Hay más estrellas en el cielo que granos de arena en el mar. ¿Increíble no?
Podría estar mirando por horas al cielo viendo estrellas, contando satélites y descubriendo anormalidades en el misterioso cielo nocturno.
Que pena que apenas solo tengamos un par de horas para verlas y que luego llegue el sol y las opaque a todas.
Que ego el del Sol.
Lo que más me gusta son sus constelaciones, creadas de primitivas mentes ancestrales que se dedicaron a imaginar, cisnes, carritos de supermercado y hombrecitos con cinturón.
Y pensar que sólo son bolas de fuego a miles de kilómetros de distancia, pobres estrellas fugaces obligadas a cumplir simples deseos mundanos y falsas promesas de amor.
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Escritora Nocturna
Non-FictionEsto no es una historia de terror ni mucho menos de amor, estos son los pensamientos escritos de una chica, cuya mente está activa y divaga sólo por las noches. Amarra sus pensamientos en notas tanto fantasiosas como reales, reflexiones independien...
