Capítulo 10.

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La comisaría está algo lejos desde aquí y aunque llevaba mi abrigo puesto sentía frío, mucho frío y el llevar las mayas puestas no ayudaba mucho. Es una tela fina y traspasa todo el aire. Me estaba congelando, pero tenía que hacerlo, era necesario.

Al entrar en la comisaría veo como una especie de recepción con agentes detrás de las mesas para atender a los ciudadanos, luego hay unas sillas que imagino será la sala de espera donde hay una persona sentada. Me dirijo rápidamente hasta un agente.

—Buenas noches ¿En qué podemos ayudarla?

—Detuvieron a un hombre no hace mucho. Se llama Dave Miller y me gustaría saber, necesito saber quién y cuando puso esa denuncia.

—Es confidencial, no podemos brindarle ese tipo de información, lo siento.

—Verá, le explico de otra forma. Tengo sospechas de que fue una amiga mía la que presentó la denuncia por mi. Le dije que el, pues... Bueno, ya sabe, pero no es cierto, me lo inventé todo, el... Nunca sería capaz de hacer algo así. Tiene que creerme, por favor.

—¿Cómo se que no miente?

—¿Y qué gano yo con mentirle? Si fuera verdad sería libre de esa pesadilla, ya no tendría miedo de llegar a casa y que lo hubieran detenido sería una maravilla para mi ¿por que volver y liberar al hombre que me hace la vida imposible? No tiene sentido.

—Tiene que ser ella misma la que retire la denuncia.

—No no no, por favor, tiene que entenderme, tiene que dejarle en libertad ¿qué le diré a mi madre? Por favor, tiene que liberarle. El nunca haría algo así, es una buena persona —estaba tratando de sonar convincente pero nunca fuí una buena mentirosa así que no se como lo estoy haciendo —Es ridículo que fuera verdad ¿por qué estaría aquí si así fuera?

—No puedo dejarle en libertad, lo siento, son las normas.

En ese momento saco mi teléfono, marco el número de Tiffany y pongo el altavoz.

—Holaaaaa —dice al contestar.

—Tiffany, estoy en la comisaría, tu eres quien puso la denuncia, retirala.

—No, además, ahora estoy en casa.

—Estás en manos libres, retirala, di que todo es mentira.

—No lo haré.

—Tiffany, sí lo harás —dije entre dientes.

—¿Por qué? ¿Por qué haría algo así? —decidí quitar el altavoz y me puse el móvil al oído.

—Porque no puede estar aquí y tu lo sabes, por favor, lo solucionaré todo, te lo prometo, pero tiene que estar fuera, sabes que mi madre está embarazada de él y que ella lo ama y agh, creeme que esto me molesta más a mi que a ti, pero por favor —la escuché suspirar al otro lado de la línea y finalmente dijo:

—Está bien —volví a poner el altavoz y miré al policía —Ahora iré y retiraré la denuncia.

En 15 minutos Tiffany estaba allí y quitando la denuncia que había puesto contra Dave, le agradecí y salimos de aquella comisaría a la que no quería volver por nada.

Es increíble la paz que sentí en aquel momento, pensar que todo iba a estar bien, que nadie nunca sabría nada de esto. Mamá no sabría que me salté el castigo para sacar a Dave de comisaría, no sabría que lo detuvieron por mi culpa, no habrían más problemas.

Que equivocada estaba.

Cuando abrí la puerta y vi a mi madre de pie, cruzada de brazos, con cara de enojo y mirándonos supe que estaba en un lío.

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⏰ Última actualización: May 07, 2020 ⏰

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