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Y claro que la recordaba, como no hacerlo cuando al día siguiente lo único que parecía  importante era el hecho de que Doyoung y yo habíamos terminado en la misma cama, abrazados, como Dios nos trajo al mundo. Es por esto que lamentaba haber dejado de lado cualquier rastro de amistad con mi amigo el conejo, por un momento había pensado que todo se habia ido por la borda y por lo tanto ya nada sería igual. Sin embargo las miradas y la forma en que besó mi frente al amanecer, me había dejado en claro que no era así.

Pero claro, tenía llegar _____ a arruinarlo con un "Debo irme, mamá y papá llegan esta tarde".

— Si – musité y pude ver una pequeña sonrisa asomarse por los labios del pelinegro. Su mano descansó en mi cuello y su pulgar viajo hasta mi mejilla para acariciarla.

— Yo también lo hago, todos los días – dijo lo último en un susurro. Las comisuras de mis labios amenazaron con levantarse cuando Doyoung se acercó a mi con buenas intenciones, podía ver sus ojos rasgados viajar de un lado a otro por todo mi rostro hasta que estuvo lo suficientemente cerca para cerrarlos.

Mi estómago dio un respingo cuando sentí su respiración chocar con mi rostro. Mi compañero y amigo era muy guapo debía admitirlo, pero también admito que aquella noche fue un desliz. Me había prometido a mi misma no tener lazos tan afectivos con alguien que ni siquiera es mi pareja pero allí estuve yo, dejándome llevar por los encantos de Kim Doyoung nuevamente, específicamente sus labios que ahora se encontraban a milímetros de los míos y que sin previo aviso habían dejado un piquito sobre los míos.

— Hey Kim, no sabia que te encontrarías aquí – habló alguien más a mis espaldas interrumpiendo la escena que compartía con Doyoung, era nada más y nada menos que Moon Taeil. Venía acompañado con el equipo de natación de la escuela y dos chicos más que no había visto nunca. Pude ver como sus ojos repasaban a Doyoung para luego posar su atención en mi.

— ¿Qué hay, Taeil?– saludó el chico a mi lado con su mandíbula tensa.

— Vinimos a tomar un par de cervezas – respondió sin quitar la mirada de mi – _____ – saludo con una sonrisa ladina – Te vez hermosa.

Por un instante quise soltar una pequeña carcajada pero mi acompañante pudo demostrar todo lo contrario. Escuche como su respiración se agitaba un poco y su rostro demostraba todo menos delicadeza.

— Gracias Tae – respondí en cuanto mi mano tomo la de Doyoung, deje un leve apretón y entrelacé nuestros dedos bajo la mirada de Moon – Supongo que nos veremos en la escuela, portante bien – golpee levemente su hombro.

— ¿Serás mi cita en la fiesta de Seung? – dijo ignorando mi despedida. Doyoung levantó su mirada hacia mi, sus mejillas estaban coloradas y sus pupilas se habían dilatado. ¿Había algo que no sabía? Parecía muy molesto con Taeil y con cada cosa que mencionara.

— Estaré ocupada, lo siento.

Empecé a llevar a Doyoung hacia la salida, sus manos seguían adheridas a las mías pero sus dedos poco a poco se iban soltando de los míos. Gire mi cuerpo hacia el una vez estuvimos afuera y lo mire con algo de preocupación. Taeil nunca tenía pelos en la lengua y eso al parecer era un problema para él.

— ¿Pasó algo con Taeil? – murmure. Tome la
Valentía de acercarme y acariciar sus mejillas con ambas manos, por suerte Doyoung parecía disfrutarlo y su semblante cambió a uno más tranquilo.

— Nada de que preocuparse – soltó una leve sonrisa que aún no lograba convencerme, seguía un poco afligido y sus labios estaban formando un pequeño puchero lo que me hizo recordar a JungWoo inmediatamente. Reí un poco haciendo que el también lo hiciera dejándome ver sus lindas encías – Estábamos en algo antes de que ese tonto llegara.

Sus brazos rodearon mi cintura haciendo que su cuerpo y el mío chocarán entre sí. Podía acostumbrarme a esto, Doyoung parecía saber lo que hacía sin ningún problema, sin restricciones. Su rostro se acercó nuevamente al mío y su nariz acarició mi mejilla mientras hacía pequeños ruiditos su voz provocando que mi risa se escapara.

— Parece que quiero un poco de atención – dijo mientras reía.

— Ya tienes toda mi atención Dodo.

— Así que finalmente obtengo la atención de una linda chica – murmuro en mi cuello y dejo un pequeño beso allí. Cerré mis ojos por inercia y sentí como sus labios se encajan con los míos en un beso corto pero húmedo.

 Cerré mis ojos por inercia y sentí como sus labios se encajan con los míos en un beso corto pero húmedo

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— Anna

Flame | Kim JungWoo [pausada]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora