Normalmente creo, que cuando follas con alguna persona a los diecisiete años, te sientes bien. Creo.
No es mi caso. No me siento bien, porque no lo hice con la persona que queria, ni en el momento, ni el lugar adecuado.
Quiero contarle lo sucedido a Sole, ella es mi amiga, debe saberlo. Pero no tengo la valentía suficiente para enfrentarme a ella. Nosé como reaccionará.
Ya veré que hacer, y como contarlo.
Navidad! Que lindo. Me gustan las navidades, siempre la pasamos en familia, con primos, tios, abuelos y demás. Comemos en el patio trasero de la casa, cosas muy ricas por cierto. Y reimos mucho juntos.
Estamos esperando a que el reloj marque a las 00:00, mientras comemos, yo tengo hambre. Pero al ver las pastas, carne asada, o algunos apetecibles platos para servirse, no puedo.
Me dan asco, siento su aroma feo.
Miro a todos, incontrolablemente, sirviendose y comiendo como si el mundo fuera a acabar. Yo seria uno de ellos, pero simplemente no puedo. Mi estómago cruge. Entonces agarro mi plato y sirvo un poco de ensalada, no creo que esto tambien este malo.
Veo tambien un pedazo de carne, y sin pensarlo dos veces, tambien lo pincho, y llevo a mi plato. Como, como y como.
Bien, me eh terminado todo. Escucho a mi primo gritando un "ya, son las doce menos diez" y un corcho saltando hacia el aire, luego de haber salido de una botella de champagne.
Cada uno, agarra una copa y se pone al rededor de la mesa dulce. Que extrañamente, no me da asco su aroma, como la otra.
Cuando el reloj, comienza a sonar, al mismo tiempo todos decimos "SALUD" como un coro programado. Y chocamos las copas.
Y es ahí. Cuando estoy por probar el champagne, que viene la náusea, me doy vuelta, y corro hacia adentro para llegar al baño. Corro, corro y llego. Devuelvo todo lo que antes habia logrado comer. En vano.
Me miro al espejo, estoy totalmente pálida. Abro el grifo del lavadero, y mojo mi cara. Enjuago mi boca, para sacar el mal sabor, y salgo.
En la puerta, esta mi prima.
-¿Estas bien?- me dice.
-Oh, si. Sólo fue lo que comi, me callo mal.-frunze el ceño, y dice.
-Ok, vamos.
Salimos, y todo tipo de pirotecnia, la estan tirando ellos. Mis primos y tios. Es verdaderamente lindo, ver cuantos colores se dibujan en el cielo.
A pesar de que estemos en vacaciones, estoy buscando universidades. Para este año, ya empezar, la arquitectura, siempre fue lo mio. Sé que siempre quise estudiar esto.
Los días pasan, estamos en febrero, cumpleaños de mamá. Estuvo muy lindo, la pasamos con la familia, nada exuberante. Sólo una cena familiar.
Máldita sea! Como puede quedarme toda la ropa, tan mal. Por Dios, nada me esta quedando bien. Estoy gorda.
Debo ponerme a hacer dieta, demasiadas porquerias ya eh comido. Y también, así estoy quedando.
Me siento tan mal, me siento enferma, hace ya tres días, que no puedo salir de casa. Náuseas, náuseas y náuseas. Todo el tiempo.
Esto es por lo mismo, debo dejar de comer tanta comida chatarra, aceites y grasas. Me hace mal, pero es que es tan rico.
Hoy de veras me sentí mal. Un papelón.
Estaba haciendo la fila en el supermarket, cuando una vecina se acerca, me saluda y grita como loca diciendome: "Que lindo, ¿de cuántos meses estás?" Mientras tocaba con ambas manos mi vientre.
Qué le pasa esa vieja, sé que estoy gorda, pero a parecer embarazada porfavor, hay una gran diferencia. Vieja ridícula. Me hizo sentir mal, fea y más gorda que nunca.
¿Qué me esta pasando? Siento un dolor tan grande de cabeza, me duele hasta cuando respiro. Necesito dormir.
Mierda. Eh dormido quince horas de corrido, ¡qué tanto! Ni que estuviera pasada de sueño.
Mamá insiste en que valla al médico. No entiende que esto sólo es el efecto del calor, es todo lo mismo. La comida, el calor.
ESTÁS LEYENDO
My life.
Roman pour AdolescentsNunca pensé que una mínima equivocación, pueda ser el error o la salvación. Esta no es una simple historia. Es... la historia de mi vida.
