Yo gano muy bien...

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Cuando nos cruzamos con una persona en una reunión o en la calle y le preguntamos ¿Tu sí ganas bien..? - la respuesta no se deja esperar, de inmediato la respuesta es: ... noooo yo que voy a ganar bien, si apenas sobrevivo, me matan los impuestos, el costo de vida, todo se me hace cuesta arriba.

Si miramos a éste trabajador o empresario, vemos qué cambió de automóvil, sale a comer afuera a buenos restaurantes, hace viajes o renta una casa para vacacionar, etcétera.

Si nos cruzamos con alguien qué trabaja más de 8 horas por día o en múltiples empleos, con estilo de vida limitado; le preguntamos ¿como haces para sobrevivir con ese salario o ingresos tan bajos...?

La respuesta surge en forma defensiva, por lo qué es casi seguro diga: a mi me gusta mucho trabajar, me distrae, es verdad que compro poca comida lo necesario porqué hago dieta, soy humilde y con poco me arreglo, no me gusta los buques y aviones,... ya ves lo qué pasó con el titanic. Me gusta mi barrio, mi gente, para que un auto o una casa nueva.. hay que pagar grandes impuestos o te terminan robando.

Soy humilde no aspiró a una vida de comodidades y confort, espero qué algún día llegue la tan ansiada jubilación o pensión, ahi descansare o aún mucho mejor si mi hijo que juga muy bien al fútbol logra darnos una vida soñada como los grandes.

Las novelas en televisión nos cuentan historias de ricos infelices y pobres felices, y creemos en el mensaje.
Hay personas con dinero, valores, principios, miradas de progreso, esfuerzo y trabajo. También hay pobres infelices por vivir día a dia sus penas, tristezas, infelicidad, fracasos, por no saber qué poner al otro día en la mesa para comer, pagar la renta o un tratamiento de salud de un ser querido o costar su propia salud.

Las personas buscan realizarse en la vida, dejar un legado para las futuras generaciones, a través del estudio, una profesión, una obra, valores y principios de unidad, familia, éxitos, sueños y conquistas.

Muchos jóvenes y adultos ven en el cambio o mudanzas una posibilidad de recomenzar e iniciar un nuevo camino. Proyectarse a futuro, verse dentro de dos, cinco, diez años o más, aprovechar el tiempo productivo y las oportunidades qué se cruzan qué otros no logran ver por estar distraidos en la televisión y en las penas y quejas del mundo qué nos rodea.

Planificar, intentar, correr hacia nuevos caminos y metas, a pesar de los obstáculos o las dificultades, nos pueden llevar a un plano qué nos puede sorprender para bien, y da sentido a la existencia en ésta vida.

Encerranos en sí mismo es encarcelarnos en nuestra propia miseria o pobresa; romper las cadenas del circulo y salir a la conquistar un nuevo amanecer con fe, esperanza, trabajo y un plan.

Creer en sí mismo, creer qué se puede, si otros logran grandes hazañas en peores condiciones o dificultades, qué nos impide derribar los muros de bloques donde nuestra mente se detiene y nos acorrala.

Vuela, vuela alto; mira desde otro lugar con otros ojos y otra dimensión para proyectar y poner un plan creíble qué te lleve a un destino. Intentar vale la pena.

Sueños, Metas, ObjetivosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora