Allison White
Los capítulos finales de mi libro se aproximaban, y siempre cuando terminó de leer un libro, lo cierro y analizó el final. Sea alegre o triste, me da tanta satisfacción terminar un libro para comenzar otro, es una adicción preciosa
Mi atención a la lectura fue interrumpida cuando escuché gritos y quejidos afuera de mi habitación, haciendo que bajará mi libro, mirando a la puerta, esperando a que alguien me diera explicaciones de que estaba pasando afuera ¿Debería salir?
La puerta se abrió de golpe, dejándome a ver a una chica con un gorro rojo y una patineta bajo su axila: Mi mejor amiga
Di un grito y cerré el libro de golpe, intentando pararme para correr en dirección a ella a abrazarla, ella alzó la mano en el aire,indicando que me quedará en mi lugar
–Aún después de casi cinco días de tu operación, te ves sexy– sonrió, colocando la patineta en el suelo –¡Ven aquí!– chilló mientras se lanzaba a mí en un abrazo, reprimí un quejido por el dolor,ahora solo importaba que la tenía conmigo
Se separó de golpe –No recordaba que te habían operado, lo lamento– se disculpó, hice un ademán con la mano restándole importancia. De pronto, una enfermera entró,mirando de mala manera a mi mejor amiga –Le voy a EXIGIR que no vuelva a entrar de esa manera, esto es un hospital, no unas rampas– y sin decir nada cerro la puerta de golpe
Contuve una risa y miré a Wendy, esperando que me diera una respuesta. Se encogió de hombros restándole importancia y se quitó su gorro –Debiste haber visto la cara de miedo cuando me vieron con mi patineta en los pasillos, creyeron que los mataría– soltó una carcajada
–Con razón se escuchaban gritos, menos mal no salí de la habitación a ver qué estaba pasando, probablemente me habrías matado, arrollándome con tu patineta. Dejando de lado que casi matas a medio hospital, que agradable sorpresa me acabas de dar ¿Por qué no me dijiste que venías? Al menos para acomodar mi pelo y estar más presentable
–Tu misma lo dijiste, una S.O.R.P.R.E.S.A– puso su gorro en el dedo índice de su mano y comenzó a darle vueltas –Además, no digas estupideces,tú siempre te ves bien, carajo
Sonreí –Me gustan las argollas que le agregaste a tus tenis, se ven cool. Tal vez puedas agregarle unas a los míos– confesé mientras veía sus tenis con detenimiento
–Oh Allison– negó con una sonrisa –Yo intento verme ruda,no te quedaría tener argollas en tus tenis, ni siquiera matas a una mosca
Entrecerré los ojos –¿Te gustaría que te aplastaran con un matamoscas?
Rodó los ojos, arrojándome su gorro en la cara –Eh, dejando de lado las argollas y los matamoscas ¿Cómo estás? ¿Que te a dicho el doctor? ¿Fue maligno o benigno?
Me encogí de hombros –No me han mencionado nada,ni mi papá ni el doctor
Hizo una mueca y comenzó a jugar con los anillos de sus dedos –¿Cuándo te dan de alta?
–Quiero pensar que el lunes, ojalá que sí. Comienzo a odiar el olor a hospital
Soltó una risa –¿A hospital?
–Sí, como a latex,y cloro o no sé. ¿Desinfectantes? No lo sé, tiene un olor
–¿Y ahora que leías?– observó con detenimiento el libro que estaba a mi lado
–Paranormal, está bueno el libro– lo tomé de mi lado y se lo dí para que pudiera verlo mejor –Deberías leerlo
–Oh no– negó rápidamente –Sabes que lo mío es la patineta,nada de libros. Por cierto, te e dicho que quiero enseñarte a montarte en una pero nomás no quieres, imagínate... Tú,yo, llendo en una patineta super perras mientras los chicos nos miran con ojitos de amor ¿Te imaginas lo sensuales que nos veríamos? Todas unas rompecorazones
Sonreí por su ocurrencia –¿Cuánto tiempo planeas quedarte en la ciudad? Ya sabes, tienes que volver a Bolivia
Suspiró –Tres días, pero no me despegaré de ti, seré un chicle
–No te despegues,tú olor a perfume de hombre me hace falta
–Hablando de machos ¿Dónde está tu papá?
–Huh,se veía preocupado y supuse que por el trabajo. Hoy fue a trabajar,me costó convencerlo pero venga, que también hay momentos en los que necesito estar sola
–¿Te manoseas en el hospital mientras estás sola?
–¡No!– chillé –¿Cómo puedes pensar en ese tipo de cosas?
–Bueno, desde esa vez que te encontré buscando en Google los nudes de Two Feet no sé que pensar
Torcí los ojos –Fue curiosidad
Asintió rápidamente –Claro, curiosidad por verle las bolas
–Mira Wendy, sugiero que guardes silencio, por qué tú fantaseas con que algún día tengas un encuentro sexual con algún integrante de Slipknot, entonces no tienes mucho de que quejarte eh
–Pero yo no lo niego, además ¿Qué problema tienes con Slipknot huh? Son los mejores
–Gritan como si los estuvieran matando, imagínate cómo deben de gemir
Se escuchó a alguien toser sonoramente, ambas nos volteamos y vimos a una enfermera:Raquel. Y quién sabe cuánto tiempo llevé ahí escuchándonos, hablando de nudes de Two Feet y gemidos de algún integrante de Slipknot
–¿Interrumpo algo?– preguntó con la bandeja de comida en manos
–Si
–No, no no interrumpes nada Raquel– sonreí inocente, aunque no sé para qué pregunta si es obvio que a escuchado nuestra conversación y es obvio que si interrumpe algo
Ella sonrió y se acercó a mí, acomodando mesita arriba de mí y colocando la bandeja arriba de ella –Veo que tienes visita
–Ah si, ella es mi mejor amiga: Wendy, Wendy, ella es Raquel– las presenté, Raquel la miraba de pies a cabeza, tal vez por su forma de vestir que a mí me parecía tan cool
–Un gusto– estiró la mano para estrecharla, pero en su lugar se llevó un choque de puños de parte de Wendy –Que onda
Raquel miró su mano extrañada, después la llevo al bolsillo de su bata –Bueno dejaré que platiquen lo que tengan que platicar, nos vemos luego Allison
–Claro, hasta pronto– salió y cerró la puerta lentamente
Wendy me miraba confundida, esperando una explicación de mi parte –Nos llevamos bien, dijo que le cause curiosidad por el color de mis ojos– los señalé
–Huh ya, por cierto, iba a traer helado de galleta, pero lo olvidé
–¿Que? Demonios, como pudiste haberlo olvidado, sabes que me encanta
–Lo sé lo sé, pero es que cuando estaba a punto de comprarlo,vi a un chico en el balcón de nuestra plaza favorita, era el único ahí y estaba echo bolita. Me causó curiosidad y fui hacia él, estaba llorando
–¿Enserio? ¿Por qué?– cuestioné curiosa
Se masajeó la frente frustrada –También queria saber eso, pero se comportó de una manera muy grosera conmigo, se terminó llendo del lugar por qué yo no me fuí, solo quería ayudarlo
Alcé una ceja –Que extraño
–Lo sé, pero en su defensa, debo decir que era exageradamente guapo
–¿De verdad?– abrí los ojos con interés –¿Cómo era?
–Cabello café claro, ojos café, complexión delgada y tenía un lunar cerca de su ojo. Sus labios eran un poco de huh y ksbdlan, muy sexys, también olía muy bien el chico
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A pesar de todo
Teen FictionMis amigos siempre hablaron de chicas buenas, con pechos grandes y dos grandes nalgas, para ellos, esa era su chica perfecta Para mí, mi chica perfecta estaba sentada en la banca más alejada de todos, en un rincón de hecho, leyendo un libro Siempre...
