capítulo 9.

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—¿Señor puedo hacerle una pregunta? —el joven hombre mira a su jefe encender un cigarrillo.

—¿Qué pasa? ¿Necesitas más dinero o algo así? Está bien no tienes que ser tímido.

—¿Por qué le hizo eso a su hijo menor? —bajó la mirada cuando el señor Furihata lo miró a los ojos con su entrecejo fruncido —lo-lo siento no debí ser tan...

—Porque quiero deshacerme de él —exhala el humo —solo es un completo estorbo en la familia desde su nacimiento. Haru iba a ser hijo único, quién se encargaría de todos los asuntos de la empresa y la familia después de mi retiro, bueno esos eran los planes hasta que Kana volvió a embarazarse y sinceramente le pedí que lo abortara pero ya sabes cómo son las mujeres, se negó.

—Lamento mi comentario pero debió hacer algo más como enviarlo lejos llenándolo de lujos.

—No es tan fácil. Todos en la familia Furihata cayeron rendidos ante ese patético, sólo por su ternura puede obtener lo que quiera y fue así que terminó siendo proclamado la siguiente cabeza en lugar de Haru, yo no lo aprobé pero mi padre lo ordenó y contra él no tengo palabra. Debía hacer algo para que ese chico muriera, para mí mala suerte no murió así que solo le queda sufrir en silencio hasta que tome la valentía de suicidarse en su habitación —apaga el cigarro en el cenicero —. Espero que esto quede entre nosotros, Tamaki.

—Sí, Señor.

⛅⛅⛅

—¿Desde hace cuando no comes? —Akashi sonríe al ver que el más joven come desesperado su comida.

—Dos... Semanas —admite apenado.

—Kouki te ves muy lindo aún cuando tienes tu rostro manchado de comida —el joven se sonroja haciendo competencia con el cabello de Akashi.

—L-Lo siento olvidé mis modales al comer.

—Está bien, no te preocupes continúa comiendo.

Akashi sabe que ayudar a Kouki no será un trabajo sencillo. Ya había pasado una semana desde que volvieron a reencontrarse, en la que no ha faltado ni un solo día a visitarlo lo cual a animado al castaño pero no quita que por las noches sigue teniendo pesadillas o sigue temiendo de volver a ser lastimado.

—¿Que piensas de irte de esta casa? —el castaño se atraganta, es atendido rápidamente por Akashi entregándole un vaso de agua —¿Mejor?

—S-Sí, lo siento —dejó el vaso vacío a un lado —¿Irme de esta casa? Lo había pensado pero... No quiero dejar a mi madre sola.

—Entiendo. Pero será ir conmigo a un lugar lejano, bueno no tan lejano —le sonríe, toma un pañuelo limpiando las mejillas que están repletas de comida.

—Me tratas como un niño Akashi-san —dice apenado quitándole el pañuelo y limpiándose a sí mismo.

—Irte de esta casa no implica que tengas prohibido ver a tu madre

—N-No lo sé, tengo miedo a vivir solo.

—Me expliqué mal, lo siento. Quiero que vivamos juntos, claro ahora estoy viviendo con unos amigos pero puedo conseguir un buen departamento muy pronto además yo puedo conseguir una persona mejor que pueda ayudarte con tu terapia, ¿Qué dices?

—Y-Yo... ¡Esto es tan repentino!

—Estarás conmigo y no tendrás nada de que temer, vivamos juntos Kouki.

—Akashi-san...

Aunque Tenga que Dar Mi Vida [AkaFuri]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora