a m i g d a l a ( d )

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El cubículo que tenía en la universidad no era demasiado diferente al que solía ser mi antiguo consultorio en casa y que ahora fungía como una especie de despacho y cubículo médico.

Al entrar, un escritorio te daba la bienvenida, junto a dos sillas en la parte de frente y mi silla resguardada tras la amplia mesa de alguna otra madera similar a la caoba.

Muchísimos libros de anatomía estaban apilados unos tras otros en el librero que estaba junto a la puerta y el pequeño mueblecillo con puertas deslizantes estaba repleto de mis cuadernos y carpetas de mis años universitarios.

Y quizás lo que siempre caracterizaba mi cubículo eran los infinitos manojos de papeles que abundaban en la mesa, en las sillas, en los muebles, en todos lados. Exámenes, trabajos antiguos de alumnos —algunos brillantes— que me rehusaba a tirar pensando en el esfuerzo que les habían puesto, listas de asistencia, facturaciones del antiguo hospital en el que trabaja, recetas médicas llenas y vacías del tiempo que había fungido como médico en el área de consulta general y demás papelillos de poca importancia. 

Jongwoon solía quejarse bastante de todo el desastre que solía tener mi cubículo, sobretodo a final de semestre. Sin embargo, al ser hoy el primer día de clases, podría disfrutar de la limpieza y pulcritud por un par de momentos más antes de comenzar a atiborrar de papeles mi espacio de trabajo. Mi propósito de cada semestre era ponerle un poco más de orden a mi cubículo. Esperaba que mínimo fuera lo único que tuviera orden en mi vida.

Un golpe a la puerta hizo desviara mi vista del periódico que Jongwoon me había prestado hace unos minutos y que observara la puerta abrirse de par en par, luego de soltar un Adelante a quien quiera que fuese. Jungsoo entró en el cubículo, llevando un fólder de costilla en su mano derecha y un bote de cartón de café en la otra. 

—Hola de nuevo, Donghae —saludó animadamente. Soltó un silbido y agregó: —Ala, si tu cubículo está en orden —se mofó de mí, a lo que yo reí junto con él. Dejé que mis codos se reposaran sobre la mesa y que mi mano izquierda acunara mi barbilla.

—Hoy estás de peculiar buen humor —comenté. Me agradaba ver a Jungsoo tan sonriente como siempre. Y podía incluso contagiarme esa sonrisita con hoyuelos cuando mi humor no era el mejor. Como ahora. 

—Claro. Pero veo que el tuyo ha cambiado un poco desde que te he visto hace un par de horas —replicó. Era casi la una y desde que abandoné la clase del grupo perfección de anatomía, no me sentía con el mejor de los humores.

—Un chico ha llegado tarde a clase, me he olvidado de poner la cuota del estacionamiento en regla y me han cobrado de más y Miyeon me ha cancelado otra vez la consulta contigo en la tarde —comenté con un leve ápice de irritabilidad en mi voz. Aunque el detalle de Miyeon estaba de más en mis quejas, pues no recordaba la última vez que había ido conmigo a una consulta médica.

—Ah, Hae. Lo siento, mira que si quieres puedo pedirle a Sehun que vaya contigo a consulta...

—No hace falta, Jungsoo; pero gracias. No molestes a Sehun, ya sabes que estoy acostumbrado a ir solo —añadí, con el sabor de ligera amargura en la boca.

—Ya, bueno, lo que traigo no creo que te cambie el humor —soltó con suavidad. Le dio un largo trago a su bebida, como si me diera el tiempo de asimilar que me iba a dar una mala noticia y prosiguió: —¿prefieres que te lo diga ahora o mañana?

—Hoy, no pasa nada. 

—La profesora Kim que le impartía "introducción a la medicina" a los de primer año tiene que tomar una incapacidad de maternidad. No estaba planeado tomar la licencia tan pronto, pero su embarazo se ha tornado de alto riesgo y necesito que te hagas cargo de uno de sus grupos —explicó Jungsoo, tomando el sobre entre sus manos y estirándose sobre la mesa, para que lo tomara y le echara un vistazo. El sobre seguramente tendría un horario y una lista de los alumnos que conformaban mi futuro grupo —. Por favor. Jessica tomará un grupo, Kibum otro y tú otro más. Sería de muchísima ayuda que les impartieras clases.

Haphephobia [ eunhae ]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora