*Narra Arely*
En verdad no se como ni cuando pero me quede dormida en los brazos de Manuel, los dos estábamos en ese sillon, en la azotea y completamente solos, mi mirada se dirigió a su rostro, Manuel estaba dormido, se veía tan tierno como para agarrarlo a besitos cuando un rayo de sol me interrumpió y vi ese hermoso amanecer
-Arely: ¡Manuel, Manuel!
-Manuel: ¿que, que? que pasa
-Arely: jaja lo siento, creo que te asuste, pero quiero que veas conmigo esto
con mi mano apunte hacia el este y vimos como el sol iba saliendo, era hermoso, nunca habia visto algo así y la primera vez fue con él, creo que fue un buen comienzo. Como era domingo yo tenía el día libre, asi que podíamos hacer cualquier cosa para divertirnos
-Arely: ¿podemos ir a tu casa? hoy es día libre y quisiera salir contigo, claro si quieres
él solo se levantó del sillón y tomó mi mano, no dijo ni una sola palabra, al levantarme me tomo de los hombros y después me llevo abrazada hasta su coche, era lindo tenerlo cerca, su perfume es un tipo de droga para mi, huele demasiado bien. Llegamos a su departamento y tome mi celular, tenía muchas llamadas perdidas de Oswaldo, mensajes, whatsapp y todo tipo de señales de que me estaba buscando, lo primero que pensé fue en marcarle
-Oswaldo: ¿Arely eres tu?
-Arely: oye tranquilo, yo estoy bien, si no te conteste fue por que me dormi temprano y no revise el celular hasta ahora en la mañana
-Oswaldo: disculpame pero estaba preocupado...
creo que tranquilice la situación un poco y se quedo conforme con mi historia, esto me va a costar trabajo, no es fácil mentirle y tampoco es que quiera hacerlo pero lo que siento por Manuel es mas fuerte de lo que me imagine, terminé mi llamada con Oswa y decidí olvidarme de todo por este día y pasar un lindo día.
*Narra Gisselle*
Yo no quiero terminar con Manuel, él debe de estar siempre conmigo así que iré a México para arreglar esto y a ver si ya me quedo a vivir con él, seguramente ya tiene a muchas moscas muertas alrededor. Decidí marcarle pero nunca tiene su celular prendido, creo que le daré una gran sorpresa al verme llegar a su departamento, fui a casa de su mamá para pedirle la dirección, se nota que no le caigo bien pero me vale, todo por estar cerca de mi novio, me la dio a fuerza pero me la dio, me dirigí al aeropuerto con destino directo a la ciudad de México
*Narra Manuel*
Arely y yo fuimos a comer, al parque de diversiones y a caminar un rato, casi no conocía sus gustos así que hablamos de mil cosas, su compañía es algo increíble, me encanta poder tomarla de la mano, hacerla sonreír y verla feliz, ojala no tuviéramos que esconder lo que sentimos pero respeto mucho lo que ella quiere hacer y sabré esperar. Ya era de noche y Arely y yo decidimos ir a descansar que a Are le tocaba un día de conferencia mañana, cuando llegamos al edificio de mi departamento nos encontramos con tremenda sorpresa
-Arely: ¿que hace ella aquí?
-Manuel: ¡oh por Dios! Gisselle esta aquí
No lo podía creer, estaba sentada sobre su maleta afuera de mi departamento, con cara de cansada y enojada, que flojera lidiar con ella después de un lindo día con Arely, no tenía idea de que hacer
-Arely: no quiero causar problemas, sabes, puedo ir al café que esta aquí en frente en lo que tu hablas con ella
-Manuel: ¿De verdad? te prometo que no tardo y arreglaré todo- me dio un beso donde sin decir nada con palabras, me dijo que me comprendía -te veo al rato
Tomé un suspiro y caminé a la puerta, era el momento de cortar todo por la paz con gisselle, al venir me hizo un favor
-Gisselle: ¡Manueeeeel!
-Manuel: hola, pasa, tenemos que hablar...
