He despertado con un nido,
dentro del vacío de mi pecho,
y las aves vuelan y revolotean,
dejando todo muerto por tí.
Y he pensado que todo podría ser un sueño,
una pesadilla,
que no se termina.
Y el sentimiento crece,
se agranda lentamente,
y me grita que ya no estarás presente.
Porque no existes más,
porque ya no vendrás,
porque será seguro que no te veré jamás.
