Mi boda fue tal y coma la imaginaba, cuando vi a Aray entrando en el templo me quede sin palabras, ese traje blanco y dorado estuvo hecho para él claramente, este día no podía estar más hermoso, aunque la ceremonia y la fiesta estuvo de 10, el momento que mas ansiaba por fin había llegado, por primera vez iba a poder estar con mi adorado Aray y eso estaba haciendo ahora mismo.
Sentía su delicado cuerpo pegado al mío temblando con cada caricia, hasta podía sentir su respiración en su blanco pecho. Su boca empezó a estimular la mía con tranquilidad y delicadeza y la mía respondió en el acto extrañamente ansiosa por juntarse con la suya. Los delicados brazos de Aray me rodearon, mientras los míos se le juntaban al cuello para pegarnos más. Nos separamos un segundo para respirar y al siguiente ya nos estábamos besando de nuevo con la misma avidez, como si estuviéramos desesperados el uno por el otro, yo era quien que guiaba los actos, él se dejaba guiar. Nuestras lenguas se enroscaron entre nuestras bocas, mis manos le acariciaron la piel lechosa de sus muslos, pensando cuantas veces he querido hacer esto, pero me mantuve firme hasta nuestra boda.
-sabes Aray la gente de Iznagun se encuentras extrañados por tu tono de piel
- ¿Qué pasa con ella? -dijo entre jadeos
-unos dicen que te bañas en leche cada mañana y otros dicen que es porque viste un fantasma, pero me da igual lo que digan porque el único que puede tocar esta piel soy yo
Aray se separo y me miro a los ojos sonriéndome, trago saliva de nuevo, para reírse de nuevo un poco por lo bajo por los nervios, yo le sonreí y me pegue a él para besarle en la frente con ternura. Sentía en mi torso la suave caricia del aire que entraba por la terraza abierta, mis manos subieron a su cuello para masajeárselo lentamente para después separarme e inclinarme para besarle, mis manos en su cuello bajaron para, del mismo modo que el conmigo, mis manos se movieron un poco rápidas pero aun así con dulzura. Aray temblaba un poco y eso me derretía de amor por él, le trate de tranquilizar con mis besos y mi lengua, masajeando la suya propia con calma y delicadeza, sentí el erizarse su piel al paso de mis dedos y estos se movieron para acariciarle los semi erectos pezones, al llegar a ellos juguete un poco con caricias y suaves apretones lo que provocó que mi Omega se estremeciera mientras me besaba y soltara un poco de aire en un gemido ahogado contra mis labios, luego descanse mis manos en sus caderas. Sin parar de besarnos con dulzura lo empuje para que cayera sobre la cama este se dejó hacer separándose por unos segundos de mis labios, se tumbó en la cama mientras yo a la par y apoyando mis manos a sus lados me inclinaba con él, nuestros labios estaban muy juntos pero no se besaban aun así nuestros ojos no se apartaban del otro.
-Harun yo...
-shh lo se pequeño no te preocupes todo ira bien
Me fui echando sobre Aray y este se fue inclinando más, de tal forma que mientras nos besábamos acabe yo tumbado encima de él, aprovechando para pasar mi lengua por su delicado cuerpo, dejando todo un recorrido de saliva por él, mis dedos ya se estaban moviendo en su ano que soltaba mucho líquido, entrando y saliendo con total facilidad. Lo gire para ver su perfecto trasero, le aparte las nalgas para dejar a la vista su lampiño agujero y rápidamente me dedique a humedecerlo con mi lengua, Aray gimió por la sorpresa pero en cuanto yo vencí la resistencia introduje mi lengua arrancándole gemidos de placer, me hubiera gustado tener más tiempo para saborearlo como era debido pero en cuanto estuvo lo suficientemente lubricado y dilatado por mi lengua me alce cogiéndome le polla.
-Ahora te dolerá un poco mi vida...- le dije yo- El dolor pasara pronto pero en cuanto tú me digas yo paro ¿vale?
Aray asintió lentamente, yo escupí un poco en mi polla para estar seguro de que estaba bien lubricada y presione su cabeza contra la entrada, gimió un poco, la cabeza era la parte más difícil porque era la que debía ir abriendo camino pero aun así trate de hacerlo lo más delicado posible preguntándole cada cierto tiempo si le dolía, tenía los ojos cerrados y respiraba un poco fuerte pero me iba indicando con cabeceos que siguiera avanzando, yo me sentí orgulloso de él y seguí introduciendo mi miembro en su interior, para cuando me quise dar cuenta mi cadera choco con su culo. Yo en ese momento retrocedí un poco y volví a cargar haciendo que apretara las sabanas y se retorciera.
-eres tan estrecho...
Aray intento hablar pero el aire se escapó entre sus labios como un gemido ahogado en su garganta, yo comencé a aumentar el ritmo progresivamente pero también con dulzura. Aray comenzó a gemir quedamente, yo al igual que él empecé a gemir aumentando el ritmo, oleadas de placer nos recorrían a ambos y nos hacían arquear las espaldas por el éxtasis, sentí como alguien me cogía la mano que tenía en la cintura de Aray y cuando enfoque mi vista vi que intentaba entrelazar sus dedos con los míos. Yo solté mi mano y deje que sus dedos se entrelazaran con los míos, giro la cabeza flexionando su cuello y dejando que sus bellos ojos relucieran.
-Por favor...- me susurro entre gemidos- por favor Harun bésame... Bésame mientras me haces el amor
Su culo me apretaba por todos lados la polla, era increíble, parecía tener el estrecho justo para que entrara mi polla y nada más y por ende a cualquier movimiento mío las paredes de su culo me la apretaban firmemente haciéndome gemir a cada vez en sus labios. El glande, la cabeza, el tronco, hasta la misma base de mi polla era estrujada con vigor por su firme culo. Entre beso y beso nos susurrábamos contra los labios del otro palabras de amor que se mezclaban y que nos hacía imposible saber quién las había dicho a pesar de estar solos él y yo:
-te amo...
-te quiero...
-no dejes de besarme...
-no te separes de mí...
-te quiero con locura...
-solo soy tuyo...
El ritmo había aumentado y yo sentí ya el cosquilleo que anunciaba mi corrida. La luz nos seguía bañando a ambos mientras nos besábamos pero yo quería mirarle los ojos cuando me corriera, lo necesitaba como el respirar. Empuje a Aray para poder girarlo, tuve que sacar casi toda mi polla y cuando Aray me miro interrogante por si había hecho algo mal yo le gire en mis musculosos brazos y antes de que reaccionara le alce gracias a mi fuerza. Mi polla aún tenía la cabeza dentro de modo que empuje de nuevo para metérsela, Aray entendió y se agarró con sus piernas a mi cintura, sus manos descansaron en mis bíceps y yo estire mi cuello para besarle con ternura. Comencé de nuevo las suaves embestidas mientras le mantenía en vilo en la cama con la luz blanca de la luna que nos bañaba enteros con su plateada luz. No se oía nada en la noche excepto nuestros gemidos, excepto nuestras palabras de amor susurradas para solo ser oídas por nosotros... Aray comenzó a acariciarme los brazos musculosos abultados por sujetarle y de nuevo se inclinó hacia mí para besarme.
Éramos uno...Yo era él y él era yo... No necesitábamos nada más...
Sentí las cosquillas en la base de mi polla que anunciaban que pronto me correría. Y así fue como se lo susurre a Aray contra sus labios, el me respondió de igual modo que también se iba a correr. Yo alargue todo lo que pude el momento, ralentizando el movimiento hasta un quedo tembló, haciéndonos a ambos sufrir en la dulce agonía, Aray hundió las manos en mi pelo mientras me besaba en un beso eterno... Al final sentí como explotaba dentro de él, como le recorrían chorros de puro fuego, se arqueo sobre mi mientras se convulsionaba. Sentí un calor en mi pecho, baje un poco la vista y vi como él también se había venido entre nuestros cuerpos con sus ojos cerrados y jadeando casi sin aire.
-Te quiero Harun- me decía boqueando para buscar desesperadamente aire entre asfixia provocada por el placer- Te quiero como a nada
-Mi vida- dije yo al igual que el jadeante- Te amo con locura...Lo eres todo para mi
Y nos quedamos quietos como estatuas congeladas entre los rayos de la luna con cada musculo tenso por la posición, abrazándome tan fuerte como pudiera.
- ¿Qué haces?
-no quiero soltarte, porque si lo hago no podre mantenerte conmigo, si no te agarro fuerte será mi culpa de que te vayas
-jamás me iré de tu lado Aray esto es para siempre te lo prometo
-para siempre...suena bien
Feliz San Valentin a todos
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El Omega del principe #psy2018
Lãng mạnUn Omega que ha sido maltratado toda su vida, espera con ansias poder ser libre de su padre y hermana, pero jamas pensó que encontraría el amor en alguien que no era para el. Una historia ambientada en místico Oriente. 3º puesto en los premios PSY d...
