Crisis mundial... es una frase que escasas veces es pronunciada en la televisión, pero realmente... no hay nada normal en lo que sucede, tsunamis, diluvios, erupciones volcánicas, terremotos, son algunas de las cosas que podría nombrar que día a día...
hola! el capítulo de hoy será algo especial yaqué nuestra querida Elaine hace su aparición <3
Narración de Elaine.
¿Qué podía hacer? En la unidad biomédica estábamos tan avanzados que esperábamos los insumos que nos faltaban para seguir con nuestra capacitación, puesto que no habían traído algo tan importante como las suturas y bueno estando aquí en medio de la nada era casi imposible ir a una tienda a buscar algunas, por lo que nos dejaron el día libre bajo la responsabilidad de leernos unas guías, respecto a signos vitales y primeros auxilios que sería lo que ensayaríamos el día de mañana, fui hasta la sala de estar, donde me senté a leer.
a pesar de que eran muchas hojas en menos de una hora lo había leído, frente a mi había un chico de cabello plateado en puntas, durmiendo como si estuviese en su propia habitación, lo cual de cierta forma me molesto, mientras mi amiga y mi hermano estaban entrenando para poder defender el planeta, este chico era tan irresponsable como para quedarse dormido como si nada tuviese que hacer, de la nada comienza a moverse para así sentarse y bostezar notando de inmediato que estaba observándolo con mi ceño un poco fruncido.
¿Que se supone que estas mirando? -pregunto el peliplateado mientras revolvía su cabello-
Pues... no crees que es algo irresponsable el dormir mientras todos los demás están trabajando arduamente -exprese molesta-
Pues... no me han llamado para ninguna prueba de armamento o para ver tácticas de ataque, así que no tengo nada que hacer -se froto los ojos para después mirarme- por cierto, soy ban
Ya veo... -susurre- ah. bueno soy Elaine -me presente nerviosa-
Bueno Elaine -hace énfasis en mi nombre-, ¿que se supone que estas haciendo?, como dijiste que todo el mundo esta tan ocupado y tu estas aquí sentada haciendo nada – sus ojos color carmín posaron toda su atención en mí, junto con ellos una sonrisa a la cual caracterizaría como peligrosa-
Pues... al equipo biomédico le faltan insumos y bueno nos dieron a leer unas cosas ya que todo llega mañana -me excuse- por lo que, si desarrollo una función ahora mismo, aunque ya termine de leer quiero repasarlo nuevamente-
Ya veo, pues ya que has terminado ¿qué te parece si vamos a dar un paseo?, tengo algo que de seguro te encantara -ban sonrió para sí mismo- ya vuelvo espérame 5 minutos
Esta bien -susurre suavemente- ahh hermano como me vi involucrada de esta forma -suspire pensando en voz alta- que será de mi hermano y Diane, corriendo tal peligro, solo deseo que nada malo les suceda-
Tranquila estoy casi seguro de que terminaran juntos -dice llegando con una extraña caja-
Como lo sabes, Diane y King se aborrecen, quisiera que mi mejor amiga y mi querido hermano pudiesen llevarse bien al menos -mire con atención la caja –
Pues te contare un secreto de ese enano, siempre habla de ella, de cómo lo estresa de que espera que no entorpezca todo, pero noto como en sus ojos hay preocupación, meliodas y escanor también lo notan, es fácil de leer como un libro, recuerda mis palabras, además esa chica tiene un admirador secreto y a tu queridísimo hermano le molesta -se acercó a mi rostro y puso un trozo de chocolate en mi boca- esos dos serán inseparables en un tiempo mas
e-espera -intente responder, pero el delicioso chocolate lo impidió- de donde sacaste esto -lo mire sonrojada-
pues... es un secreto, hay mas de donde vino así que no habría problema tomar algunas -rio como si ocultara algo- por cierto, vamos a dar una vuelta, el enano debe estar entrenando, tengo curiosidad
está bien, no preguntare de donde vino-dije disfrutando de aquel dulce- iré a guardar estas cosas ya vengo – sonreí-
camine hasta la habitación y deje los papeles en una carpeta, puse la bata blanca en un colgador, para después colocarme una bufanda, guantes y gorro, también unas botas yaqué como adentro estaba temperado afuera me congelaría. Una vez lista camine hasta donde se encontraba ban dispuesta a salir a caminar junto a él, recorrimos los alrededores, aun me preguntaba donde se había metido Elizabeth pero quizás estaría con el chico rubio que me había comentado al almuerzo, esperaba que Diane no se molestara yaqué eli aun no le había dicho de aquello, aun así el paisaje era maravillosamente blanco, logramos ver unos alces y uno que otro oso polar a lo lejos, nos acercamos a uno de los extremos del la base y ahí estaban las 2 personas que mas me preocupaban, con ban los observamos como peleaban, como entrenaban, no entendía como resistían el frio, en lo personal me estaba congelando
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¿qué sucede Elaine? Estas temblando, ten come algo de chocolate te mantendrá caliente -dijo mientras me entrego un trozo de chocolate-
g-gracias -sonreí y sentí un cálido abrazo de su parte- ban... que crees que pasé de aquí a un tiempo mas
pues... no lo sé, espero que no le suceda nada a los que quiero, y eso te incluye -me acaricio el cabello- aunque mi vida dependa de ello, nada malo te sucederá, de ser necesario te robare y te llevare conmigo
gracias- susurre suavemente- por cierto... porque me dices que me protegerás y todo ello, antes no habíamos hablado ¿o me equivoco?
Pues... eres la hermana de uno de mis mejores amigos y la verdad antes de que todo esto sucediera ya te había visto, y me propuse llegar a ti, no le dije nada al enano de King puesto que se alteraría como siempre, pero te veo desde antes -me sonrió mostrando su blanca dentadura-
Ya veo -formule- pues... podríamos volver ya va siendo la hora de comer y eli me buscara para reservarle un puesto a Diane -me separe rápidamente-
¡Estaba nerviosa a morir! ¿Eso había sido una confesión? ¿Qué iba a hacer?, el es mucho mas alto que yo, de hecho parecía una niña de primaria estando a su lado, aunque no podía negar lo feliz que me estaba, nunca antes se me habían confesado ya que mi hermano espantaba a todo el mundo con tal de protegerme, harlequin no debía saber esto, al menos no todavía, caminamos hasta la base para ir a quitarme toda esa ropa gruesa y esperar a las chicas sentada junto a ban, por lo que elegimos una mesa más grande, quizás era momento de que nuestro menudo grupo de 3 se expandiera, pues... nadie sabia que nos deparaba el destino y ban había hecho que con una simple frase estuviera pensando recordándolo durante el resto del día.
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