Misión 2

10K 1K 211
                                        

-Otra noche, otra persecusión. La verdad no me imagine que ahora 2 profesionales me persiguieran y me dieran "pelea"; tras Vantablack, Invisible Girl intentó capturarme pero logré aplicarle la misma estrategia que a Black. Creo que no escuchó cuando dije "lentes de visión térmica", je.-

Tras haber despertado nuevamente en su departamento, el peliverde se dio cuenta que sus sudadera faltaba.

-Maldición, debí dejarla en la azotea donde me tope a Black. Ya que, tendré que comprar otra.-dijo con desánimo- pero primero, voy a tomar una ducha y desayunar.-

Tras esto, el peliverde se puso una camiseta blanca, unos jeans, tenis rojos y una chamarra verde delgada, pues se estimaba que haría viento algo fuerte. Al cerrar la puerta de su departamento y llegar a la calle, vio en los periódicos:

"Asesino Stain hallado muerto en Hosu."

-¿Qué rayos?-

"El Asesino de Héroes, Stain, ha sido declarado muerto a las 6:00 de la mañana tras su pelea de anoche con Ingenium y Mudman, donde ambos héroes resultaron heridos y el asesino nuevamente fue derrotado por ruptura de costilla."

-Bueno, ahora no tendré que preocuparme por cuidarme la espalda de él- pensó el peliverde

"Se recomienda que aún se mantengan puertas y ventanas con seguro. EL Asesino Negro sigue suelto." Tras leer ésto último, Izuku se dirigió a la tienda de ropa más cercana, no duró ni 5 minutos cuando una multitud se acercó a la puerta tomando fotografías y gritando preguntas al aire.

-¿Ahora qué está pasando?-pensó molesto cuando vio una mujer alta de cabello negro y lentes oscuros, su piel era blanca y captó la atención del peliverde por su forma de caminar en puntillas, como si tratara de evitar ser detectada. Las miradas de ambos se conectaron y antes de que Izuku volviera a lo suyo, la mujer le tapo la boca y lo sacó por la puerta trasera del establecimiento.

-¡Oye, ¿quién te crees que eres?!-

-Shh... ¡te van a oír!- se quejó la pelinegra

-¡Pues es tu culpa! ¡¿A quién se le ocurre taparle la boca a otra persona y llevarlo a rastras?!-

-Lo lamento- dijo la pelinegro al inclinarse- En serio, lo lamento, pero por favor no llames a esas personas. En estos días es muy difícil salir a tomar aire sin que te estén bombardeando de preguntas.-

-Está bien, pero para que sepas yo voltee para ver el precio de una sudadera que quería comprar.-

-¡¿Vienes a esta tienda muy a menudo?!- preguntó emocionada la pelinegra

-Ehh... si, ¿por?- preguntó extrañado

-¿Me podrías ayudar a escoger entre dos blusas que venden aquí?-

-Bueno... no tengo nada mejor que hacer- dijo con pocos ánimos.

-¡Gracias!-

-De nada... ¿señorita?-

-Yaoyorozu, Momo Yaoyorozu, ¿señor?-

-Tsuku, Tsuku Uso- mintió

El tiempo en la tienda se pasó muy rápido, mientras el peliverde le daba opiniones sobre qué blusa le quedaba mejor a su acompañante, ella a su vez le recomendaba una que otra prenda para que él se la probara. No fue sino hasta las 16:00 de la tarde cuando ambos se dieron cuenta de la hora y decidieron salir del local; él con 1 sudadera nueva y ella con más de 5 bolsas con 4 prendas cada una.

-Disculpe, señorita Yaoyorozu.-

-Por favor, no seas tan formal conmigo. Solo dime Yaomomo.-

-Está bien, Yaomomo.- dijo captando la atención de la misma- ¿No hubiera sido conveniente que usted hubiera fabricado su propia ropa?-

-¡¿Ehh?! ¡Ahh, verás... es que... como sabrás soy una heroína! ¡Y como heroína, mi deber es apoyar a la sociedad! ¡Así que... si invierto dinero a un local...estoy invirtiendo dinero para... apoyar la economía nacional! ¡Si!.-

-Solo querías visitar esa tienda, ¿no?- pensó el peliverde

Tras una pequeña charla sobre el estilo de vida de cada uno, Izuku le preguntó si había algún compañero héroe o heroína que hubiera decepcionado a Momo, a lo cual, ella respondió que solo una.

-¿Quién fue?-

-La heroína Lucky Green, pensé que ella se esforzaba por mantener a los criminales a raya, pero pronto descubrí que ella le pagaba a varios callejeros a que actuaran por ella para que ella ganara fama y al poco tiempo, ella lograba liberarlos.-

-¿Lucky Green? ¿La del Don de poner las probabilidades a su favor por un periodo de tiempo limitado?-

-Si, ella.- tras esto, un vehículo se acercó a la pareja y abrió una puerta. Midoriya se quedó confundido, mientras que Yaoyorozu entendió el mensaje y se subió al automóvil, no sin antes de despedirse del peliverde. Cuando el vehículo desapareció de su campo de visión, Izuku dio media vuelta y se encaminó a su departamento.

-Ahora ya sé quién será mi siguiente presa- pensó y sonrió a la vez

El Héroe en las SombrasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora