La escuela

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No dejé de pensar en la curiosa historia de Charlie desde ese viernes. Es lunes y hay que ir de nuevo a la escuela, donde todos me miran con cara de "estás loca y me das miedo".

-¡Hola Lise!

-¡Em! No te había visto...

-¿Ansiosa por el concierto de Miley Cyrus?

-Recontra. Em, tengo demasiado dinero ahorrado desde los seis años. Creo que son algo así como cinco mil o seis mil euros...

-¿¡¿¡Te asaltaste un banco?!?! ¿¡¿¡De dónde sacaste toda esa plata?!?!

-De cuando mi familia ganó la lotería y repartieron el dinero equitativamente entre todos los miembros de la familia.

-Ah bueno... No me digas que no sabés en qué gastarlo...

-Exacto. Estoy podrida de tenerlo ahí desde hace tanto tiempo.

Justo sonó el timbre y no pude contestarle. La profesora de Mates entró al aula. Comenzó a pedir las tareas de todos.

-¡Emma!

-Sí señora.

Me levanté para darle la tarea y de golpe, caí de cara al piso.

-¡Em!

Lisa se levantó y vino a ayudarme. Yo quería morirme de vergüenza. Quería que la tierra me tragara. La profesora hizo una mueca de desaprobación, me preguntó si necesitaba ir a enfermería y le dije que no, y se llevó mi tarea. Cuando me estaba dirigiendo hacia mi asiento vi la sonrisa de Carolina, una chica enemiga. Supe que me había puesto el pie. Le saqué la lengua y tuve la mala suerte de que la profesora me viera.

-¡Señorita Emma! Salga inmediatamente del aula y no vuelva a interrumpir la clase hasta que toque el timbre.

Salí malhumorada y planeando una venganza para Carolina, a la cual veía desternillarse de la risa. Pensé que lo que había dicho la profesora no tenía sentido, ya que una vez que tocara el timbre ya no habría clase que interrumpir.

A la salida Lisa me dijo que había visto lo que Carolina había hecho y que estaba furiosa de que la profesora me hubiera echado de la clase.

La vida de EmmaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora