VII

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Las cosas no fluyeron nada bien después de aquél viaje.
Me aislé un poco de todo y de todos, mi ex pareja (Erick) salía con Elena, se rumoraba que tenían una relación seria. Cada vez que la topaba por los pasillos de la unversidad era tener que soportar miradas de desprecio de ella y su grupo de amistades.

Mi circulo social era mínimo, mi mejor amiga Daniela estaba algo desorientada con los sucesos ya que yo no quise hablar del tema y los rumores en la universidad se corrieron rápido , todos se enteraron de mi fugaz amorío con un hombre de la empresa a la que fuimos, los rumores que se corrían eran exagerados y denigrantes, apesar de haber pasado cuatro meses de ello la gente seguía hablando.
Andy (Andrés) que era el único que convivía conmigo 24/7, intentaba animarme y mantenerme ocupada en cosas irrelevantes para mí.

—Necesito que me ayudes con algo y esta vez no podrás negarte.

—¿ahora qué es?... sorpréndeme.

—La semana cultural, tienes casi tres años en esta universidad, el director no podrá negarse a que seas mi mano derecha.

Me reí fuerte.

Nunca estuve tan segura de hacer algo.  La semana cultural de esta universidad era muy importante, ya que estabamos en una de las ciudades más grandes de México, mucha gente era parte de esta convivencia, de esta semana de entretenimiento exótico. Definitivamente era una buena manera de distraer la mente.

—Esta bien, acepto ser tu mano derecha, pero con una condición.

—¿Cuál?.

—Dejame elegir a los participantes del último día.

Andy se llevó las manos a la cabeza.

—¿Del cierre?, ¿me crees tonto?, necesito pensarlo.

—Tomate tu tiempo. —Agarre mi mochila del asiento, le dí un beso en la mejilla y salí rápido del aula.

Me quedé un rato en la entrada de la universidad pensando la mejor decoración para la entrada. Lo cual era innecesario por que nunca la decoraban. Al no tener buenas ideas me encaminé a mi trabajo antes de que fuera la hora de entrada.

Tome mis llaves y abrí la pequeña tienda de intrumentos, fuí al baño y me quité el uniforme (en mi universidad es obligatorio uniformarse), me puse un pantalón y la camisa del local.

Como de costumbre, nadie vino a pararse a la tienda, pero hubo algo que llamó mi atención, frente al local a varios metros esta el puente peatonal el cual siempre saturan de anuncios, quedé boquiabierta cuando miré un anuncio promocional a un próximo concierto de "Dimash Kudaibergen"... tenía que ser una broma.

"Debe ser una broma", pensé.

Tenía tres meses sin abrir redes sociales, sobretodo dónde sabía que podría saber de él, en un intento desesperado por hacerme ver a mí misma que no lo quería, que era una ilusión, un fánatismo. Pero cuándo ví ese anuncio lo primero que hice fué entrar a Instagram y toparme con una sorpresa aún más grande.

Dimash estaba en México, justamente en mi ciudad.

Eso no era lo que a mí me había hecho perder la noción del tiempo, sino saberlo desde un mensaje privado de él mismo.

¿Cómo carajo pudo saber de mí?.

De alguna u otra forma pude estar todo el día trabajando como si nada y llegar a casa en completa tranquilidad, me negaba a tal realidad tan extraña. Pero eso no duró mucho pues mamá actuaba raro, indiferente, indecisa. Me acompañó a cenar en el comedor, mientras golpeaba las uñas de sus manos en un intento estresado de decirme algo.

—Mamá, Andy y yo seremos los organizadores de la semana cultural de este año. — Solté lo primero que recordé para calmar la tensión.

—¡Eso es increíble Sofi! —Por un momento parecía que estaba tranquila. —¿No hay otra cosa que me quieras decir?.

Antes de poder contestar papá entró a casa, saludó a mamá con un beso y a mí una palmada en el hombro, comenzó a hablar tanto que mamá y yo perdimos el hilo de la conversación anterior, así que tomé mis trastes y fuí a lavarlos.

Estaba demasiado cansada para pensar lo ocurrido así que caí en un sueño profundo hasta el amanecer.

A la mañana siguiente mamá no menciono nada respecto a lode ayer, yo mucho menos, creí que todo lo sucedido  había sido un trauma colateral de lo vivido en New york, así que me preparé y me llevó como si nada a la universidad.

El saco de mi uniforme se había manchado en el camino por lo que me lo decidí quitar al entrar a la universidad, pero hacía demasiado frío como para mantenerme sin el, camine con prisa por los pasillos hacía mi aula, hasta que me tope con la oficina directiva, no me hubiese detenido sino fuera por aquella gran figura masculina que estaba de pie frente al director, 1.80, las manos tan claras, y ese corte de cabello, no podría ser él.

Se dieron la mano y pronto lo acompañó afuera del aula, me escondí de prisa donde pude, pasaron casi frente a mí dejandome ver por completo su rostro, sino me quedaba claro con eso, su voz me confirmaba que era él, ¿pero que hace Dimash aquí?

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⏰ Última actualización: Mar 28, 2020 ⏰

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Unforgettable day | DimashKudaibergenDonde viven las historias. Descúbrelo ahora