XXIV

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—CAPÍTULO VEINTICUATRO—

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—CAPÍTULO
VEINTICUATRO—

El ahorcado es solo un juego de niños que nos enseña que diciendo las palabras incorrectas podemos matar a alguien.
bellahernanz

—CAROLYNE—

Aún el recuerdo de aquella noche  invadió mi mente , aún persistía en mi memoria como si hubiese sido ayer , la melancolía y la desesperación aún sigue ahí, como si no hubiesen desaparecido ya hace tiempo pero todo regresó tan rápido que nisiquiera me tomé el tiempo para evitarlo, las lágrimas y los sollozos regresaron y estás cayeron por mis mejillas como si ya estuviesen acostumbradas , y la verdad que sí, traté de forzar una sonrisa y un pude , tenía que ser fuerte , yo....yo tenía que ser fuerte.........yo....yo no tuve la culpa , él tomó una decisión, pero .....no pude ayudarlo , él ya había pasado por mucho.

Yo le fallé.....

Dije que lo levantaría cada ves que se cayera , pero él tomó la decisión de soltar mi mano.

Me quedé inmóvil mientras Max pasaba una mano por mi espalda tratando de tranquilizarme, debería haberme apartado y salir de allí pero ahora eso no me importaba , eso era lo de menos , pude apartarlo pero no tenía fuerzas para hacerlo , dolía.  Me dolía tanto saber la verdad , que de nuevo volví a sentir ese nudo en la garganta , mi mirada puesta en la nada hizo que Max se preocupara , se acercó a mí y me abrazó , estuve dispuesta a zafarme de su agarre pero me dejé llevar y acepté ese abrazo , lo necesitaba , ya tendría tiempo de ser fría con él de nuevo, pero ahora solo necesitaba una cosa :

Llorar....

Después de un corto tiempo volvimos juntos al campamento donde todos nos esperaban , felizmente tuve el valor de esquivarlos , de pasar de largo y no decir nada , porque no había dicho nada desde entonces , me había quedado sin habla desde que Max me lo confesó todo.  Por un momento pensé que mentía pero por más que buscara algo fuera de ello , no había nada porque todo encajaba , todo tenía sentido.  Yo lo encontré cuando fui a esa casa , yo lo vi con la sangre en los nudillos por la fuerza que había utilizado al romper la puerta , yo lo vi llorar junto a mí , eran tan cierto que dudaba que había pasado.  Antes de llegar a mi carpa sentí la mirada confundida de Ivy y de Auden.  Ellos no habían dejado de mirarme desde que había llegado al campamento, los rechacé y cerré mis carpa para sentarme en mi bolsa de dormir y enterar mi rostro entre mis manos , mis ojos totalmente cerrados hicieron que las últimas lágrimas cayeran sobre mis palmas , sin separar mis manos de mi rostro las sequé y luego las aparté , podía sentir mi nariz roja por el llanto y mi mirada horrible tal ves igual que mi aspecto en este momento , con mi mano temblorosa alcancé mi mochila y de ella saqué unas pastillas pequeñas , blancas , eran blancas y redondas , con mi botella de agua logré pasar la pastilla por mi garganta y me dispuse a echarme y acomodarme en mi saco de dormir.  Esperar a que la pastilla hiciera efecto y poder dormir , para mí buena suerte en menos de lo que esperé las pastillas hicieron que mis párpados pesaran y que la oscuridad se apoderara de mi vista , no hice fuerza alguna y sin más dejé que esa oscuridad me inundara por completo.

La memoria en blanco [Editando]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora