Como ya dije anteriormente, tuve varias entrevistas con el "indigente sabio", tal como me acostumbré a llamarle y, cuando tuvo mayor confianza en mí, me dijo:
---Voy a confesarle algo que jamás he confiado a persona alguna por temor a que duden de mi cordura, especialmente aquéllos a los cuales predico LA VERDAD, porque perderían la confianza en mi y lo que me he propuesto como misión terminaría para siempre. El asunto que voy a contarle es aparentemente el producto de la mente de un mitómano pero, como usted puede ver, estoy perfectamente cuerdo y obro con mucha prudencia, y como he observado que usted es muy sensato voy a narrárselo tal como es, pidiéndole que solamente lo dé a conocer (porque es necesario) después de mi muerte, debe prometérmelo...
---Se lo prometo, puede confiar en mi...Le respondí.
Comprendí que ya confiaba más en mi y empezó a narrarme parte de su vida; me dijo que tenía una licenciatura en filosofía y un doctorado en teología, expresándome que había estado recluido en un convento, pero que le pareció que aquel aislamiento solamente le beneficiaba a él sin ningún provecho para el prójimo, el cual era el auténtico objetivo de su misión, decidiéndome adoptar la personalidad de indigente que le permitía conservar -para tranquilidad de su conciencia- los votos de pobreza y castidad que había jurado.
---Luego de abandonar el convento quise estar a solas varios días con el propósito de meditar, para lo cual me sirvió esta vieja carpa y esta pequeña loma a la orilla del mar. Esta es una costa deshabitada, solamente hay un pequeño caserío de pescadores a unos diez kilómetros de este lugar.
A la tercera noche de estar en este sitio, a punto de dormirme, miré un resplandor intenso sobre mi carpa. Admito que sentí miedo (pero no terror) salí y miré un globo de luz blanca del cuál salía un haz de luminoso, del mismo color, que descendía hasta el suelo, por ese haz de luz bajaba un hombre que se acercó sonriente a mi, en un gesto muy amistoso.
Me saludó muy afectuosamente con el trato filial de hermano y me invitó a subir con él a la esfera luminosa, pensé dudoso y, él, como adivinando mis pensamientos me dijo:
---Soy y somos tan pacíficos como usted...
Y el indigente le dijo a "EL SER":
---¿Y como sabe usted que yo soy pacífico?...
---"EL SER" le respondió:
---Hace tiempo que venimos observándole y analizando sus pensamientos y reacciones, conocemos profundamente su personalidad, siendo esa la razón por la cual se lo digo...hay algo más importante: Usted es un ser muy evolucionado espiritualmente y muy dedicado a su misión de hacer evolucionar a los demás...
El indigente le dijo a quien esto escribe que le expresó su agradecimiento, por las generosas palabras, al personaje que viajaba en la nave y al cual hemos denominado "EL SER" y también le expresó, ya sin temores, que estaba dispuesto a
subir a la esfera...
Me habló de nuevo el indigente y me dijo que "EL SER" le advirtió que al llegar a la esfera no pronunciase palabra alguna porque eso interferiría el "BIOCONTROL" de la nave, diciéndome que nuestra comunicación iba a ser telepática...Me dijo también el indigente que le había dicho a "EL SER" que él (el indigente) NO TENÍA ESE PODER TELEPATICO, a lo cual "EL SER" lo tranquilizó diciéndole que él ("EL SER") podía escuchar sus pensamientos y transmitirle los propios como una voz que iba a ser escuchada en su cerebro.
Continuó narrándome el indigente:
----Subimos a la esfera y me explicó que ésta era de luz condensada con un "BIOMANDO" que obedecía sus órdenes mentales al tocarlo...lo cual me prohibió a mi hacerlo porque eso requería un completo dominio de la mente...
Continuó hablándome el indigente y me dijo:
----Le pregunté a "EL SER" que era un BIOMANDO y él me respondió que era como una máquina CON VIDA, capaz de recibir las órdenes mentales y obrar conforme a esas órdenes y que la nave como era luz, podía desarrollar velocidades iguales a ésta, lo cual le hacía posible pasar de un plano a otro y de una dimensión a otra al hacer variar su nivel vibratorio...
Y el indigente dijo que le preguntó a "EL SER":
----¿Y QUÉ ES UN PLANO?
Y "EL SER" le respondió:
-----Los planos y dimensiones son niveles de energía vibratoria, TODO ES ENERGÍA, usted, yo y todo lo que existe es energía cuya densidad y fuerza varía según el plano o dimensión y nivel de evolución. En este plano material los seres están formados por energía que va desde lo denso visible (para ustedes) rodeado por capas sobrepuestas de energía magnética variable que, a medida que se alejan del cuerpo mas denso, son más sutiles pero altamente poderosas y constituyen la vía (la antena de comunicación, digámoslo así) con la esencia cósmica. Esa fuerza magnética es lo que me ha permitido traerlo hasta acá y lo que nos permite comunicarnos mentalmente.
En ese momento, "EL SER" decidió retirarse y me bajó suavemente hasta el suelo y me dijo: "Volveré pronto, sé que serás un excelente multiplicador LA VERDAD.
ESTÁS LEYENDO
CHICHIOLINA
SpiritualLos perros son seres vivos mas importante de lo que creemos y "EL SER" siempre esta y estará en nosotros Esta historia la escribió mi abuelo :)
