Un príncipe con el ojo morado y un paladín con el puño dolorido parte 1

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La flecha aterrizó con un sordo zumbido en un claro. Caliope los guió hasta el enorme garaje de la nave donde guardaban pequeñas naves de transporte o combate. Se acercaron a las que estaban mas cerca de la puerta; un par de aero-motos como la de Keith y un par de aero-patines con una forma elegante y mangos para sujetarse.

-solo tengo cuatro, así que alguien tendrá que compartir- Caliope se amarró unos guantes de cuero con enganches mientras Safira entraba ya ensillada.

Keith subió a una de las aero-motos y le tendió a Pidge la mano para que subiera, pero ella solo se cruzó de brazos y fue hasta uno de los aero-patines con aire molesto y Keith alzó una ceja confundido.

Allura se subió a la aero-moto con Lance y Hunk en el otro patín. Una vez todos estuvieron preparados Caliope accionó una palanca y la enorme puerta ascendió dejando ver un profundo bosque, verde y espeso del que salían el sonido de animales que no reconocieron.

-bienvenidos al bosque sadida- Caliope les indico que la siguieran con la cabeza.

Safira corría entre los arboles, sin tener espacio para desplegar las alas, estando a la cabeza y guiándolos por el intricado bosque hasta llegar a un pequeño claro donde había una estatua cubierta de flores.

Caliope y Safira se pararon para escuchar algo y los demás también trataron de oírlo. Algo correteaba entre los arbustos haciendo algo de ruido a su alrededor. Todos trataron de ubicar lo, pero era muy rápido. De repente una pequeña cosa verde derribó a Caliope de su silla, todos se pusieron en alerta e incluso sacaron sus bellards, cuando Cali comenzó a reír.

-Ogrest!- Cali abrazó con cariño al pequeño ogrito.

-Caliope con Ogrest, Ogrest feliz-

-yo también te he añorado-

-JD?-

-no el no esta, pero yo te daré amor por los dos- Caliope lo achucho en sus brazos ante la alegría de Ogrest

-Cali mira- Ogrest le mostró como su pequeño dedito tenia una heridita vendada- Ogrest pupa, pero Ogrest fuerte y no llora-

-Muy bien Ogrest, estoy orgullosa de ti-

-Por que?- Hunk pregunto frunciendo el ceño- llorar es algo normal-

-si pero... de las lagrimas de Ogrest salen mares enteros, es peligroso que lo haga- volvió a achucharlo en sus brazos- pero el es un buen chico, muy valiente y fuerte-

-y tu llegas tarde- la voz masculina los desvió al hombre que surgía del bosque

-si, Arman, lo que tu digas- Cali rodó los ojos  

-el consejo te espera a ti y a tu... pupila- Arman miro a Pidge

-lo se, lo se. Como esta tu padre?- Caliope se levanto del suelo con Ogrest en brazos- se que esta enfermo, me gustaría ayudar antes de la reunión- 

-ag, bien, pero trata de no demorarte demasiado-

Caminaron por la ciudad de camino al palacio. Todos dejaban lo que estaban haciendo para mirarlos, lo cual comenzó a incomodar a los paladines, sobretodo cuando llegaron al centro de la plaza. Safira, que caminaba tras ellos, lo notó. De repente y sin que nadie se lo esperara Safira rugió de forma amenazante  tan fuerte que se oyó en toda la plaza. 

Todos volvieron asustados a sus quehaceres y ella bufó satisfecha soltando algo de humo por las fosas nasales. Ogrest la miró con ojos brillantes.

-Safira fuerte, Gruga fuerte también?-

-cuando crezca- Safira inclino la cabeza al responder.

Entraron en el enorme palacio y caminaron hacia una sala de espera, donde se quedarían a esperar a que Pidge y Caliope terminasen con las formalidades para poder pasar a las cosas divertidas.

kidge y allulansHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora