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El tiempo había pasado y el nuevo Rey de Asgard venía el mundo.La voz pasó entre los sirvientes, la mucamas, los guardias, hasta llegar al pueblo.

La reina Frigga había tenido un niño, el legítimo Rey de Asgard.

Un cuervo paso entre el pueblo, para irse lejos, hasta Jotunheim, en donde lo esperaban.

Loki lo convirtió en humano y sin cambiar su expresión seria, preguntó —¿y bien? —

—no vi nada—Tony sonaba cansado, casi tropieza en su aterrizaje—pero ahí un...—

—¿que?

—Un niño— respondió —es el hijo de Odin y Frigga, harán una celebración para presentarlo— Loki miró al suelo—Hela lo adora como un hermano, o eso dicen las sirvientas —

—Ah...

—se dice que habrá una gran celebración

Loki sonrió, sin mirar a Tony — una gran celebración —rió —por un bebé. Que maravilla—

Gente de todos los entornos vino a la celebración, incluso un trío de hadas que buscaban brindar paz y buena voluntad.

—¡Ahí esta el bebe! —chillo Wanda

—los bebes son lindos— dijo Carol

Strange giro los ojos —¡quién concentrarse las dos! No voy a repetirlo— advirtió.

Llegaron ante la Reina, la cual sonrió al reconocerlas, les dio una señal para que pudieran hablar.

—saludos Magestad— los tres se inclinaron —Sthepen Strange, hechicero supremo —

—Wanda Maximoff, bruja escarlata —

—Carol Danvers, guardiana de poderes —

Frigga les sonrió y giro a Hela —ofrecen regalos para tu hermano—

Carol asintió —no son regalos cualquiera —

—¡somos mágicos! —anunció Wanda

Strange sonrio incómodo —nos agradan los niños—

Hela asintió sería —continuen— señaló al bebé.

Strange dejando su forma mágica delado, tomó una estatura más humana, seguido de sus compañeros.

—Thor, Hijo de Odin. Mi regalo para ti es la luz del sol. Serás un ser brillante y poderoso—la magia de Strange rodeo al bebé, el cual río contento

Carol fue la siguiente —mi regalo para ti, es la alegría y el entusiasmo. Serás perseverante y feliz con lo que la vida te entregue—

Wanda se acercó al niño —pequeño bebé, mi regalo para ti es que encuentres.... —

Pero no pudo entregárselo, pues las puertas del castillo se abrieron con un fuerte viento, helado, parecía congelar el castillo, apagar el fuego y helar los huesos.

Loki ingresó al castillo, vestido de negro, con su cabellos negros hacia atrás y una corona oscuro entre sus cuernos. Una gran capaz oscura y sobrevolando su fiel cuervo.

—vaya, vaya—camino hasta Hela —que reunión más espléndida, Reina Hela— colpeo el suelo con su baston— La realeza, la nobleza y la plebe —miró de reojo a los invitados —¡ah! Y la gentusa tambien—les sonrio a las tres hadas, cariciando el lomo de su cuervo.

Hela lo miró suplicante, pero eso  sólo agrando la felicidad y ego de Loki.

—admito que— continuó, caminando de lado a lado delante de la reina — que a me desconcertó el no recibir invitación —miró fijamente a Hela.

La Bella Durmiente Donde viven las historias. Descúbrelo ahora