CAPITULO 11

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—  ¿Que pasa? — le pregunto a Yria.

— Alej.... T... Cuidado — hablaba Yria tartamudeando.

— No te entiendo nada — le dije.

NARRA YRIA:

Mi cuerpo se volvió totalmente  inmóvil, incapaz de soltar una palabra por mi boca, mi sangre estaba caliente, mi corazón no paraba de palpitar, hacia como un reloj tic.. toc... tic... toc... Un dolor de cabeza, mejor dicho un dolor en todo mi cuerpo. Tenía el pelo alborotado, ni un solo grito podía salir por mi boca. De pronto mi cuerpo trato de desatarse de la silla pero algunos recursos invadieron mi mente. Recuerdos de cuando tenía 16, 17, 13. Recordé algo muy raro era una niña y estaba con mi tía, ella me dijo que mi mamá estaba pariendo, que iba a tener un hermano. Llegó ese día y lo logré ver. Me dijeron que su nombre era Javier. Lo abrazé con mucha fuerza.

De pronto desperté y estaba  Javier viéndome.

NARRA JAVIER:

- ¿Que te pasó? - le pregunté mientras la miraba muy preocupado.

- ¿Hermano? - preguntó ella.

- ¿Quien? ¿ dónde?

- ¡Tú!, Tú eres mi hermano.

- ¿Cómo Yria? - si lo fueras te recordaría, jamás olvidaría a una hermana.

- Si, tú Javier eres mi hermano. Hace ratico unos recuerdos llegaron a mi mente y fue cuando te vi por primera vez - dijo ella mientras le salían las lágrimas de felicidad.

- No te recuerdo.

- Algún día me recordaras Javier Jhones. Seguro alguien borró tu memoria. Siempre alguien nos estuvo engañando.

- Puedes preguntarle a los chicos, un día les dije que desde que te vi sentí una conexión. Como si ya te conociera.

- ¡Vez! Te quiero hermano.

- Yo también te quiero Yria, pero todavía no sé si de verdad eres mi hermana. Ahora lo que debemos hacer es sacarte de aquí.

-  Si. Y por cierto, ¿Dónde están los demás? - pregunto Yria.

- No tengo ni idea.

Le conté todo lo que hicimos para llegar a este lugar.

- Oh, oh dios mío. Gracias por trate de venir a rescatarme.

En el lugar que me encontraba también habían 5 puertas a los alrededores. Puertas de hierro y muy góticas.

Narra Yalaine:

Dónde estoy, esto está súper oscuro, no veo nada.

- ¡Chicos! - grité y nadie contesto. Mi vos se hacía un eco.

De pronto una luz se prende en el habitación y veo una puerta a lo lejos. Cuando intento correr algo me detiene, había pisado unos sensores. Unas rejas salieron del suelo y me dejaron encerrada.

La alarma empezó a sonar y la habitación se iluminó con una luz roja.

- ¡¿Que mierda es esto?! Me van a descubrir.

NARRA JAVIER:

- ¿Adónde nos llevará una de estas puertas? - pregunté mientras me pasaba la mano por el pelo.

- No tengo ni idea - dijo Yria mirando al piso.

- ¿Que tal si abro alguna?, para ver a dónde nos lleva.

Al aproximarme a una de las puertas me di cuenta de que habían sensores y trate de no pisarlos. Rápidamente atravesé una puerta y fue cuando vi a Emily, ella estaba tirada en el piso, se veía muy cansada.

- ¿Que haces aquí? - le pregunté.

- Estaba en otro lugar pero uno de los vampiros me vió y me metió a este calabozo - dijo Emily sin mirarme a los ojos.

- Mírame a los ojos Emily, te quiero y necesito saber si estás del todo bien.

- Javier si estoy bien, no te preocupes- me dijo por fin mirándome a los ojos.

- ¿Que tienes en la cara? - le pregunté muy asustado.

- Me golpearon, pero te vuelvo a repetir, estoy bien.

A lo lejos vi una llave, pero estaba custodiada por un pequeño demonio. Saque la pistola y le disparé, tomé la lleve y fui hasta Emily y la liberé. La abrazé y ella me puso su mano sobre mi columna y cuántos estábamos llegando a la puerta por la que entre algunos vampiros entraron por atrás y se aproximaron a nosotros pero cargue a Emily en mis brazos y corrí hasta llegar con Yria.

- ¡No! , Javier, saquemos a Yria de ese lugar, está muy grave - grito Emily.

- No hay nada hasta hora que pueda liberarla de ahí, solo asesinar a la persona que la encarceló y según yo fue la reina, será muy difícil matarla.

- Pues si hay que matarla la mataremos.

- Ahora lo que sigue es seguir buscando a los demás.

Nos acercamos a otra puerta y al entrar no había nadie. Entramos a la otra y vimos a Jack y al brujo haciendo algo muy misterioso.

- ¿Chicos que hacen? - pregunté muy asombrado.

- Estoy haciendo un hechizo Javier, uno capaz de revertir la magia vampírica, pero solo me falta un ingrediente, uno muy difícil de conseguir - dijo el brujo con una mirada fría.

- ¿Que necesitas?

- Necesito tu corazón, sangre vampírica, sangre de brujo, ajos, cerebro de vampiro. Lo único que me falta es tu corazón, ah y también cerebro de vampiro, pero es fácil conseguirlo.

- ¡¿Cómo que el corazón de Javier!?

- Si Emily, el corazón de Javier.

- Bueno, haré lo que sea por ayudar a mis amigos, si necesitan mi corazón se los daré.

- ¡¿Cómo!?  ¡Puedes morir! Puedes no, vas a morir.

Tomé el cuchillo que se encontraba en el suelo lo aguante duro con mis largos dedos, mi cuerpo estaba temblando, sabía que este era mi fin, mi mente decía que no lo haga pero mi corazón que si, que salvará a mis amigos, que ellos vivieran. Lo aproxime a mi pecho, mi corazón parpitava muy veloz, a centímetro de penetrar. Cuando ya tenía medio centímetro dentro de mí pecho unos vampiros llegaron y me tomaron por las manos y me tiraron contra el piso, el brujo con su poder lo puso contra la pared. Emily entre lágrimas corrió hacia el y con un hacha en sus manos cortó su cabeza. Ya tenían el cráneo de vampiro en sus manos.

- ¡Noooo! ¡Javier nooo! Vamos a buscar otra forma de cambiar el destino. De derrotar a la reina. Te quiero, eres mi mejor amigo, a quien le voy a confesar mis secretos, mis pecados. Te quiero y por qué te quiero no lo permitiré - dijo Jack mientras sus lágrimas recorrían sus mejillas.

- Amigo, te quiero como un hermano y mereces vivir. ¡ Adiós!

Emily dio un salto hacia mí y me arrebató el cuchillo.

- Te quiero Javier - dijo Emily.

Emily beso mis labios, un beso apasionado, mi piel se erizó, sentía el cosquilleo por todo mi cuerpo, le seguí el beso.

- Muy bien chicos, ya paren, hay que seguir. Ah y por cierto ¿Dónde está Yalaine?

- Hay Jack verdad, se me olvidaba Yalaine - dije mientras me separaba de Emily.

- Salgamos de aquí y vayamos a donde Yria para así adentrarnos en otra puerta y ver si está Yalaine - dijo Emily.

Cuando salimos Emily y yo nos quedamos paralizados, ya Yria no se encontraba en la habitación, había sangre en el suelo.

















Cazadores De Demonios (PAUSADA)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora