Las manos me empezaron a sudar aún más que nunca y mi corazón amenazaba con salir de mi pecho, mire a la chica de ojos grises quien estaba enfrente de mi con una sonrisa nerviosa no podía aguantar más si seguía mirándome así me daría un paro al corazón.
-esto...—titubie un poco— esto que siento... ¿es mutuo?.
La miré sus ojos y boca se abrieron levemente y luego desvió la mirada.
Mierda por que aveces eres algo directo Evan, que tonto llegas a ser cuando te lo propones.
Una punzada en mi pecho, sabía que no debía de a ver preguntado eso no tan rápido, apenas me había confesado algo que es muy importante para ella y yo sólo... ah mierda.
¡Mil veces mierda!
-Evan...—dijo en un susurró—esto es algo fuerte.
-lo sé no debería de a ver preguntado eso, tampoco debí ponerte así, lo siento, si? Es que aveces soy algo sincero y me expreso tan rápido que me da miedo a mi mismo pero sabes es que—tome aire, pero cuando quise hablar Melody ya estaba besándome—.
La mejor interrupción que alguien pueda tener...
El beso se profundizó más cada vez más hasta terminar abrazados.
Tenia que parar por aire, esa era la única interrupción al beso.
La chica posó la palma de su mano en mi mejilla tiernamente mientras se paraba de puntillas para llegar a mi rostro la observe con una sonrisa gigante.
-ahora sabes la respuesta— dijo al final rodeando mi cintura con sus brazos.
Yo sólo correspondí el abrazo rodando mis brazos en su pequeño cuerpo fragil dando un beso en su frente haciendo sentir que conmigo podría estar segura, la felicidad emanaba en mi no podía quitar esa idiota sonrisa mientras ponía mentón en su cabeza y olía su cabello el olor a chocolate me llegó de inmediato.
No podía estar más feliz, no podía estar aún más feliz de lo que me encotraba quería sólo que se detuviera el tiempo y nos quedaríamos ahí para siempre.
-oye Mel— hable como un bobo mientras la seguía abrazando— quieres salir mañana conmigo?
Deje salir, tenía tantas ganas de empezar algo con ella, tenía ganas presentarla a todos y decirle que ella era la chica que me robó el corazón, de presumirla, de tenerla para mi, de que sólo sus besos fueran míos, de que ella sólo me mirara así, de decirle a todo el mundo que la amaba y que ella también lo hacía, de decir que ella es la única chica para la cual tengo ojos y que no podría estar sin ella, que era la única y que nunca la cambiaría, que me hacía sentir más que mariposas en mi estómago, poderla abrazar y besar cuando yo quisiera.
-claro—me miró mientras tenía mis brazos rodeados en sus hombros.
-es una cita— dije lentamente.
Ella sólo me sonrió y sumergió su cara algo roja en mi pecho, sabía como me sentía claramente tenía que sentir mi corazón y eso me gustaba quería que supiera lo que ella me hacía sentir sólo con un beso.
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SIN MIRARTE A LOS OJOS
DiversosPor que aunque más trates de ocultarlo los ojos no saben mentir.
