Kim SeokJin volvió a la oficina de Min YoonGi una semana después de su declaración. Tocó la puerta con lentitud, hizo una venia de noventa grados, y se sentó al frente suyo, con su uniforme impecable y el cabello ordenado perfectamente.
—Tengo novia —informó además, sin verlo directamente a los ojos.
YoonGi se quedó mirándolo un buen rato, analizando su postura corporal. En resumen, SeokJin no se veía cómodo o contento al contar tal cosa, incluso lucía algo culpable. YoonGi no armó ideas precipitadas sobre SeokJin, quizás estaba así porque le avergonzaba hablar de su vida privada. De todos modos, su comportamiento era realmente sospechoso.
—Felicidades —le dijo, ocultando su sorpresa—. ¿Quién es la afortunada? —preguntó amistosamente.
—Kang SeulGi, señor Min.
YoonGi sabía quién era la chica: tan hermosa como SeokJin, inteligente y llena de talento. Asistía constantemente a esas agencias de idols, y sus padres eran dueños de una empresa de cecinas.
—Oh, eso es genial. ¿Y estás bien? Digo… —YoonGi trató de ser sutil al retomar el tema de la homosexualidad del alumno— ¿Te sientes bien? Hace una semana atrás me contabas algo totalmente diferente. Yo sólo… quiero saber como estás.
SeokJin sonrió a YoonGi. Fue una sonrisa tímida y leve, acompañada del leve sonrojo de sus mejillas. Luego suspiró, y se debatió un momento pensando en qué debía responder.
—Lo estoy intentando, ya sabe.
YoonGi frunció el entrecejo, y sin intención de sonar insistente, lo contradijo.
—Mmm… me temo que no. No lo sé.
El semblante de SeokJin cambió, un poco parecido a como estaba la semana anterior. Muy de a poco, estaba liberándose de esa coraza perfecta que solía protegerlo diariamente.
—Yo sólo… yo lo estoy intentando —repitió—. Tener algo formal con ella.
Hubo un silencio nada agradable, al menos por parte del menor. YoonGi, en realidad, estaba bastante consciente de las cosas y de la negación de SeokJin a asumir quien era en realidad.
—¿Podrías hablarme más al respecto? —quiso saber YoonGi. Necesitaba entender la mente del joven.
—Ehmm… —SeokJin lo miraba de reojo, a veces a él y otras a la pared, o también a la ventana. Él nunca tenía la mirada fija en YoonGi, pues estaba visiblemente incómodo.
Para YoonGi, esto no era raro, pues de todos modos sucedía siempre con los demás alumnos. Estaba acostumbrado a esto, de hecho. SeokJin, a pesar de salirse (sólo un poquito) de los cánones de sus visitantes, seguía siendo uno más de ellos.
—Tranquilo —habló YoonGi—. Puedes confiar en mí, SeokJinnie.
No sabía cómo iba a reaccionar el muchacho frente a eso. Esperó que no lo tomara mal, el tratarlo de SeokJinnie.
—A SeulGi le gusto hace mucho tiempo —prosiguió el muchacho sin alterarse. Al parecer, el diminutivo no le molestó, o tal vez estaba demasiado nervioso como para notarlo—, así que decidí intentarlo con ella.
YoonGi tardó en volver a hablar, cosa que puso notoriamente nervioso al alumno, quien comenzó a morderse el labio inferior.
—¿Y a ti? —consultó el orientador.
—¿A mí?
—Sí, a ti: ¿Te gusta SeulGi?
SeokJin abrió mucho los ojos, como si se hubiese metido en grandes aprietos.
—Bueno, ella es linda y simpática…
—Pero no te gusta románticamente ¿O me equivoco? —lo interrumpió.
—¿Cómo? Pues… SeulGi… ella besa bien —SeokJin estaba colorado como un tomate.
YoonGi rio levemente.
—No fue eso lo que pregunte. SeokJin. Yo pregunté si te gusta románticamente.
SeokJin demoró en responder.
—Supongo —contestó finalmente, de forma escueta.
—¿Supones? —siguió inquiriendo YoonGi.
—SeulGi es bonita y… besa bien.
YoonGi no estaba conforme con esa respuesta así que siguió indagando.
—SeokJin, quiero que seas honesto: ¿Estás tratando de negar que eres gay con tu noviazgo?
SeokJin, perplejo en su lugar, hizo un mohín que demostró cierta molestia por la pregunta hecha, incluso, miró a YoonGi con desconfianza y hasta desdén.
—Usted me dijo que quizás yo estaba confundido, señor Min. Usted dijo que quizás yo no era homosexual y sólo quería experimentar cosas.
YoonGi suspiró, contrariado. SeokJin había malinterpretado su consejo, forzándose a definir su identidad sexual. Pero al contrario, YoonGi quería que estuviera más tranquilo al respecto y no se encasillara en un prototipo determinado.
—Eso es cierto —no le quedó otra que darle la razón—. Pero… creo que me refería a otra cosa.
SeokJin lo miró fijamente esperando a que prosiguiera, cosa que en efecto, él hizo:
—Yo… no creo que sea adecuado que estés con esa chica en estos momentos, SeokJin. Y tú lo sabes. Me refiero a… bien, si a ella le gustas, y a ti no te gusta ella, le terminarás causando daño.
SeokJin no supo qué decir.
—Y no se trata de si eres gay o no, se trata de respetar a esa chica. Creo que ella no merece que la utilices para probarte a ti mismo que eres heterosexual.
SeokJin, pensativo, bajó la mirada. Ese aspecto débil e indefenso lo hacía verse, extrañamente, muy dulce. Por lo mismo, YoonGi se levantó de su silla, se acercó al muchacho hasta quedar justo a su lado, y le dio unas reconfortantes palmaditas en la parte más alta de su espalda.
—Tranquilo, SeokJin —lo consoló—. Todo estará bien, ¿de acuerdo?
SeokJin no respondió.

ESTÁS LEYENDO
JAYU #jinsu
FanfictionA Min YoonGi le gusta mucho su trabajo consistente en orientar a los estudiantes de una exclusiva escuela en Seúl. Habiendo llegado de Daegu a la capital hace muchos años atrás, y totalmente solo, desea ser el alivio de los jóvenes que (tal como él...