Diane abrazaba con fuerza a Fred por la cintura mientras Niebla corría a toda prisa por las colinas que iban directo al bosque de Rebellion, tras los árboles que cada vez se hacían más altos, se asomaba un sol naranja anunciando el final de aquella tarde otoñal. Habían recorrido ya varios minutos, los chicos podían sentir como sus cuerpos se helaban al internarse entre los árboles, cuyas copas eran tan altas que apenas dejaban entrar unos cuantos rayos del sol, un poco más adentro y Niebla bajó el ritmo. Temerosos los dos chicos miraban de lado a lado intentando buscar la vieja cabaña olvidada, pero solo escuchaban el ruido de las aves nocturnas que ya habían comenzado a despertar.
– Este lugar es mucho más tenebrosos de lo que parece por las tardes ¿Verdad?- cuestionó Diane, quien seguía sin soltar a Fred, aunque Niebla ya había dejado de correr.
– No se preocupe, la cabaña no queda lejos de aquí- respondió el chico, mientras avanzaban con cautela.
Un par de minutos más y los jóvenes llegaron al prado al centro del bosque, y tal como Darthrell les había mencionado, la vieja cabaña se encontraba ahí, tan oscura y raída como todos la recordaban. Fred bajó de Niebla y acto seguido ayudó a la princesa a descender.
– Sinceramente agradezco que aún haya luz, no creo que estando oscuro me atreviera a cruzar si quiera el umbral- exclamó la princesa caminando a un costado del joven, quien sostenía a Niebla mientras el ruido de las hojas secas marcaba sus pasos.
Al llegar al pórtico, Fred ató a Niebla en uno de los barrotes de la cabaña y, dando un suspiro, subió por las escaleras con paso decidido, estaba a punto de entrar al lugar, cunado se percató que la princesa había dejado de seguirlo. Giró hacía atrás, y la vio mirando hacia el cielo, observando los rayos del sol que desaparecían lentamente.
– ¿Se encuentra bien, princesa?- preguntó el joven angustiado.
– Si, Fred, no te preocupes, es sólo que el anochecer llegará pronto y nos marcharemos, todo esto es demasiado para procesar ¿No crees?
– Yo tampoco esperaba esto, pero no podemos dar vuelta atrás- el chico bajó a donde estaba Diane y la tomó por los hombros sonriéndole – No se preocupe, yo voy a estar con usted pase lo que pase.
La joven le devolvió la sonrisa y giró su mirada hacia la puerta de la casa, aunque la cabaña le resultaba tenebrosa, ciertamente le parecía interesante, ninguno de los dos chicos estaban preparados para lo que encontrarían adentro.
Lentamente Fred giró la perilla de la puerta principal, que se abrió tras un sonoro rechinido. La princesa se asomaba por el hombro del joven, intentado visualizar el interior. Cuando la puerta por fin estuvo abierta, el chico miró de reojo a la princesa sonriendo nerviosamente. Ambos caminaron con temor, intentando hacer el menor ruido posible, pues, aunque la cabaña parecía estar sola, cualquier sonido les erizaba la piel. El lugar no era muy grande, la puerta principal conectaba directamente con un pasillo que culminaba en una ventana cubierta por tablas, del lado derecho había un arco que hacía como entrada a la sala principal, y al fondo, a los costados del pasillo, dos puertas, una del lado izquierdo y otra del lado derecho.
Con la luz solar apenas entrando por los huecos entre las tablas que cubrían las ventanas, aquel lugar solo parecía olvidado, pero no causaba el temor que los dos esperaban, pues al entrar a la sala, una habitación vacía les daba la bienvenida, tan solo había una vieja chimenea apagada y un sillón de dos plazas, roto y lleno de telarañas.
– Parece que las historias eran mentira- dijo la princesa entrando a la sala, alejándose por fin del costado de Fred – Este lugar solo está olvidado.
El joven siguió los pasos de la princesa y comenzaron a inspeccionar el área, parecía que aquel lugar no tenía nada de extraño.
– Me parece que podemos ocultarnos aquí hasta media noche- dijo el chico, quitando las telarañas del viejo sillón – A esa hora será muy difícil que nos vean.
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AAS: Bleedeon
FantasyBleedeon, el más próspero de los siete reinos que existen sobre la tierra. Tan prolífico y tranquilo era aquel valle, que su gente jamás se esperaría los oscuros acontecimientos que estaban a punto de ocurrir. Tras una sanguinaria guerra que se ori...
