Llanto incontrolable de una madre,
de ti yace un nuevo ser,
protectora de cariño y estabilidad universal,
del sexo débil para ignorantes y alabado sea tu don,
don, que se convierte en maldición.
Dulzura y encanto,
eso te vuelve un ser peligroso,
ternura y amor,
eso te vuelve un ser prodigioso,
mujer, mujer, tan hermosa sin pintura,
ni un color te opaca,
belleza interna y externa,
tontos los hombres que ven lo físico,
tontas las que se enamoran de lo mismo.
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Después de Diciembre
PuisiA lo lejos se escucha el lamento de un hombre desolado, pues en esta noche te vas de su lado, sus lagrimas emanan, escurren hasta el suelo en donde ve el reflejo de su dolor, con un corazón destrozado, la tinta y el papel son su única compañía, tex...
