¿Alguien se puede enamorar entre un apocaipsis zombie? Es una pregunta muy ambigua, vela por dónde la quieras ver. ___ Es una chica bastante curiosa, mató para sobrevivir y porque alguien se lo pidió. Pierde esperanzas, pero... ¿Qué tal si se encue...
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—¿Mmm? —alcé mi mirada.
Mi mirada se cruzó con la de Ellis quien me miraba con preocupación, yo solo me alcé de hombros y volví a bajar mi mirada, le escuché suspirar y como caminaba, se sentó al lado mío. Volví a alzar mi vista hacia él, miraba hacia enfrente y dejaba posar sus brazos en sus piernas flexionadas Sip, está guapo. Puse mi vista al frente y suspiré.
—Sé lo que piensas. —dijo después de un rato.
—¿Qué? —volteé a verlo confundida.
—"No hay salida de aquí, ¿Qué más da vivir?" —me miró alzando una ceja.
Solté una leve sonrisa sin dejar de verlo.
—¿Tienes poderes? —bromeé.
—Unos cuantos. —siguió con el juego.
Ambos reímos, yo lo miré agradecida, él hace que el apocalipsis no sea tan malo después de todo, él me miró y yo sonreí a labios cerrados. Sentí que mi cara comenzaba a ponerse roja así que desvié mi vista hacia otro lado. ¿Por qué? ¿Por qué te pones así? Hacía mis regaños mentales.
Entre los dos se hizo un silencio, yo lo sentí incómodo, pero tal se veía que él lo tomo como un solo silencio, lo notaba en su cara. Tomé el muñeco entre mis manos y reí un poco.
—¿Cuántos años tienes? —reí para después mirarlo.
—¿Yo? Veintitrés. —respondió girándose a mí—, ¿Por qué lo preguntas?
—Pareces un niño de cinco años... De hecho pensé que eras más joven, ¿sabes? —él rió Cállate ya, ___.
—Muchas personas me llegan a decir eso, pero NOP. Soy un chico que tiene veintitrés años y trabajaba en un taller mecánico y pasaba los tiempos libres con sus amigos y además, los domingos iba a comer a casa de su madre. —me guiñó un ojo.
Yo desvié mi mirada de nuevo, pues ese simple guiño hizo que me sonrojara más, supuse que no lo hice a tiempo, porque él se levantó de donde estaba sentado y se empezó a alejar, a paso lento, ¿Hice algo mal?
—¿A dónde vas? —pregunté inconscientemente.
—A darte un poco de espacio, siento que te incomoda mi presencia. —se alzó de hombros con una expresión ¿triste?
—No, espera. —le tomé la mano levantándome haciendo que parara en seco, hasta yo me sorprendí por mi acto—. No me incomoda tu presencia, de hecho la aprecio yo... —reí de los nervios—, argh, solo ven. —acto seguido, lo jalé.
Pero tal parece que lo jalé demasiado, haciendo que ambos cayéramos al suelo, él encima mío. Yo estaba hecha un tomate, mi cara ardía, sus brazos estaban a los costados de mi cabeza, veía sus marcados músculos Dios... Sí que tiene brazos fuertes. No podía mirarle a la cara. Estaba más nerviosa que un chihuahua ladrando.
—Y-y-yo... En serio lo siento... —dijo sin dejar de mirarme.
—¿Po-Por qué te disculpas? Fu-Fui yo la que oca-ocasionó todo esto. —dije muy tartamuda por la situación.
—N-No me refiero a eso... Sino que... —se quedó callado.
¿Por qué se quedó callado? Mierda, mierda, mierda.... Tengo miedo, frío y más miedo... ¿¡POR QUÉ NO DICE NADA!? Estaba muy nerviosa, había dejado de hablar, estaba un poco sonrojado, eso es buena señal, pero estoy esperando a que se levante y se vaya completamente incómodo, porque eso es lo que me pasa con los chicos normalmente cuando estoy a punto de hacer algo como confesarme o besarles pero... Pero... No habla, ni siquiera se mueve ¡AUXILIO! Me va a dar un paro....
Ellis murmuró algo que no entendí para nada, los nervios me comían y mi taquicardia aumentaba, mi desesperación subía, Dios... Si llega a hacer algo, juro que me muero.
Y tal y como dije, él se pegó a mí dejando chocar sus labios con los míos ESTO NO LO TENÍA PLANEADO, ¿¡AHORA QUÉ HAGO!? ¿LE SIGO? ¿LO SEPARO? ¿¡QUÉ HAGOOOOOO!? Era oficialmente mi primer beso, no estoy para nada capacitada para hacerlo, obvio no sabía besar... Ni mucho menos, así que... Era mi fin sí o sí.
No me había dado cuenta en el momento en el que le había seguido al beso, puse mis manos en sus mejillas pegándolo un poco más a mí, no había metido lengua, ni siquiera tenía la intención de hacerlo, ni sabía como hacerlo. Solo era roces y choques de labios, Pues... Para ser mi primera vez... No me fue tan mal.... ¿No? Por falta de oxígeno, nos separamos. Él se levantó totalmente sonrojado, muy sonrojado de hecho. Él carraspeó y se levantó de nuestra posición incómoda diciendo nuevamente "Lo siento"
Mierda, lo sabía, sabía que se iba a ir después de esto, tuve que haberlo separado... ¡NO! PUDO HABER SIDO PEOR. Pensaba esa situación una y otra vez, era demasiado bonito como para ser verdad, Madre Santa, lo besé... Bueno él me besó, pero... Aún así, esos labios tentadores... Dios... ¡NO PUEDO MÁS! Era una forma bonita de despedirme de este mundo, un besito, yeay... Me acomodé volviéndome a sentar en el piso agarrando el peluche en el acto el cual se había caído.
—Dios... ¿Por qué? ¿Ahora que va a ser de nosotros? ¿Nos vamos a evitar? ¿Ahora qué? —susurré al peluche como si se lo dijera a alguien, claramente esto me estaba volviendo loca.
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