Capítulo 33

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*Narra Arely*

Han pasado muchas horas, días, tal vez hasta semanas, no tengo conciencia de eso, no tengo noción del tiempo, mi pierna duele, he comido poco porque a pesar del hambre, la comida no me pasa por la garganta con buen sabor además de que no me dan muchas veces de comer, oigo a lo lejos el sonido de aviones despegando, tal vez estemos cerca del aeropuerto. Sigo atada, con los ojos vendados y demasiado dolorida de manos y pies, Oswaldo trató de curarme la pierna con alcohol y gasas, aunque el dolor sigue, me ha bañado varias veces haciendome tocamientos pocos deseables, no he hablado con ellos, las palabras no salen de mi boca y creo que las lagrimas se me han terminado.

No se que hora es, pero oigo como Gisselle y Oswaldo hablan, se notan preocupados y nerviosos, creo que hasta discuten

-Gisselle: tenemos que hacer algo, nuestras caras ya estan en todos los periodicos y noticieros

-Oswaldo: he visto varias posibilidades para llevarmela fuera del país y ya opte por una, es la ultima noche que pasamos aquí, mañana temprano me la llevo lejos

-Gisselle: ¡Por fin! ya no soporto tenerla cerca, ahora tengo que planear algo para salir libre de este problema, si me encuentran me van a meter a la carcel y eso no lo quiero

-Oswaldo: lo que hagas despues de que me vaya no me importa, nuestro trato ya se cumplio y yo me la llevo muy lejos

Siguen platicando pero un dolor perturbador ya no me permite escuchar con atención, el dolor se hace cada vez más fuerte al grado que ya no soporto y grito lo más fuerte que puedo

-Arely: ¡Me duele! el dolor es demasiado

Sentí como las fuerzas se fueron y me desvanecí, todo se volvió negro aun con un dolor agudo ahora en todo el cuerpo

*Narra Manuel*

La espera es angustiante, hemos hecho de todo para encontrar a Arely pero no hay ni una sola pista de ella, hemos ido a la policía, hemos pegado fotos por todos lados, mantas, anuncios de televisión, de radio, buscandola por redes sociales pero nada. He ido a la cd de México a hacer mi trabajo, pero apenas tengo chance regreso a Monterrey, siento que no puedo hacer más, me siento atado, inútil. La mamá de Are me ha apoyado mucho, se ha mostrado fuerte aunque en el fondo sé de su dolor al no saber nada de su hija, el papá y hermano han buscado conmigo por todos lados. Me he unido mucho a ellos estas ultimas semanas, tenemos un mismo objetivo y nada hará que nos detengamos. Voy en camino a Monterrey despues de haber grabado tres días seguidos para la producción en la que estoy actualmente, me han dado unas pequeñas vacaciones y estaré una semana completa en mi ciudad natal.

Abro los ojos y espero haber despertado de esta pesadilla, volteo a todos lados dandome cuenta de la realidad y es que no ha sido un sueño, todo es verdad

Bienvenidos a monterrey, esperamos hayan tenido un placentero viaje...

He llegado y la esperanza de encontrarla no muere, al contraro, cada día es mas grande, haría lo que fuera por verla de nuevo.

Me dirijo a tomar un taxi, levanto la vista y el corazón me hace poner atención a un pequeño auto viejo azul, que pasa frente a mi a toda prisa, pasa tan rápido que apenas pude verlo. Mi pulso se acelera aunque no sé la razón, tal vez veo a Arely, Oswaldo y Gisselle por todos lados, estoy paranóico, seguro es eso. Llego a casa y saludo a mamá, esta haciedo de comer y voy directo a mi recamara, quiero saber como va todo, tal vez sepan algo de ella

-Fernando: No Manuel, aún nada

-Manuel: gracias Fer, ya estoy en monterrey, en 30 minutos voy a tu casa, avisale a tus papás por favor

Un amor secretoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora