En un momento de la noche comenzó a sentirse desorientado, respiraba con dificultad y sentía la temperatura de su cuerpo aumentar a cada momento. Era imposible que fuera su celo, aun faltaban unos días para ello y había tomado algunos medicamentos como prevención para la fiesta; no fue hasta que noto que los demás omegas a su alrededor comenzaban a experimentar los mismos síntomas que comprendió que algo malo estaba ocurriendo.
-debo encontrar a Iida y a Uraraka-murmuro intentando concentrarse -diablos....- comenzaba a jadear y fue inevitable dejar escapar sus feromonas.
Sabía era cuestión de tiempo para que un alfa percibiera su aroma por lo que decidió esconderse en los baños y ahí tratar de contactar con alguno de sus amigos, solo esperaba que ellos estuvieran a salvo y no siendo manoseados por algún alfa como la mayoría de los omegas que se topo camino a los sanitarios.
-esto debe ser una broma- jadeaba luchando contra sus instintos mientras veía la pantalla de su teléfono apagarse luego de mostrar el icono de batería baja.
Para su buena o mala fortuna su escondite se vio descubierto cuando escucho a alguien entrar olfateando el aire para luego gruñir alto, lo que provoco que el peliverde se asustara y dejase escapar un sonido que no paso desapercibido.
-así que tu eres lo que huele tan bien...- esa no era precisamente una pregunta pensó Izuku mirando con miedo al alfa de cabello negro y barba que le sonrió mostrando los colmillos.
-por favor no me haga daño- murmuro retrocediendo hasta que su espalda choco con los fríos azulejos de la pared.
-¿y lo dices con esa cara? - sonrió el tipo y de un movimiento acorralo al menor contra la pared.
Era el fin, sería tomado por un alfa que bien podría ser su padre y que ademas se veía como un camionero no muy afecto a la higiene. De todas las maneras en que pensó sería su primera vez ninguna se parecía ni remotamente esto, intento resistirse claro que lo hizo pero un omega sin quirk y a merced del celo es un oponente demasiado fácil para un alfa con super fuerza y ademas deseos de aparearse.
Como ultimo intento grito lo mas alto que pudo intentando que alguien lo escuchara sobre el ruido de la música y quizá le importara lo suficiente como para ayudarlo.
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No podía creer que se vio arrastrado de nuevo a una fiesta de este tipo, debió de imaginarlo cuando vio a la rubia reír como loca mientras salían del club. ¿porque demonios se empeñaban tanto en buscarle pareja? lo ultimo que quería era estar idiotizado por un omega.
-anímate Bakugo, ya casi empieza la diversión- sonrió el pelinegro.
-¿enserio no te molesta que este con otras omegas?- miro a la rubia que no dejaba de abrazar al alfa pelinegro.
-ño.... Dabi es mío...- rió la rubia acomodando su uniforme -mientras no bese a ninguna...ellas vivirán shu shu- sonrió dejando ver sus afilados colmillos.
- lo dicho, estas loca- negó levantándose de su lugar para ir por algo a la barra.
Sentía como el licor quemaba su garganta y rayos eso le gustaba, bastaron unos cuantos tragos mas para sentirse satisfecho antes de largarse de ese lugar pero tal vez debió parar dos tragos antes pues las cosas se adelantaron y las feromonas de omega llenaban el ambiente. Era asqueroso como los olores dulces se mezclaban dando la sensación de entrar en una tienda de caramelos pasados, cubrió su nariz y camino hacia la salida junto a los baños.
-estúpidos urgidos- murmuro al ver a dos chicos omegas rogar por la atención de una alfa.
Estaba a unos pasos de la puerta de salida cuando logro escuchar un grito, seguramente de algún omega que no supo hacer bien sus cálculos y terminaría invalido unos días. Sonrió compadeciéndose del pobre pero el grito volvió a escucharse esta vez llamando su atención, estaba teñido de miedo y era como si lo llamara exclusivamente a el.
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Mr Delincuente
FanfictionSerá que no soy normal pero es que tengo un imán, solo me gustan los tipos más malos,malandros de escasa moral, la leyenda del delito "cuanto más peligroso más rico" el terror de los padres con hijas decentes que hay en el distrito.