La semana transcurrió rápidamente para ambos muchachos.
Wade se hallaba como de costumbre en el parque, algo inquieto al ver que luego de varios minutos el menor no apareciera.
Y asi, se hicieron horas.
Caminó al café esperando encontrarse con él, pero no fue así.
- ¿Se encuentra Peter?.- preguntó a la joven mesera.
-Oh no, él dejó de trabajar aquí hace unos días.- lo mira. -Creo que dijo algo sobre mudarse a otra ciudad, no recuerdo bien...-
Sintió como al escuchar eso le provocaba un dolor en el pecho.
- Pásame su dirección si es que sabes, por favor.-
Unos minutos después de éso, se encontraba frente a departamento de Peter. O mejor dicho, ya dentro de éste frente a su puerta, dudando en si tocar o no.
La puerta se abrió de golpe, dejando ver a un ojeroso castaño.
- Peter..-
-Qué haces aquí?- lo mira y trata de cerrar la puerta. -Largo, Wilson.-
- No!.- clama tirando de la puerta. - Peter, por favor..-
-Vete Wade!- le grita. -No quiero nada contigo! ¿No era lo que tú querías también!? No soy nadie para ti! Ya lo entiendo! Lárgate!.-
Wade suspira.
- Te debo una explicación, por favor Peter. Nunca he venido en busca de alguien.-
-Pues gracias, pero no quiero verte, estoy ocupado empacando.- lo mira, triste.
- Quieres saber quien soy?!.- indaga de repente en un grito, algo temeroso. - Pues lo sabrás, pero déjame entrar.-
-Wade, se acabó.- susurra. -Dejaste las cosas muy en claro, ya es suficiente.-
- Como sabes soy Wade Wilson, tengo 30 años y vivo solo en el centro de Nueva York.-
Suspira dándole su triste mirada.
- Mi madre murió hace unos diez años a causa de una enfermedad, me devastó su ida que para recordarla, construí el café en su honor. Peter, era una mujer que amaba el café y así mismo, trabajaba en un lugar algo parecido al que ahora esta después del parque. Soy un hombre con dinero, tiempo demás y sin amor. No me interesa el hecho de tener dinero, ayudo a gente que necesita hogar en estos momentos difíciles. ¿Mi padre? Me abandonó junto a mi madre, no querría saber de él. ¿Mi novia? Nos hemos separado hace unos tres años porque la relación que ambos llevábamos era algo incómoda. ¿Por qué nos conocimos? Porque yo cada mañana voy al parque recordando el hecho de que mi madre me llevaba allí y tú, porque comenzaste a trabajar en mi café.-
-Wade yo no...- suspira buscando las palabras correctas. -El día que te llame, me ofrecieron un trabajo en California. Te iba a pedir tu opinión al respecto, porque significa ya no vernos y dejar de trabajar en el café. El café es mi vida, Wade, se ha vuelto mi segundo hogar gracias a ti...- susurra lo último. -Pero ya he aceptado, me voy en una semana más.-
Wade cambia su semblante a uno totalmente triste, dándole un fuerte abrazo.
- Fue un placer conocerte, Peter.- susurró para girar su cuerpo e irse por la puerta, maldiciendo el estar vivo.
-Me arrepentiré, lo prometo.- susurra antes de correr hacia el mayor, girarlo y plantar un pequeño beso en sus labios. -El placer fue mio, Wade.- susurra antes de volver a su departamento corriendo y cerrando la puerta.
El mayor tocó sus labios, algo confundido, furioso pero aún así, una sonrisa de formó en su rostro.
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belle vue
RandomA veces un pequeño accidente cambia la vida de las personas. El de Peter? Derramar café en la persona más pesimista de todo NY, Wade Wilson.
