en el menor. Pero sentir su respiración en el cuello, aquellas manos entrelazadas en su cintura y una paz inmensa en su pecho, no tenía precio.
Eso valía mucho.
Sentía una presión en su pecho que le pedía a gritos que congelará el tiempo, y que el cielo lo bendiciera haciendo que aquel amor que profesaba el menor no fuera efímero.
Estar entre sus brazos y poder sentir su calor, sentirse amado.
Eso valía más que cualquier mal recuerdo.
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Sin Remitente | VKook
FanfictionDesahogarse en cartas es la mejor opción cuando nuestras palabras no son gratas para ningún oyente. Los sentimientos que se plasman en papel son eternos, dan sensaciones, suspiros, y emociones. Tanto así como quien escribio estando sumergido en su...
