capítulo 12 - eres hermosa.

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Emma siguió trabajando toda su jornada hasta que por fin, se pudo ir a casa.

Iba caminando hasta que alguien le agarró la mano, se giró bruscamente a punto de dar una cachetada hasta que se dio cuenta de Tom.

Lo miró de arriba a abajo.

- ¿qué quieres?

Tom se sorprendió.

-am.. es que... bueno...- Emma levantó una ceja- es que pensaba si querías ir a tomar algo y hablar.

-estoy cansada.

- yo invito.

-mh... okay.

Sé fueron caminando, mientras Tom apreciaba a la nueva Emma, hasta que ella se dio cuenta y lo miró por lo que sonrojado giró la cabeza, Emma sonrió, de nuevo  se convirtió en espécimen, como la vez de su primer castigo.

-te cortaste el pelo- dijo él- ¿qué pasó con tus trenzas?

-las corté obviamente, nadie tomaría en serio a una mujer con trenzas.

-wow que seria, si no fuera porque tu rostro sigue igual, no te hubiera reconocido.

- yo te reconocí por tu pelo, sigue igual.

-siempre me ha gustado mi pelo- apuntó a un local- ¿qué tal ahí? Soy nuevo en esta ciudad, no entiendo mucho.

- en realidad no lo sé, nunca he probado algo en ese lugar.

-hagámoslo entonces.

Caminaron, Emma pidió un capuccino y Tom una malteada.

-y cuéntame ¿qué has hecho todos estos años?- preguntó Emma.

- pues, ahora soy profesor de Herbología en Hogwarts.

-¿en serio? Que interesante.

- si, tú me inspiraste demasiado con esa clase y me quedó gustando.

- ¿y cómo conociste a Dennisse?

-ah bueno, es que tuve unos tantos problemas con la ley y en eso la conocí, nos llevamos bien y ahora somos novios y tú, ¿ya tienes novio, marido o algo?

- no, ni me interesa tenerlo, con mi trabajo estoy bien.

-mh si... de verdad has cambiado, ¿qué ocurrió?

-nada, sólo... en un momento de mi vida dejé que todos entraran y salieran de mi corazón pero nadie reparó los daños cuando se crearon heridas, en cambio, si eres dura y fría nadie se mete y nadie me daña y estoy bien con eso.

-que profundo...

-y tú  en cambio estás muy... animado.

- si, yo aprendí que la amabilidad puede mover montañas.

Justo como Emma pensaba en el pasado, que infantil.

-claro...

- señorita Matews...

-Emma dime, como siempre.

- okay, Emma, ¿qué es lo que más te gusta de tu trabajo? Digo, lo mencionas mucho, debe ser muy importante para ti.

- si claro, pero también tengo otras cosas.

-¿cómo qué?

-¿esto es un interrogatorio?- dijo ella riendo.

- lo siento si no quieres decir no...

- como mi gato.

-vaya, un gato, eso es un verdadero caso de una solterona.

Emma rió.

- lo sé lo sé, soy un caso perdido.

Y así siguieron hablando toda la tarde hasta que se hizo de noche.

-oye debes ir a casa de Denisse, debe estar enojandose por no aparecer.

- no vivo con ella, estoy en un departamento con arriendo.

-a okay, pues adiós.

-¿crees que te dejaré sola? Te voy a acompañar, además, quiero ver a tu gato.

Emma rió de nuevo, hace años que no reía tanto.

-de acuerdo, pero si te pierdes de vuelta no es mi culpa.

Como el departamento de Emma quedaba cerca, llegaron en unos minutos.

- pues aquí es, adelante.

Tom jugó con él Sr. Black y Emma le sirvió un café, siguieron hablando animadamente.

-creo que debo irme.

- si claro...

-señorita Matews.

-señor Whitre.

-Emma.

-Tom.

-Emmy.

-Tommy.

Y por un impulso, Tom la besó.

Emma se sorprendió un poco, pero le siguió el beso, hasta que Tom se separó repentinamente.

- yo no... lo siento, no debí...

Pero Emma lo tomó dr la camisa para volver a besarlo.

-Tom yo... yo nunca te olvidé.

Él sonrió.

- yo tampoco.

Siguieron besándose, hasta que los besos subieron de tono.

De repente Tom levanta a Emma mientras ella rodeaba sus piernas al rededor de él y le desabrocha la camisa lentamente, las manos del Slytherin bajan hasta llegar al punto medio.

Fueron a la pieza de Emma, donde empezó todo.

Sin parar de besarse con toda su pasión, se empezaron a quitarse poco a poco la ropa.

Tom se separó un rato agitado mientras veía el cuerpo de Emma.

-eres... eres hermosa Emma.

Ella se sonrojó y siguió con el beso, Tom mientras acariciaba su pelo bajó un poco para besarle el cuello dando algunos gruñidos junto con sus manos que se ganaron en sus pechos.

Las caricias y besos por todos lados no paraban, los dos estaban en su mundo de nuevo, como los adolescentes que iban todas las noches a la torre de astronomía inocentemente y que no se atrevieron nunca a llegar a ese punto, no hasta ahora.

De repente Tom penetró en la Hufflepuff impaciente, haciendo que los dos gimieran, ninguno es virgen por lo que tenía sus ventajas, poco a poco el peli negro empezó a moverse más rápido y Emma a saltar más.

Los dos estaban agitados, con gemidos ahogados en besos, hasta que Emma en el clímax gritó el nombre de Tom, haciendo que este se excitara más llegando al mismo punto placentero que ella.

Al final los dos cansados se derrumbaron en la cama, mientras Emma apoyaba su cabeza en el pecho desnudo de Tom y el le hacía caricias en el pelo.

-dios fue... fue fantástico.

- si... creo que ha sido mi mejor noche.

- la mía también.

Los dos sintieron, que aquel amor que se había escapado, hoy volvió y para quedarse.

amarillo y verdeHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora