Sofía pov's
Terminamos la comida y nos quedamos hablando de la vida, de nuestros proyectos, de lo que tenemos por delante.
Yo ya estaba con el celular en la mano para pedir el Uber cuando Gise, la mamá de joaco, apareció al lado mío.
—Dejá que joaco te lleve, le queda de pasada— me dio la mano.
—Me pido un uber, no pasa nada— le sonrei.
—No, te llevo yo— se metió Joaquín.
Saludamos a todos. Y me llevó a mi casa, era todo super incómodo.
—Che—dije mirando por la ventana —¿siempre tiene que ser raro entre nosotros?—
—Cuando estamos normales, algo anda mal So —respondió sin mirarme.
Me reí bajito, pero me dolió un poco.
—A veces siento que estamos jugando a algo que ninguno quiere perder, pero tampoco ganar—
Frenó en un semáforo y recién ahí me miró.
—Yo no quiero perderte —dijo simple.
Y eso me desarmó un toque.
—Si te creo, estuve hablando con khea y me contó todo bien— le agarré la mano. —perdón, si?—
—Bueno, te perdono si me das un beso— rió.
Lo besé, subiéndome a sus piernas como pude.
—Pará loca— rió entre besos —que estamos en la puerta de tu casa—
—Y?— le mordí el labio.
Seguimos chapando un rato más, lento.
No era solo calentura. Era bronca, ganas, miedo, todo junto.
—¿Te quedás a dormir?— le di un pico.
—Bueno— me respondió con otro pico.
Bajamos del auto, subimos a mi depto y Joaco se tiró al sillón.
Me subío arriba de él, llenandome de besos.
Cojimos y nos fuimos a mi habitación.
Después nos quedamos acostados mirando una peli que ninguno le estaba prestando atención.
Yo tenía la cabeza apoyada en su pecho.
—Tengo ganas de un alfajor— lo miré.
—¿Querés que te vaya a comprar?— preguntó.
—No, quiero que te quedes al lado mío —lo abracé más fuerte.
Me subí arriba de él y le di piquitos.
Le devolví los besos y él me agarró de la cintura, como si tuviera miedo de que me fuera a escapar.
Me desperté sola.
Bajé medio dormida y Joaco estaba en la cocina haciendo el desayuno.
—Aaaay— me morí de ternura.
—Igual se me quemaron las tostadas y los hotcakes— rió —Vamos a mi casa que van los pibes?— me agarró de la cintura.
—Sip— le di un pico.
—Llevá ropa para dormir y para cambiarte de noche. Los pibes hacen joda—
Asentí y fui a preparar todo.
En el camino hasta su casa íbamos escuchando música fuerte, cantando mal, riéndonos como si no hubiera pasado nada malo nunca entre nosotros.
—Qué ondaaa —gritó Seven cuando llegamos.
—No grites —me reí.
Saludamos a todos, desayunamos ahí y empezaron a armar todo para la joda.
Tipo 11 me fui a bañar y a prepararme.
Cuando bajé, ya había banda de gente.
La casa estaba explotada; gente en el patio, gente en el living, música saliendo por las ventanas, risas, humo, vasos en todos lados.
Busqué a Seven para preguntarle algo sobre mi ropa, pero estaba comiendose a una mina.
Me di media vuelta sin hacer escándalo y fui con Lit.
—Qué onda reina— me saludó.
—Acá ando. Escuchame... ¿este top o uno más abierto?— le pregunté.
—Más abierto— sonrió.
Subí a cambiarme, me puse el otro top y mientras me miraba al espejo tocaron la puerta.
—Pasá— grité.
Era Seven.
—Me dijo Khea que me buscabas— me dijo.
—Sí, pero ya está— sonreí como si nada.
—Qué hacías?—preguntó mirando alrededor, porque yo estaba en su habitación.
—Vine a cambiarme de top— me acomodé el escote sin querer.
Me miró un segundo de más.
—¿Vamos abajo?— pregunté.
Asintió.
Nos cruzábamos miradas cada tanto, como dos boludos que saben que algo está mal pero siguen igual.
Tomamos un poco, ni seven ni yo nos pusimos en pedo.
Antes que termine la joda, no lo vi a seven, supuse que se fue a dormir, así que toqué la puerta y me abrió seven, estaba desnudo pero lo tapaba con la puerta y una mina en 4.
—Uh perdón— me tape los ojo y me fui.
Bajé las escaleras como si no sintiera las piernas, no estaba enojada, ni siquiera sorprendida.
Estaba cansada de siempre llegar hasta acá.
Bajé donde estaba khea.
—Amiigo, puedo dormir con vos?— le pregunté.
Las otras habitaciones estaban ocupadas por que iban a dormir más pibes.
Y yo iba a dormir con seven, por eso cedí el cuarto donde iba a dormir.
—No ibas a dormir con Joaquín?— me preguntó.
—Eh si, pero esta garchando con una mina— jugué con mis uñas.
—Bueno, vamos— me tocó el cachete y fuimos.
|♡|
Votá y comentá
30/04/20
ESTÁS LEYENDO
𝒂𝒎𝒂𝒓𝒏𝒐𝒔; 𝒔𝒆𝒗𝒆𝒏 𝒌𝒂𝒚𝒏𝒆
Novela JuvenilSofía y Joaquín se conocen desde chicos, se animaran a -amarse- como más que amigos? Leela, esta re piola🔥
