Llegamos a su casa, silencio atroz, abrí mi boca para decirle algo, pero sus manos tocaron mi rostro y lo acercó al suyo, fue en ese instante cuando perdí la iniciativa. Un apasionado beso me dio el pie de que la conversación que tendríamos no iría con palabras.
Entre beso y beso hilábamos algún que otro halago que no nos hubiésemos dicho ya.
Sus prendas desprendia al vapor de su compás, jugar al béisbol fue rutina favorita esa noche..., es que no puedo pronunciar el orgasmo sin final que su torso me ha regalado. El orificio era tentador pero no podía lagrimear antes de tiempo, era compartir placer disfrutando el cortejo.Terminamos exhaustos. Fue pólvora ese momento. Se despidio con un beso en la mejilla como ignorando el suceso y me fui.
Al volver al colegio, me comentaron que Lucrecia no vendría más, que sus padres se mudaron para no regresar. Corrí a casa, abrí el chat y ahí estaba su mensaje de despedida.
-- Lo de ayer fue un encuentro de dos cuerpos pero no más, quise darte lo que buscaste todo este tiempo sin parar, fue interesante ver que como conejo de Indias te pude dominar... No me vuelvas a buscar --
¿Creen en el karma? Esta vez llegó hasta acá.
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Lascivia Por Lú
Teen FictionUn deseo y una mujer. ¿Que puede salir mal? No involucrarse en el querer...