Ah, sí me tardé. :(
Advertencias: Lenguaje vulgar, tal vez de carácter sexual. Mención y uso de sustancias adictivas.
Disclaimer: Todos los personajes utilizados en ésta historia son propiedad de Kohei Horikoshi, a excepción de un par sacados de la mente de la autora.
Fuera de los focos.
Despertó con un dolor de cabeza tremendo, con un peso que le impedía respirar correctamente sobre el pecho. No quería abrir los ojos, pero de seguir así acabaría con un ataque de asma.
Lentamente, casi con dolor; parpadeó hasta que pudo ver claramente qué era lo que tenía encima. Era la pierna de Izuku. O algo por el estilo, el omega estaba con el trasero bien parado, con una pierna encima de Katsuki y la otra estirada fuera de la cama, mientras sus brazos abrazaban la almohada toda babeada.
Katsuki bostezó sintiendo la boca pastosa, aún dormido. Tenía buen trasero, ¿cuál sería su rutina? Pero, ¿qué hacia viendo eso?
Aprovecha mientras puedas. Toma una foto y hazlo fondo de pantalla animado.
Su cabeza volvía a hablar. Bueno, tampoco era como si fuera a reprocharle, de hecho era una idea excelente. Estaba por tomar su teléfono cuando Izuku comenzó a abrir los ojos como si nada pasara.
— Quédate ahí cinco minutos. Estás soñando todavía. — Comentó Bakugou medio ido, tomando una ráfaga de 10 fotografías en lo que Midoriya terminaba de incorporarse.
— Qué bonita mañana. Enserio, hay pájaros y todo. La sábana está muy cómoda. – Respondió el peliverde bostezando, incorporándose de la cama ignorando las peticiones de Katsuki.
El rubio suspiró, pero cambió de inmediato su expresión al notar que por lo menos las fotografías habían salido muy bien.
Se estaba pasando las manos por el cabello mientras secundaba las palabras de Izuku cuando algo hizo click en su cabeza. Y al parecer en la del peliverde también, porque paseó su mirada alarmada de la cama, a él; desnudo de la cintura para arriba, de vuelta a la cama y finalmente a sí mismo.
De inmediato los dos se echaron hacia atrás, Izuku peleando por la sábana y Katsuki lanzándole todo lo que tenía a su alcance.
— Tú, ¡MALDITO DEPRAVADO!— Gritó el pecoso envolviéndose en la tela como para protegerse del ataque de almohadas, celulares, y zapatos que Bakugo usaba como misiles.
— ¿YO? ¡ÉSTA ES MI CAMA, SALVAJE! — Respondió el ojirubí quedándose sin nada más que arrojar. A ése paso se iba a lanzar él mismo.
– ¡PERO ES MI CUARTO! — Debatió Midoriya señalando su equipaje en un rincón.
— ¡¿ AH, SÍ?! PUES ES MI CASA BASTARDO. — Bramó el contrario mostrándole el dedo de en medio.
Izuku se había quedado sin objeciones, por lo que abrió y cerró la boca sin saber qué decir. Entre gruñidos se cruzó de brazos, girándose hacia la pared con la intención de no ver a Bakugou.
Éste, por otro lado; estaba igual o peor de confundido. No recordaba absolutamente nada y no había cómo no malinterpretar la situación.
— Oi, ¿te mordió la lengua el ratón, idiota? — Preguntó lo bastante alto para que el más bajo pudiera escucharlo, pero sin recibir ninguna respuesta a cambio.
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Domando al alfa.
Fiksi PenggemarKatsuki es el heredero a una multimillonaria empresa que se especializa en fabricar ropa costosa y diversas chunches, todas y cada una teniendo un precio superior al millón. Recientemente se hizo saber la noticia de la desafortunada muerte del cabe...
