Salí de mi última clase antes del desayuno con Carmen caminábamos a la cafetería para buscar algo que comer.
-hey! Mel oyes ya viste quien es el nuevo?
-he?
-si, hay un nuevo chico en la escuela según y es de grado
-ah ok.
Si sonó muy cortante pero en realidad no me interesa si hay un chico nuevo en el colegio.
-mira es el
_mi amiga se acerca a mi y me señala al chico de ropa negra, parece algo callado trae un libro en su mano mientras toma de su bebida está sentado sólo y se ve que es nuevo no lleva uniforme_
- que tal si vamos a hablarle es nuevo no conoce a nadie Mel.
Dice en mi oído
-valla y tu de cuando acá eres muy buena gente Carmen
-anda porfa
-sabes que yo no...
-bien sólo yo hablaré y si el te habla pues nos vamos.
-esta bien
Puse los ojos en blanco.
Caminamos hasta la última mesa donde estaba aquel chico misterioso.
-Hola...
Hablo un poco tímida haciendo que el chico alzará la vista y ahora que su cara esta al alcance de ver todos sus rasgos su cabello negro y sus ojos ligeramente rasgados y sus ojos negros, sus cejas pobladas y sus pestañas largas y un poco quebradas, su piel cremosa pálida.
-Hola?
Preguntó el chico levantando una ceja interrogante.
-eh bueno eres nuevo cierto?
-así es
Dice el acomodandose frente a nosotros.
-pues bienvenido
Dice mi amiga dándole la mano y dejándosela en el aire.
Ya me empezó a caer mal este tipo
-y bien tu eres?'
El chico se me queda viendo a mi de forma interrogante tiene un aura un poco fuerte e intimidante.
-hey tu amiga es muda?
Esas palabras hacen que una onda de furia se aloje en mi cuerpo haciendo que me de el suficiente valor para hablar.
-no por que no quiera hablarte me hace muda o si?
En verdad le hable? Dios que está pasando yo al carajo ese chico me saca de las casillas
-oh si hablas
Tapó su boca fingiendo falsamente estar sorprendido.
Decidí no seguir con esto así que Di la vuelta y retome mi camino hasta que una mano toma mi brazo para volver a donde en verdad no quería estar.
Era el mismo, le respondí con una cara de fastidió.
-ya déjala en paz
Escuche la voz varonil rápidamente la reconocí, un nudo en la garganta se aparecio haciendo que cada vez me faltara el aire.
Una mano cálida tomó mi hombro mi corazón palpitar aún más fuerte y mis piernas se habían convertido en gelatinas casi derretidas, mis extremidades empezaban a temblar, la voz de aquellos dos chicos discutiendo se hacia cada vez más lejanas conforme pasaba el tiempo, la voz de mi interior volvía diciendo en un grito ensordecedor que saliera de ahí y tal cual lo hice unas voces se escuchaban tras de mi aunque no puse atención seguí mi camino hacia el lugar más lejano y deshabitado que hubiera, mis piernas ya no podían más y estaba al borde del colapso hasta que vi venir una habitación (baños) decía frente a ella, entre rápidamente y cerra después de entrar mi estómago empezó a devolverse a tal punto de querer vomitar en conclillas ahí estaba vomitando en aquel baño desconocido y llorando a la vez sentía como mi corazón llegaba a su ritmo normal, pensando en cosas buenas y positivas según así dijo el psicólogo que me atendía cada mes o cada vez que me acordaba en ir a una de esas consultas.
Baje la cadena del retrete para luego salir de allí y lavarme la cara y boca, es algo asqueroso pasar por esto pero nunca me había pasado en el colegio y valla que quisiera que hubiera una salida por algún lado del baño pero no, tenía que dar la cara.
Una silueta de una persona alta se filtraba por debajo de la puerta del baño haciendome ver que era un hombre un resoplido salió de aquel lado sacandome de sospechas.
-Mel soy yo...
Su voz era algo reconfortante y sobre todo protectora.
Pero quería estar sola quería seguir aquí quería que el no me viera en este estado.
-por favor me podrías dejar sola?
Dije tan bajo que a pocas se escuchó.
-no te dejaré sola... sal por favor.
Dijo de aquel lado podía percibir su tono de compresión.
-por favor Evan
Dije rogando a que se retirará
-no te dejaré sola ni mucho menos en el baño de hombres.
Oh tremenda idiota que fui no me Di cuenta que era de hombre.
Dándome por vencida salí del baño hasta los lavados de mano tome agua con mis manos y me enjuague la cara y boca tenía que fingir que el no se encontraba ahí para hacer todo mi aseo.
-bien...estas bien?
Preguntó acercándose a mi después de acabar de lavarme.
Mis ojos calleron al piso buscando algún punto de concentración en aquella blanca lozeta.
-es un idiota.
Dijo entre gruñidos.
-lo es.
Dije en un bufido.
-por que?
Preguntó poniéndose frente a mi.
Mi voz era un hilo de sonido que pocas veces usaba.
-por que, que?
Pregunté un poco confundida por su comentario.
-por que no me miras Directamente, por que cada vez que te veo te escondes, por que cada vez que te intento hablar corres por que?
Su voz se iba intensificando cada vez más
-no lo se...
Dije en tan simple tono
-sólo mirame «toma mi cara suavemente para verlo_dicen que los ojos son las ventanas del alma al parecer su alma era pura y tan envolvente» sólo mirame!
Dijo casi en ruego.
-perdón
Dije con torpeza.
-por que aún sin mirarte a los ojos siento cosas por ti.
ESTÁS LEYENDO
SIN MIRARTE A LOS OJOS
AléatoirePor que aunque más trates de ocultarlo los ojos no saben mentir.
