Tsuku vs Kacchan

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Era un día, relativamente hermoso, no estaba completamente soleado pero tampoco completamente nublado; la calma se podía sentir en el aire, al menos para las demás personas que no fueran Izuku, Uraraka y...Bakugo.

-¡¿Cómo demonios/c*****s terminamos así?!- pensaron tanto el peliverde como el cenizo.

Una media hora antes, Izuku había llegado al punto de reunión que Uraraka le había solicitado, vestía unos tenis negros, pantalones de mezclilla, una playera negra lisa y una sudadera verde oscuro delgada. Se había dedicado unos segundos a buscar un lugar no tan húmedo, puesto que hace un rato había llovido.

No fue hasta que encontró una banca parcialmente seca y decidió sentarse. Estuvo relativamente tranquilo, aunque no se sentía del todo seguro; la noche anterior se había dedicado a elaborar un plan para eliminar a Bakugo, pero tenía la sospecha de que ya hubieran descubierto su identidad, y la solicitud de Uraraka había levemente apoyado su teoría.

Pasaba de las 2:10 de la tarde, e Izuku se hallaba un poco más inquieto. En su mente se formulaban preguntas como: ¿Y si es una trampa?, ¿Vendrá sola?, ¿Hay algún héroe o cámara oculta?. Tras la última, Izuku levemente miró a ambos lados y hacia atrás suyo con la intención de verificar si alguien lo observaba desde la distancia, mientras intentaba ver por dónde llegaría la castaña.

No fue sino hasta las 2:15 cuando una voz familiar llamó su atención y en cierto modo lo tranquilizó, aunque no completamente. La castaña traía consigo una blusa blanca, pantalones azul claro, tenis blancos y una chamarra rosa delgada; en el peliverde se formó una leve sonrisa por su atuendo.

-Se ve como una chica inocente y pequeña- pensó. Pero su expresión cambió a una seria, levemente molesta cuando vio a su acompañante: un hombre más alto que ella, con zapatos cafés, pantalón oscuro, camiseta blanca con una camisa roja abierta y las magas dobladas; cabello rubio y una mirada de "odio a todo el que se me cruce".

-Hola, Tsuku.- dijo la castaña

-Hola, señorita Uraraka, y....señor Bakugo.- dijo esbozando una sonrisa algo forzada. 

-....-El rubio no correspondió ni cambió su expresión, lo que hizo que la tensión en el trío aumentara más y más. El peliverde los invitó a sentarse, a Uraraka le tocó lo que quedaba seco de la banca, mientras que a Bakugo....bueno, le tocó la parte más incómoda del sitio.

-Este...-empezó Izuku para romper la tensión.- ¿De qué quería hablar, señorita Uraraka?-

-Pues..- dijo mientras miraba hacia el suelo.- En realidad, no era yo quien tenía que hablar contigo,- dijo para señalar levemente con la mirada a su novio.- sino él.-

Tras esto, ambos chicos se quedaron viendo entre sí; mientras Izuku tenía una mirada de leve sorpresa e intriga, Bakugo mantenía su mirada de enojo y mortal hacia el peliverde. Uraraka se levantó y les comentó que los dejaría solos por un rato.

-Luegos nos vemos, Tsuku.- dijo despidiéndose con la mano.- Nos vemos, cariño.- dijo plantándole un beso en la mejilla al rubio.

Sin Uraraka, la tensión había aumentado aún más entre ambos. Ninguno se dirigía la palabra y mucho menos la mirada. Pasaron así varios minutos, los cuales parecían ser horas para el peliverde, sin embargo, al ver que nadie se atrevía a hablar, Izuku dio un suspiro y se levantó de la banca.

-Bueno, nos vemos señor Baku...-

-Midoriya Izuku....-dijo cortante el rubio provocando que el peliverde detuviera su rumbo.-¿Sabes algo sobre él?.-

-No, lo lamento.- dijo Izuku rascándose la nuca.-¿Por qué?

-Era un inútil sin Singularidad que falleció en una explosión...-

-¿Era la persona con la que me confundió el día de ayer?- preguntó de forma "curiosa".-Aún no cambias, ¿verdad?-

-Si, de hecho, si aún siguiera vivo, tendría mi edad y se parecería demasiado a ti.- dijo para voltear a ver al peliverde con semblante serio.

-¿Era importante para usted?- Como quisiera que esas palabras no me supieran a m****a- pensó

-Como dije, era un maldito inútil sin Singularidad- dijo el cenizo viendo al vacío.

-Por que no me sorprende.- pensó molesto el peliverde.- Ya, estoy harto, me largo de...

-Pero...- el cenizo hizo una pausa.- lo respetaba.

-¿Perdón?- dijo casi incrédulo el peliverde.-¡¿Respetabas?!- pensó con ira.

-Lo que oíste, pues... a pesar de no tener un Don, nunca se dio por vencido en convertirse en un héroe.- dijo empezándose a molestar.- A pesar de que siempre lo molestaba, él seguí ahí. A pesar de que lo asustaba, él nunca se rindió. A pesar...- por cada frase que Bakugo decía, se iba enojando más y más hasta que lo que dijo Izuku lo hizo explotar.

-Perdón por la interrupción, pero ¿a qué quiere llegar con todo eso?-

-¡Que eras alguien que yo admiraba y envidiaba, Izuku!- dijo sorprendiendo al mencionado y llamando la atención de unas cuantas personas más.- ¡Eras alguien que nunca se rendía! ¡Que a pesar de perder, siempre te levantabas!- dijo mientras unas lágrimas traicioneras salían de sus ojos.

Izuku por su parte, no podía creer lo que escuchaba: su anterior "mejor amigo"que era orgulloso, soberbio, egocéntrico y todo lo que se pudiera odiar en una persona, estaba declarando lo que nunca se atrevió a decirle. Pero, para Izuku no fue suficiente, por cada segundo que pasaba, se molestaba cada vez más, que llegó al grado de apretar su mandíbula y labio inferior demasiado fuerte.

-Lo lamento, señor Bakugo....- dijo Izuku sin mirar a su acompañante.- Lamento que haya perdido a su amigo, pero yo no soy esa persona.- dijo provocando que el rubio lo mirar asombrado.-Pero usted mismo lo dijo: Ese tal Izuku..falleció.- dijo apra darse media vuelta...-Espero que su amigo pueda encontrar la paz y que usted también.- e irse.

Bakugo se quedó congelado por lo sucedido, no podía creer que realmente la persona que convivió con él, que creció con él, que jugó, peleó y se enfrentó a él, realmente....se había ido.

-¡MALDICIÓN!- gritó con dolor mientras una gran explosión salió de sus manos y se encaminó con ojos llorosos y mirada frustrada hacia su casa.

Por su parte, Izuku ya había llegado a su residencia, tras entrar y cerrar la puerta se quedó mirando al suelo durante varios minutos. Era como si su cuerpo se hallara presente, pero su mente se perdió en un mar de recuerdos que le generaron frustración, dolor, ira....venganza.

-¡¿Qué me respetaba?! ¡¿Qué me admiraba?!- pensó mientras sonreía del coraje.- Ya verás como te muestro mi agradecimiento por eso....Katsuki Bakugo.- dijo mientras apretaba sus puños.- El "Deku" que tú conocías...murió. Ahora el Asesino Negro...irá tras de ti.-


El Héroe en las SombrasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora