Capítulo 6

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Se despertó con fuertes chillidos de la planta baja, sin embargo hizo caso omiso y volvio a abrazar aún mas fuerte su almohada. Eran las 6am, ¿Quien se despertaba tan temprano el 24 de diciembre?, se pregunto a si mismo. Luego de cerrar sus ojos y volver a tratar de sumergirse en sus sueños, escucho como tocaban la puerta y decían con una voz aguda como de bebé "Pequeño hombrecito".

Eso solo lo decía una persona, abrió los ojos y espero volver a escuchar la voz, para saber si no era su imaginación. Y ahí estaba de nuevo "Pequeño hombrecito", se metió de bajo de sus sabanas como un niño pequeño al sentir que abrían la puerta. Dos años sin ver a esa persona, tantos cambios físicos y mentales, no quería dar una mala impresión a alguien tan importante en su vida. Sintió como le quitaban las sabanas de un tiro y dejaba ver a una chica no muy alta, blanca, con un rostro perfilado y tierno, cabello negro oscuro y aquella pijama color rosa que había estado sin uso hace mucho tiempo en el armario. Se quedo paralizado y sus ojos empezaron a aguarse de la emoción, aún así no movía un solo músculo, ¿A caso esto era real?, se preguntaba dentro de si mismo, aunque la imagen era palpable y aquella duda podía despejarla con solamente abrir sus brazos y entrelazar a la hermosa chica en frente de el.

— Pequeño hombrecito— Dijo Jisoo tirandose encima del menor, quien hizo un pequeño chillido debido al dolor por las acciones del día anterior.— Oh, ¿Te he lastimado?— Pregunto asustada al ver a su hermanito debajo de ella con un semblante un poco doloroso.

No chicken— Trato de reír. Su voz se había vuelto mas grave luego de que Jisoo entrara a la universidad. Por lo que no quería nunca hablar con ella por llamadas telefónicas, así que al sonar aquella voz tan profunda, tapo su boca con sus dos manos mientras veía la cara de asombro de la mayor.

— ¡Mi pequeño hermanito, ya es un hombre!— Grito mientras saltaba arriba de su torso, pero luego se detuvo y pensó— No debería saltar arriba de ti, ahora que haz crecido tanto... eres peligroso— Dijo riendo. Las mejillas de Taehyung eran tomates.

— ¿Cuando llegaste?— Pregunto confundido. Su hermana tenía rostro adormilado y pijama, por lo que suponía que había dormido en su casa.

— Ayer en la noche— Dijo sonriendo mientras se acomodaba a un lado de la cama— ¡¿Cuando llegaste tu jovencito?!— Pregunto la mayor como un reproche.— ¡No creas que como tienes la voz de todo un hombre, puedes hacer lo que te venga en gana!— Volvió a tirarsele encima para abrazarlo— Mis dos pequeños hermanitos ya no son tan pequeños— Dijo la mayor acariciando el cabello del castaño— Dejé a una niña de 13 años y encuentro a una señorita con mas cuerpo que yo— dijo con expresión de ofendida— y encuentro a un hombre con una voz profundamente preciosa— dejo muchos besos en todo su rostro y acaricio el flequillo que caía en la frente del castaño.

— Te extrañe— Dijo adormilado.

— Yo los extrañe mucho mas— Recosto su rostro encima del pecho de su hermanito, para sentir todo el calor que emanaba el menor.

— ¿Como te va en la universidad?— Pregunto mientras se atrevía a acariciar el cabello de su hermana mayor.

— Pues bien— dijo contenta— No me gusta estar tan lejos, pero me conformo con ver que ustedes están bien— Taehyung tragó seco.— ¿A ti?, ¿Como te va en el instituto?— Pregunto con su mentón arriba de su pecho.

— Bien.— El no sabía como mentir, así que hablar lo menos posible sobre el tema, era la mejor opción.

— Le dije a Kim SeokJin que los ayudara en cualquier cosa. Siempre me escribe mensajes, aunque a veces se me dificulta responder porque ando muy ocupada— se quedo pensativa— Me hablaba de Jennie, pero nunca me habló de ti. ¿Acaso no se hablan desde que me fui?— ¿Como decirle a su hermana que su ex novio lo había violado?, ¿Como decirle que abuso de la confianza para aprovecharse de el?, ¿Como decir que no le importó que fuera su hermano menor para hacer con su persona lo que quisiera?. Tragó en seco y miró a Jisoo tratando de controlar sus nervios.

— No, el antes era muy unido a mi— Jisoo asintió para seguir escuchándolo— Pero luego tuvimos diferencias y solo nos alejamos— Era mejor no decirle nada a su hermana. ¿Que podía hacer ella?, lo hecho, hecho estaba. Nadie le devolvería lo que Kim SeokJin le quito.

— Kim SeokJin es un chico admirable— se sentó con las piernas cruzadas como una niña al lado de su hermano.— Luego de terminar nuestra relación el siguió escribiéndome con cariño y de vez en cuando llamaba a mamá.— Eso era verdad, para haber terminado su relación de una manera tan extraña. El chico siempre conservó una cercanía con su hermana.— Le agradezco todo lo que ha hecho por nosotros— Taehyung asintió serio y se removió de la cama para darse una ducha.— ¿Te incómoda que hablemos de SeokJin?— Su hermana lo conocía a la perfección, y el don no había desmejorado con los años. Eso, o Taehyung seguía teniendo las mismas características de un niño de 15 años.

— No— dijo tratando de sonreir— solo voy a darme una ducha, debo estar apestando.— se metió en el baño escuchando las carcajadas de Jisoo.

Mientras se quitaba la ropa para meterse en la ducha, escucho como Jisoo salía de la habitación y cerraba la puerta. Pero cuando cerró los ojos para sentir el agua sobre su piel, escucho como abrían de nuevo la puerta y le gritaba una voz aguda.

— ¡Oh, Pequeño hombrecito!.— era Jisoo— Se me olvido decirte que Kim SeokJin cenara con nosotros está noche— Abrió los ojos como platos. Y escuchó como Jisoo cerraba la puerta y salía de su habitación.

El agua se volvió un tempano sobre su piel, pequeñas gotas de vidrio caían sobre su cuerpo, se abrazo a si mismo. Definitivamente un estaba teniendo un ataque de ansiedad en la ducha. El agua estaba caliente pero la sentía fría, temblaba sin querer y sentía muchos nervios. Su respiración estaba agitada y frotaba sus manos por todo su cuerpo sintiendo unas manos inexistentes tocarlo, ante el sentimiento defasto que sentía en su corazón empezó a llorar.

Las lágrimas ardían sobre su piel, así como sus ojos. Recordó todas esas noches que durmió sintiéndose sucio por el aprovechamiento que tuvo. Sus labios estaban mojados pero se sentían ásperos, sus manos lo herían y el cubículo de la ducha lo asfixiaba.

El nudo en la garganta era terrible. No solo tenía muchas cosas guardadas que nunca dijo, también esas cosas estaban afectando su respiración. Desesperado por poder respirar salió de la ducha sin siquiera secarse o ponerse la toalla a alcanzar un inhalador que estaba en un estante arriba del lavamanos. Dos push no fueron suficientes para devolverle el aliento, el tercero progresaba haciendo que respirara con mas pausa. Su rostro estaba palido y sus labios morados, sus ojos irradiaban miedo y su piel estaba erizada. Desnudo en el baño la piel blanca y tersa que tenía, la veía llena de marcas y araños. La veía como el día después de ser usado.

Apretó su cabello y rostro con todas sus fuerzas tratando de despertar, no quería vivir con miedo, no quería vivir en una pesadilla.

Su estómago estaba doliendo y su pecho se sentía cansado. Se tiró al lado del excusado tomando la toalla verde que estaba en un estante. Sus piernas estaban demasiado débiles como para salir a pedir ayuda, su corazón estaba demasiado herido como para dejar de llorar, su voz estaba enmudecida no podía gritar. Su dignidad chorreaba por los suelos del baño, como el agua que su adolorido cuerpo dejaba en las baldosas. Trataba de dejar de llorar para poder respirar, pero se le era imposible.

Los puntos de la herida habían sido abiertos de manera forzada. El dolor era peor que el primer día, las lágrimas se sentían tan calientes como las de la primera vez y los espamos en el baño le recordaban los días oscuros que vivió tallando su cuerpo con una esponja para sacar la suciedad inexistente.

Ni la luz fuerte del sol que corría por su ventana podía quitar la oscuridad que había en aquella escena. Dañado, se volvía a hundir en dolor. Sin duda el dolor era el sentimiento mas fuerte, aún más cuando no era físico. Dolor emocional, de aquel que se es difícil escapar, el que a tu cuerpo dominara y siempre es tarde cuando lo intentas remediar.

Sin Remitente | VKookHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora