Cap 2: ¿Por qué a mi?

11.3K 693 144
                                        

Ya es lunes, no me siento muy bien el domingo fui a visitar a un viejo amigo de la secundaria y cuando volvía empezó a llover, me empape bastante así que posiblemente me haya resfriado. No creo que sea algo grave así que por eso voy a ir a clases, aunque tenga que ver a "ese" profesor nuevamente, después de haber recibido ese mail extraño. Tal vez yo nada más lo tome raro ya que no estoy acostumbrado a tanta amabilidad. Son las 3 y cuarto de la tarde y el profesor recién llega, tarde como el primer día. Puede ser que el colectivo haya tardado esta vez. Esta vestido con un sweater azul de lana fina por el cuello se nota que salen las solapas de un camisa blanca, unos pantalones de jeans y unos zapatos negros brillantes, su cabello esta elegantemente despeinado y un poco húmedo, sus ojos están un poco oscuros (tal vez son ojos del tiempo y con el día nublado como hoy cambian su tonalidad),se lo nota un poco agitado ¿habrá venido corriendo? no importa ,no se porque no puedo dejar de verlo. Algo pasa conmigo.

-Mis disculpas alumnos por llegar tarde, el colectivo se retraso por un accidente en la ruta. Pero ya todo está bien- explica, y da comienzo a su clase. Termina de explicar la clase teórica y empezamos con la práctica, empieza a llamar a los alumnos para que pasen al pizarrón a resolver ejercicios matemáticos para ver si entendieron algo. De pronto cuando no podía estar más nervioso noto que llama ¡Dashner! y doy un pequeño sobresalto.

-¿Puede pasar y resolver el siguiente problema? No se preocupe por cualquier duda que tenga, lo ayudaré- me dice de manera ¿protectora? Tal vez. No doy mucha importancia. Empiezo mi recorrido hacia el pizarrón y no puedo estar más nervioso, odio pasar adelante y que todos me observen. Siento como si esperaran que me equivoque para burlarse de mí, como a veces pasa en la primaria. Pero ahora soy universitario y la gente aquí es mas madura. Voy caminando de forma media rígida y cuando estoy a punto de llegar, veo al profesor observándome y noto una leve sonrisa en su rostro. ¡Mierda! ¿Qué es esto? al ver sus ojos claros pero ahora un poco oscuros, mis piernas no responden y me tropiezo cayendo al suelo con las manos hacia adelante. ¡Dios, que vergüenza! siento como que me quiero morir en este momento, tengo ganas de que me trague la tierra .De pronto, la voz del profesor auxiliándome:

-¿Se encuentra bien? ¿Se lastimó?- pregunta esperando mi respuesta atentamente, mientras se acerca hacia mi.

-No, estoy bien, disculpe. Creo que pise mal, no se preocupe - digo con mucha vergüenza.

-¿Seguro? se doblo el pie ¿quiere ir a la enfermería?- pregunta preocupado, y noto que esta bastante cerca y mi corazón,extrañamente, se acelera un poco.

-No pasa nada estoy perfecto.-digo sonriendo y alejándome un poco- ¿Cual es el ejercicio que tengo que resolver?- pregunto rápido para cambiar el ambiente.

-Esta bien, resuelva esta ecuación por favor.-me indica la ecuación, y noto que es un poco difícil, no me puedo concentrar bien teniéndolo cerca observándome.¿Que sucede? ¿Porque estoy temblando? Me armo de valor y voy resolviendo el ejercicio cuando de pronto me interrumpe.

-Espere ahí un momento- me dice y se pone atrás de mi - aquí se equivocó, tiene que usar esta formula. - me dice mientras va resolviendo poco a poco el ejercicio y estoy atrapado entre el profesor y el pizarrón me estoy sintiendo nervioso y mi corazón se acelera un poco. Siento su respiración cerca de mi nuca, y suavemente su voz invade mis oídos en forma de murmullo mientras esta haciendo cuentas. ¿No puede resolver las cuentas en silencio? ¿Porque las murmulla? ¿Y porque esta tan cerca?

-Listo.- me dice y cuando me doy cuenta estoy liberado pudiendo observar el ejercicio resuelto. ¿No era que yo lo tenía que resolver? Noto a todos mis compañeros copiando el ejercicio, creo que nadie se dio cuenta de mis nervios ni vio la situación como rara. Creo que solo yo me puse nervioso.

Ya son las 6 de la tarde y termina la clase el profesor nos despide, y nos retiramos. No me siento bien, me duele un poco la cabeza, estoy mareado y siento como que la temperatura de mi cuerpo es un poco elevada. Llego a la parada del autobús y ahí esta el profesor, pero esta vez hay como cuatro personas mas esperando el autobús, no estamos solos como la otra vez.

-Buenas tardes, señor Dashner. ¿Como se encuentra su pie?- me dice cordialmente

Cierto me caí, ya me había olvidado. Mas bien, creo que la extraña situación profesor/pizarrón que sufrí la borro de mi mente -Buenas tardes profesor, estoy mejor ya no me duele- digo amable.

-¿Se encuentra bien?lo noto un poco decaído y su rostro esta un poco rojo.- expresa con preocupación.

-Si, mas o menos me duele un poco la cabeza y me siento un poco mareado.-le digo mientras que veo se lentamente se acerca hacia mi. Cuando me doy cuenta tengo a este sujeto atractivo pegado a mi, frente con frente, sus ojos me invaden. Y yo me ruborizo, mi corazón se acelera y lo alejo de manera media brusca.

-¡¿Qué esta haciendo?!- pregunto medio de sobre golpe muy avergonzado y muy nervioso.

-Ah nada, nada. Disculpe. Solo estaba tomando su temperatura. Lo veía bastante decaído, con las mejillas y oídos medios rojizos y su mirada media perdida. Quería ver que no tenga fiebre. Me disculpo, no fue mi intención incomodarlo así. Lo siento- me dice disculpándose alegremente con una sonrisa muy blanca.

-¿La gente sigue tomando así la temperatura?- pregunto y él ríe.- Bueno está bien, por lo menos podría preguntar- digo mirándolo de manera sospechosa.

-Ah perdón, no fue mi intención ofenderlo, ni incomodarlo.-se disculpa riendo un poco- Lo que pasa es que como profesor tengo que cuidar de mis alumnos, tengo que asegurarme que estén bien. Por eso me preocupo.- me dice de forma muy amable y mi hace que mi corazón lata cada vez mas rápido, siento que el tiempo se detuvo por un momento cuando lo oigo terminar de decir esa frase. Estoy muy sorprendido, que persona tan extrañamente buena.

-Usted es extraño.- murmullo mi pensamiento.

-¿Disculpe, dijo algo?-pregunta

-Ah no nada-digo avergonzado y el tiempo pasa lentamente.

Llego a mi casa cansado, un poco afriebado. ¿Tal vez me resfrié? ¿Que persona extraña? ¿Por que me siento así cuando lo tengo cerca? Son las diez y media de la noche y reviso mi mail. Hay uno del profesor. ¿Que pasa con este sujeto? ¿es un acosador? Mientras pienso eso las palabras de él vienen a mi mente: ''como profesor tengo que cuidar de mis alumnos, tengo que asegurarme que estén bien''. Me ruborizo, mientras abro el mail para leerlo:

Estimado señor Dashner: note hoy que tenia un poco de fiebre, espero que se recupere. Si por algún motivo no puede venir a mi clase el viernes que viene hágamelo saber. Estaré esperando su mensaje. Saludos y recupérese por favor.

Atentamente Profesor Rafael L. Garrett

¡Diablos! tengo que responder. Este sujeto se preocupa demasiado por sus alumnos. Muy bien tendré que responderle:

Estimado Profesor Garrett: no se preocupe ahora mismo, estoy descansando ya tome un remedio para el resfrío así que estaré bien para el viernes, no se preocupe. Gracias por su preocupación.

Atentamente Alex E. Dashner

Al momento recibo una respuesta (¡Que rápido!)

Estimado señor Dashner: me alegro al escuchar eso, espero que se recupere pronto y que ya no me preocupe, no me gusta ver a mis alumnos mal jajaja. Por favor descanse, haga la tarea y nos vemos en clases.

Atentamente Profesor Rafael L. Garrett

¡Mierda!, odio esto, pensé que solo me tenia que comunicar con el profesor solo por dudas en los ejercicios, pero de alguna manera no se porque estoy feliz.

Esto es Amor?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora