Siete jovenes son la reencarnacion de cada pecado capital, condenados a revivir su maldición y a ocultar sus habilidades del mundo viviendo una vida ordinaria, pero una antigua secta tratara de eliminarlos de la faz de la tierra obligandolos a usar...
Lo besaba lento, saboreando sus suaves labios, introdujo su lengua, Suga se aparto
-Jimin, ¿Qué haces? Yo...
Jimin puso sus dedos en su boca para silenciarlo- shhhh...no pienses solo siente- respondió, volviendo a atacar sus labios, pero esta vez con frenesí, Suga cerró los ojos y se dejó llevar por esa sensación que recorría su cuerpo, alejo de su mente cualquier pensamiento y se concentró en la calidez de ese beso, introdujo su lengua en la boca de Jimin y ambos comenzaron a jugar con sus labios y lengua, Jimin sujetaba del cabello a Suga, se puso sobre él, una pierna en cada lado, las manos de Suga lo sujetaron por los glúteos y lo acerco más a él, fundiéndose en uno solo.
Jimin se quitó la ropa, completamente desnudo se volvió a colocar sobre Suga, le quito la playera, desabrocho su pantalón, bajo su bóxer y saco su miembro, estaba erguido, sin previo aviso se lo introdujo lentamente, mientras Suga gemía, una corriente atravesaba su espalda al sentir que estaba dentro de Jimin, sonrio, se sentía bien, se concentraba en las descargas que su cuerpo le enviaba, alejando toda clase de pensamientos – Jimin...ahh.. Muévete- gimió.
Jimin sonrio- como tú digas- respondió y comenzó a dar saltitos, ambos se sumergieron en una ola de placer y jadeos.
-ahhh....Jimin....sigue...hmmm..mas...ra..pi...do- gimió Suga excitado
Jimin obedeció, el sudor caía sobre el pecho de ambos, la habitación se llenó de gemidos
-¿Asi está bien bebe?- pregunto Jimin, mirando a Suga quien estaba envuelto en placer
-si...gue- respondió
Jimin ataco su cuello, besándolo y mordiéndolo, fue subiendo hasta que llego a sus labios, mordiéndolos suavemente, la mano de Suga comenzó a acariciar el miembro de Jimin, su espalda se arqueo dejando libre acceso a su cuello, no dudo en besarlo, mientras seguía masturbándolo, sentía que estaba por liberarse, el primero fue Jimin en la mano de Suga, y luego él dentro de Jimin, ambos gimieron, pero Suga ahogo su gemido mordiendo el cuello de Jimin, quien dejó caer su peso, haciendo que Suga se recostara quedando bajo él, ambos sonreían, Jimin acariciaba su cabello, luego se puso a su costado y lo abrazo.
-Gracias por eso- exclamo Suga, tomándolo de la cintura, juntándolo a su cuerpo.
No se percataron que alguien los había escuchado del otro lado de la puerta
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Tae caminó a su habitación no podía alejar de su mente la voz de Suga gimiendo el nombre de Jimin, sentía un vacío en el alma solo de imaginar las cosas que estaban haciendo, tenía ganas de ¿llorar?, No entendía sus sentimientos, estaba abrumado, se recostó en su cama y se quedó dormido, el sonido de alguien llamando a su puerta lo despertó, era Jin.
-Ya está lista la cena- exclamo esbozando una sonrisa
-Ya voy- respondió escondiendo su cara en la almohada, tratando de olvidar sus pensamientos