XIV

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Pov.Carolyne:

Era tarde , el cielo oscuro y los árboles se mecían por el viento , una suave brisa acarició mi rostro y mis manos estaban heladas , algo que no puedo evitar , las yemas de mis dedos están moradas y trato de abrazarme a mí misma para mejorar la temperatura que tengo , por curiosidad llevo mi brazo a mi nariz aunque no hace falta , para tocarla con mi muñeca y comprobar de qué tal ves esté roja como me la imaginaba , mi aliento se nota como un humo en el aire y acelero los pasos para poder llegar a mi destino , las luces de los postes no ayudan con mi visión , mis respiración de ha vuelto lenta , no siento los pies en piso y tampoco los siento cuando empiezo a correr, lo hago con la intención de que el calor llegue a mi cuerpo lo más rápido posible , siento la sangre recorrer mis venas, comienzo a calentarme y veo desaparecer la tonalidad violeta de mis manos.

Me detengo al final de la calle , el olor a mar inunda mis fosas nasales , el viento aumenta y mi cabello se desordena , pongo un mechón detrás de mi oreja y suelto una abocada de aire , una sonrisa aparece en mi rostro en ese instante , las olas del mar golpean el suelo , el agua comienza a tornarse naranja , mi mirada se dirige a mi derecha para obtener una pequeña casa , voy corriendo hacia ella rápidamente y saco desesperadamente una llave de mis bolsillos para meterla en la cerradura y oír el sonido de calor en mi mente .

La puerta se abre y me adentro apresurada a la pequeña casa y vuelvo a cerrar la puerta detrás de mi .

—¿Verás el atardecer?—una voz gruesa y ronca me hace sobresaltar .

—¿Un “Hola” por lo menos?—digo recuperando la compostura.

—Te asusté—me dice , levanto la mirada para mostrar seguridad y me encuentro con un par de ojos negros profundos , unas cejas pobladas , unos labios carnosos y un cabello desordenado. Me mantengo firme y seria mientras le hecho un ojo a su vestimenta , lleva un buzo y una camiseta de Bob Esponja , algo ridículo pero nada de él me asombra , vuelvo la mirada a su rostro .

—No digas estupideces , ¿no crees que es un poco infantil esa camiseta? —con mi dedo señalo su camiseta.

—No , nunca es tarde para revivir momentos —las palabras le salen con naturalidad , trago saliva para seguir siendo fría con él hasta que le digo:

—Los mejores momentos , se vuelven pasado y luwgo olvido—dije , el tono de mi voz era neutro , sin ninguna pizca de emoción en esas palabras , como si no tuviera corazón , como si no me importara nada de lo que él respecto a lo que acabo de de decir.

—Es verdad , pero tú decides si los olvidas o no—su voz volvió a sobresaltarme y causó un escalofrío que recorrió mi columna vertebral , la piel se me erizó y pensé en sus palabras y muy en el fondo, mucho lejos de llevarle la contraria sé que tiene la razón , no todos decidimos olvidar , no todos tenemos el mismo pasado , lamentablemente no y por eso hay cosas que decidimos dejarlas en el pasado aunque ya tienes en mente de que forma parte de tí y es parte de lo que eres ahora , tuvo un efecto en ti y eso es lo que duele y odias , te hizo cambiar , creo en el poder del karma y también de que las personas reciben lo que dan pero no le deseo esto a nadie ......

—A veces para ser feliz solo hay que ser ignorante—dije antes de echarle una última mirada a esos ojos profundos , sacar cuidadosamente mis tenis de mis pies y salir de la casa , la arena suave acariciaba mi piel bajo mis pies , se sentía aliviador y con paso lento fui acercándome poco a poco a la orilla , el olor a mar una aumentando mientras caminaba , miré hacia al frente y pude apreciar un deslumbrante atardecer , el agua fría y salada alcanzó la punta de mis pies y temblé al sentir la temperatura en la que estaba pero me relajé y me adentré más .

La memoria en blanco [Editando]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora