Capitulo 11

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-¿y puedo viajar a cualquier fecha en el pasado? digo más que escéptica.

-si fecha y lugar el único problema es que esta configurado a las nueve am.

-Maximo no te creo nada.

-ven te invito a que lo probemos.

-¡no! yo a esa cosa no me acerco, Maximo vámonos esto es ilógico.

-dime una fecha la que sea y un lugar y lo verás desde el 2000 atrás.

-¡Maximo ya basta!, creía que seria algo serio no una broma. Y comienzo a caminar a la salida regreso y no lo espero ¿qué clase de broma de mal gusto es está?, aunque una parte pequeña de mi se muere por volver y poner esa fecha... Maximus, pero no, se que es imposible.

-Gilda espera créeme, te juro que es verdad sólo inténtalo.

-Maximo tu no tienes idea de lo que es te estás burlando, ni de como me duele.

Lo escucho hablar jurarme que es verdad, que le crea, que lo pruebe y otro montón de cosas llevándome al límite es como un gran balde de agua fría y explotó.

-Maximo Venizelos ¡ya cállate! ¡ya basta!. Digo al borde de los gritos y las lágrimas empiezan a luchar por salir.

-Gilda...

-¡no Maximo!, no juegues con algo que es tan importante para mi, yo daría mi vida por conocerlo, por que me enamore de un ser que murió hace siglos y tú. Le digo señalándolo. -tu no eres el, por mucho que te pareces no eres Maximus ¡mi Maximus!. Él se queda estático, creo que no respiro. De pronto todo se va algo negro y ya no se más de mí.

Despierto en un hospital la luz me enceguece un poco veo a todos lados y veo a Maximo sentado de perfil con los codos apoyados en la rodillas,  despeinado y con las manos en la cara, todo vuelve a mi de golpe... se lo dije cierro los ojos y respiro.

-Max.

-ya llame a Marcos. Me mira con rabia casi con odio.

-¿a Marcos?

-si... al padre de tu hijo. Dice con desprecio. Por los Dioses no debía enterarse así.

-Maximo no... Digo aterrada.

-ahora entiendo tu reacción cuando me viste la primera vez, nunca has estado conmigo de verdad.

-Maximo déjame explicarte por favor...

-no hace falta me basta con saber que estas embarazada y las aclaratorias que me hiciste.

-Maximo... lo veo irse mi respiración se altera y las palabras luchas por salir por decirle la verdad.

-no es de Marcos. Él no se gira sigue con la mano en la puerta.

-es decir que había otra persona más ¿el tal Maximus?

-no. gira se acerca a mi cama y me dice.

-¿a que juegas? Su mirada me da miedo.

-Maximo es tu hijo, ¡nuestro hijo!. Digo tocándome el vientre.

-¿y pretendes que te crea?. Justo en ese momento llega Marcos.

-¿Gilda estas bien? ¿Que paso? tomo a Maximo del brazo.

-no te vayas. Estoy al borde de un colapso de nervios y la tensión entre estos dos se puede cortar con un cuchillo.

-¿Qué le hiciste?. Le reclama Marcos a Maximo.

-Marcos ¡ya basta!. Cada vez debo hacer más fuerza para sostener a Maximo quien ya parece un toro.

-a mi no me hablas así policía de cuarta. Le responde Maximo en un tono se voz que me da miedo.

#Contradicción Donde viven las historias. Descúbrelo ahora